“Mañana empiezo en esta mierda de trabajo”. Así se expresó en Twitter una joven texana que estaba lista para entrar a formar parte de una pequeña pizzería en la localidad de Mansfield. Fue colgar ese ‘tuit’ y poco después le llegaba la notificación de su despido.

El dueño de la pizzería, Robert Waple, recibió también el mensaje, aunque no directamente. Una de sus empleadas le transmitió lo que había escrito su nueva trabajadora y decidió utilizar su cuenta de Twitter, inactiva desde 2009, para comunicarle que no hacía falta que acudiera. “No, no vas a empezar en ese trabajo, te acabo de despedir. Buena suerte con tu ‘no trabajo’ y tu ‘no dinero’”.

Cella, que así se llama la joven , no pareció tomárselo mal. “Me acaban de despedir por Twitter”, escribió, con varios emoticonos sonrientes y felices.