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Carmen Negrín: "La Fundación de mi abuelo será la memoria de la II República"

La nieta del estadista isleño anuncia que la biblioteca personal del que fue presidente del Gobierno será trasladada en breve a Gran Canaria

Carmen Negrín: "La Fundación de mi abuelo será la memoria de la II República"

Carmen Negrín mostró ayer su deseo de que "la Fundación de mi abuelo sea la memoria de la II República". La nieta del estadista grancanario hizo estas declaraciones durante la charla que mantuvo con el redactor jefe de LA PROVINCIA / DLP, Javier Durán, en la sede que lleva el nombre del intelectual isleño en un acto que contó con la asistencia, entre otros, del vicepresidente del Gobierno de Canarias, José Miguel Pérez.

Carmen Negrín reconoció que su primera idea al recuperar su archivo era defender la imagen de su abuelo pero se dio cuenta que era imposible hablar de él sin hacerlo de la República. También mostró su deseo de que la biblioteca personal del ex presidente del Gobierno de la II República llegue pronto a Canarias, aunque reconoció que todavía tenía que hacer "una selección" ya que quiere centrarse en que sean representativos de sus intereses, y dijo que había uno con una firma de Goebbels que rezaba "a mi camarada". La nieta del político reconoció que siempre tuvo conciencia de que existía esa material importante en el sótano de su casa desde niña y, con los años, empezó con recuperar su biografía y después pasó al resto del archivo. Carmen Negrín recordó que, tras asistir a una conferencia de Gabriel Jackson sobre su abuelo, invitó al hispanista a su casa y empezaron a subir esos documentos que estaban todos envueltos en papel de periódico del 39, y que el archivo oficial con el que trabajaba todo los días con las 18 copias administrativas.

"Todos los que han tenido cargos importantes conservaron sus archivos porque la intención era que regresaran un día a España. Iba a empezar la II Guerra Mundial y mi abuelo tenía información de amigos alemanes de cuando estaba en la Universidad en Leipzig con los cuales seguía en contacto, entre los que se encontraba el ministro de Finanzas de Hitler".

Según la nieta del estadista, Negrín sabía que había mucho dinero y que la intención alemana e italiana de invadir otros países, y por eso los ingleses y francesas reaccionarían. "Por eso su intención era conservar los documentos para preservar la identidad del Estado". Y así, mientras Franco celebraba la victoria, Negrín organiza una reunió de diputados insistiendo en el hecho de que el Gobierno español tenía que seguir en el exilio en un debate muy difícil. "Él decidió irse a Londres y no a México, aún a sabiendas de que no era un aliado, pero sabiendo que allí estaba la resistencia", dijo.

Para Carmen Negrín su abuelo era un hombre que miraba más el porvenir que el pasado y por eso escribió sus memorias tan tarde. "Sus recuerdos sobre Canarias eran limitados. Era como su jardín secreto, se llamaba a sí mismo guanche, era como algo muy querido que le dolía mucho hablar de ello. La familia directa se había ido. Su padre y tío habían muerto de manera trágica, cosas que no se hablaban a una niña de 9 años".

Después de la guerra, Juan Negrín compró una mansión en Inglaterra con lagos y una isla, y que era como volver a los recuerdos de su infancia, con un laboratorio donde hacía sus experimentos. "Pero los ingleses no fueron amables", recuerda su nieta, "y le dijeron que no podía hacer vivisecciones, ni explotar las tierras, no era bienvenido como exiliado, por lo que decidió volver a Francia".

Tras su estancia en París, el médico y político salió el mismo día que entraron los alemanes, y marchó con los desplazados que se iban hacia el sur, pero el archivo quedó en la capital de Francia. Lo guardó en un notario y pagó una alta cantidad de francos para que no se perdieran. "A finales de los años 40 entró gente enviada por Franco en la casa, cuando él estaba en México, pero sólo para hacer fotos, ya que lo que les interesaba era saber quiénes estaban inscritos en el Partido Socialista".

Carmen Negrín subrayó que en el exilio su abuelo siguió involucrado en la ciencia. "Fabricó un folleto en el año 36 con las investigaciones que se hacían en el mundo entero para que los médicos estuviesen informados en el frente. Luego en Francia tenía muchos amigos médicos y seguía yendo a conferencias en las que participaba y discutía. Parecía experto en muchos temas, su biblioteca abarcaba temas sobre el átomo nuclear, la cibernética, física, química, la psicología, le interesaba muchos la hipnosis y la acupuntura, que se le practicaba a sí mismo".

Carmen Negrín también recordó que su abuelo tenía información de los que sucedía en España y por eso su posición fue favorable al Plan Marshall ya que prefería el bienestar de los españoles por encima de todo. Sobre toda la serie de falacias que se ha vertido sobre su figura desde el franquismo, Carmen Negrín subrayó que el objetivo de la dictadura era construir una mentira sobre otra. "Ocultaron informes del Banco de España de que todas las cuentas estaban en regla, de que todo se había gastado en armamento, comida, armas, medicinas, etc., para la guerra, para resistir a la ofensiva del golpe. Y no hay copias, no las guardaron porque les molestaba, y empezaron a decir que se lo guardó él o que se lo regaló a los rusos". Carmen Negrín reconoció que a su abuelo no le gustaban los comunistas. "Él decía que una dictadura, aunque sea del proletariado, era una dictadura, pero había una alianza en ese momento que había que respetar", y los comunistas eran muy eficientes, diferentes al desorden de los brigadistas, y como ejército era mejores. Eran tan sólo el 17% del gobierno, pero había que trabajar con ellos.

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