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Entrevista. Astrónomo director del Centro de Orientación Terrestre en el Observatorio de París

Daniel Gambis: "Si no añadimos segundos al reloj, en miles de años se desayunará de noche"

"Las actividades del hombre de la calle son insensibles a un lapso de tiempo tan ínfimo", afirma el profesional

Daniel Gambis, en su despacho del Observatorio de París.

Daniel Gambis, en su despacho del Observatorio de París. LOT

El próximo 30 de junio, los relojes de todo el mundo sumarán un segundo. La decisión resulta del acuerdo alcanzado por la comunidad internacional en 1972 y el organismo que decide cuándo se aplica es el Observatorio de París. La persona que mejor conoce las razones que motivan esta curiosa medida es Daniel Gambis, astrónomo director del Centro de Orientación Terrestre en el observatorio parisino.

¿Por qué motivo es necesario añadir un segundo a los relojes el próximo mes de junio?

El tiempo real en todos los países del mundo es el Tiempo Universal Coordinado (UTC). Se trata de una medida basada en alrededor de 400 relojes atómicos -que marcan la hora exacta- que pertenecen a distintos países del planeta. En el pasado, el tiempo se medía atendiendo a la rotación de la Tierra sobre su propio eje. El llamado UTC es muy regular, pero la rotación del planeta es arbitraria, por lo que se genera, de manera progresiva, un retraso entre la medida UTC y la sucesión de los días y de las noches determinada por la rotación de la Tierra sobre sí misma.

¿Qué decisiones se han tomado acerca de este desajuste?

Como este retraso puede generar inconvenientes en algunas aplicaciones, en 1972 se firmó un acuerdo que establece que la diferencia entre los dos sistemas de medición jamás debe superar el segundo. Cuando se aproxima a este lapso temporal, es necesario ajustar las dos escalas con la suma de un segundo. La rotación de la Tierra, que determina la sucesión de los días y las noches, se ralentiza a largo plazo, principalmente a causa de los efectos de la atracción de la Luna y el Sol. Además, a nuestro planeta le afectan fenómenos internos y externos que modifican la rotación. Por otro lado, cabe destacar que hasta 1960, la unidad del segundo se definía como la 86.400ª parte de un día solar medio del año 1900. Hoy, se explica como "9.192.631.770 ciclos de la radiación asociada a la transición hiperfina desde el estado de reposo del isótopo de cesio 133". Mientras que el segundo de tiempo atómico ha sido definido, su duración ha sido tomada de forma convencional igual al segundo de tiempo astronómico, que era un poquito corta. Por consiguiente, incluso si la rotación de la Tierra no variara, estaríamos obligados a introducir segundos intercalados, ya fueran positivos o negativos.

¿Qué organismo decide que hay que tomar esta medida?

La decisión de introducir un segundo en el reloj la toma el Servicio de Rotación de la Tierra del IERS (Servicio Internacional de la Rotación Terrestre y de los Sistemas de Referencia) del Observatorio de París.

¿Todos los países están de acuerdo con esta política?

Todos los países del mundo se rigen por el sistema UTC y las autoridades internacionales y nacionales responsables de la regulación del tiempo se comprometen a ponerla en práctica.

¿Qué impacto tendría para el planeta continuar sin añadir este segundo?

Resulta fundamental que el tiempo de todos los países del mundo se rija por una única referencia, y que esta sea el Tiempo Universal Coordinado (UTC) que se modifica regularmente con la suma de este segundo. Ha habido determinadas discusiones internacionales desde hace quince años para suprimir, eventualmente, el procedimiento actual de introducir segundos intercalados. Si el sistema actual fuera eliminado, el reloj estaría desincronizado con respecto a la rotación terrestre. En varios miles de años, acabaríamos desayunando por la noche.

Explíquenos cómo mide la rotación de la Tierra el Observatorio de París.

El Servicio de Rotación de la Tierra del Observatorio de París tiene como cometido observar las variaciones de la rotación del planeta. Los resultados se obtienen del análisis de los cuásares extra galácticos a través de técnicas de interferometría por medio de grandes antenas parabólicas situadas en todos los continentes.

¿Qué medios tienen para analizar los datos recogidos?

Por supuesto, contamos con los ordenadores más potentes que existen. Los datos son transmitidos gracias a redes electrónicas por medio de Internet.

Si hay tantos factores que pueden modificar la rotación del globo, ¿por qué solo se trata de un segundo?

Este fenómeno depende de la arbitrariedad de la rotación del planeta, y solo se trata de algunos milisegundos al día.

¿Por qué se añade el 30 de junio? ¿Sería posible hacerlo en septiembre o en diciembre, por ejemplo?

Según los acuerdos internacionales de 1972, el segundo puede ser añadido el 31 de diciembre y el 30 de junio, o incluso el 31 de marzo o el 30 de septiembre.

¿Qué impacto tiene la decisión de sumar esta cantidad de tiempo en la vida de las personas?

Ninguno. Las actividades del hombre de la calle no son sensibles a un segundo.

¿Los sistemas informáticos entienden esta decisión que toma el hombre?

Por supuesto, los sistemas informáticos no tienen ningún problema para entender que modifiquemos el reloj añadiendo esta mínima cantidad de tiempo.

¿Existe algún tipo de relación entre esta argumentación y la filosofía de los años bisiestos en el calendario mundial?

Ninguna. El año bisiesto del calendario se debe al hecho de que el fenómeno de traslación del planeta no es un número entero de días, sino alrededor de 365,2422 jornadas. Estamos obligados, de esta forma, a introducir un día suplementario para sincronizar el calendario con la duración del año astronómico.

¿Puede precisar cuáles son las funciones del Observatorio de París?

El Observatorio de París está implicado en todas las investigaciones que tienen que ver con la astronomía. En particular, aquellas que conciernen a la rotación de la Tierra en dos aplicaciones muy concretas. De un lado, orientar el planeta en el espacio para coordinar los satélites y las sondas espaciales con esta referencia. Por otro lado, el trabajo del Observatorio para conocer las variaciones de la rotación de la Tierra permite conocer mejor la constitución geofísica del planeta, la interacción del globo con la atmósfera o los océanos o la relación entre el núcleo y el manto de la Tierra.

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