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"Estamos viviendo exactamente como en la caída del Imperio romano"

"La civilización cristiana y el islam han coexistido pero nunca han convivido, como dicen los gurús"

"Estamos viviendo exactamente como en la caída del Imperio romano"

"Estamos viviendo exactamente como en la caída del Imperio romano"

El escritor Juan Eslava Galán, que publica La Segunda Guerra Mundial contada para escépticos (editorial Planeta), dibuja a Hitler como un resentido e incompetente de vida sexual "algo torcida" y con la única virtud de la elocuencia.

Mire que los escépticos le han hecho vender libros... ¿El escepticismo es necesario para sobrevivir?

En los tiempos que corren es muy conveniente. Uso esa coletilla en algunos títulos para indicar que enfoco la Historia de una manera distinta: de forma agradable al lector. Que tome partido si quiere después de leer.

¿Cuál es su tesis, que Hitler era un resentido porque los artistas y mecenas de Viena que lo despreciaban eran judíos?

Sí. Era un hombre que había fracasado a los treinta años, sin oficio ni beneficio, pero tenía una virtud: la de la elocuencia, saber exponer de forma vibrante las cuatro ideas que el pueblo alemán estaba deseando oír. Su éxito se debe a eso, no a su capacidad como estadista.

Un incompetente para el mandato, dice. ¡Y la que montó!

Un incompetente total, que además se empeña en dirigir la guerra y, como no tiene idea, la caga, dicho vulgarmente.

Dice también que las arruinadas clases medias se arrojaron en brazos de Hitler, que les prometía "Sí se puede". ¿ Cómo Podemos hoy?

Hay algún paralelismo ahí. No conviene extremarlo, pero el pueblo alemán estaba desesperado por la faena de Versalles y vivía la tremenda crisis de 1929, que le azotó especialmente por la debilidad de su economía. Este hombre aparece como salvador y el pueblo alemán, que suele seguir a sus líderes ciegamente y es muy obediente, le sigue.

También habla de un natural sentimiento de superioridad.

Sí, lo sigue teniendo. Tiene sus problemas también porque tiendes a infravalorar a los que te rodean. Así, el gran error de Hitler será que piensa que los rusos son despreciables cuando en muchas cosas demuestran ser más inteligentes y hábiles que él.

Hombre de poco sexo. ¿Explica eso mucho de Hitler?

Tiene un sexo un tanto extraño. Las mujeres que tienen una relación larga con él, que son su sobrina y Eva Braun, una se suicida con la pistola del tío y la otra, que era boba y su mayor ilusión era hacer de Jane en una película de Tarzán, lo intenta un par de veces. Así que algo torcido había en su sexo.

Sobre una presunta homosexualidad no toma partido.

Lo cito, pero no tomo partido porque es difícil penetrar en esos arcanos. Pudo ser un homosexual encubierto, que ni él mismo se lo planteaba.

Una mentira que combate es que quienes auparon a Hitler no sabían sus intenciones.

Es que después de publicar Mi lucha las tiene explicadas en un libro, que sigue al pie de la letra.

Queda claro también que usted no ejerce de wagneriano...

Soy muy aficionado a la música y la de Wagner es resultona, pero solo eso. Prefiero a Mozart.

¿Tendrá que contar una tercera guerra mundial, contra el yihadismo?

Yo no creo que esto llegue a una tercera guerra mundial. Las formas son muy distintas, ya no hay frentes. Creo que sencillamente Europa se ha suicidado y parte de ese suicidio es creer que se puede asimilar una población numerosa islámica. El islam es inasimilable. Se puede llegar a coexistir, pero no a convivir. Nunca lo han hecho la civilización cristiana y el islam, y en España tenemos el ejemplo. Había coexistencia, no convivencia, como algunos gurús intentan hacernos creer.

Como su amigo Pérez-Reverte, ¿cree que el choque con el islam solo se zanja a las bravas?

No, creo que estamos perdidos. Demográficamente la cosa está clara. No hay más vueltas que dar.

Vaya futuro...

Sí. Lo positivo a cierta edad es que muchos ya no vamos a vivir para verlo, pero estamos viviendo exactamente como la decadencia del Imperio Romano y la penetración por los bárbaros.

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