Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

31er Festival de Música de Canarias

El Festival elige a Haydn para la clausura con Britten Sinfonía y el Coro Nacional

Obras de Purcell y Britten, Williams y Shostakovich completan el programa de cierre

De izquierda a derecha, Miguel Ángel García Cañamero, Eamon Dougan y Candelaria Rodríguez, ayer.

De izquierda a derecha, Miguel Ángel García Cañamero, Eamon Dougan y Candelaria Rodríguez, ayer. SANTI BLANCO

El 31er Festival de Música de Canarias se despide con la formación londinense Britten Sinfonía y el Coro Nacional de España, con dos conciertos en los auditorios Alfredo Kraus y de Tenerife Adán Martín, hoy jueves y mañana viernes, respectivamente, con un programa de obras de Purcell y Britten, Williams, Shostakovich y Haydn, "el broche al Festival con una orquesta de altos vuelos y un programa ecléctico", en palabras de la directora Candelaria Rodríguez.

Son los últimos conciertos de 2015 que permitirá al público canario conocer la versatilidad de esta orquesta de cámara fundada en 1992 y residente en la actualidad en la Universidad de Cambridge, cuyo repertorio gravita sobre Britten, en un salto temporal hacia el pasado y presente donde se trabajan mayormente los compositores que se han incluido en el programa de clausura del 31er Festival. Es además la primera colaboración con el Coro Nacional de España, que se estrena en el festival canario.

El Coro, con Miguel Ángel García Cañamero como director titular, será asistido por Eamon Dougan, conductor de Britten Sinfonía junto a García Cañamero, tendrá protagonismo en la interpretación de la Misa en Re menor o Misa Nelson, de Haydn, junto a los solistas Julia Doyle (soprano), Kitty Whately (mezzo), Andrew Tortise (tenor) y Derek Welton (barítono). El resto del programa lo componen: Chacona, de Purcell-Britten; el Concierto para oboe y orquesta, de Williams, con el solista Nicholas Daniel (oboe); y la Sinfonía de cámara en Do menor, de Shostakovich. Ayer, la directora del Festival junto a Eamon Dougan y Miguel Ángel García Cañamero destacó del programa la conjunción de obras modernas con un clásico como Haydn, a quien definió como "el padre de la sinfonía y piedra angular del desarrollo de la música europea". En particular, la Misa Nelson, compuesta en 1798, "la primera de las seis grandes misas que escribió Haydn", según Rodríguez, ambientada en la situación política en Europa en este período, y que toma el nombre de Nelson en referencia al almirante que ese año derrotó al ejército de Napoleón en la batalla del Nilo. "El Coro tiene una parte fantástica, y el perfil dramático que exige la Misa Nelson", subrayó ayer Eamon Dougan.

La Britten y el Coro trabajaron la partitura por separado hasta encontrarse en la capital grancanaria, donde se celebró ayer un primer ensayo y hoy jueves un segundo encuentro antes de celebrar el primero de los dos conciertos. Por su parte, Miguel Ángel García Cañamero destacó ayer la "maravillosa conexión con el maestro y e l Coro", en el regreso de esta formación a Canarias tras una gira en 1990.

"Sólo una gran orquesta"

La directora del Festival, Candelaria Rodríguez, hizo ayer balance de una edición de la que dijo "hemos llegado al final a pesar de los pesares, salvando obstáculos, echándole un pulso a la crisis, pero muy felices, pese a tener una programación con grupos no conocidos para el gran público". Con una afluencia de espectadores que rozó el 90 por ciento de aforo con la Filarmónica de San Petersburgo, y un 45 por ciento con propuestas como I Turchini, Rodríguez dijo que el festival tuvo "un comienzo flojo" que en cambio "va cogiendo velocidad" en las islas no capitalinas.

De cara a 2016, la directora expresó su confianza en contar con más presupuesto por encima de los 1,2 millones de euros de este año, porque de mantenerse en esta cifra y sin nuevas aportaciones privadas "sólo cabe una gran orquesta, lo opuesto sería un riesgo".

Compartir el artículo

stats