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Yanowsky y Acosta conjugan danza clásica y moderna en 'On Before'

El coreógrafo cubano dirige y cointerpreta su pieza más íntima y experimental, que se representa este fin de semana en el Cuyás

Yanowsky y Acosta conjugan danza clásica y moderna en 'On Before'

Yanowsky y Acosta conjugan danza clásica y moderna en 'On Before'

Los bailarines principales del Royal Ballet de Londres, Carlos Acosta y Zenaida Yanowsky, interpretan sobre las tablas del Teatro Cuyás el espectáculo On Before, que dirige el aclamado coreógrafo cubano en una de sus obras más personales y en que reviste los cánones clásicos del ballet de un estilo libre y contemporáneo.

En esta pieza experimental, atrevida pero intimista, Acosta cuenta a su lado con la aclamada bailarina Zenaida Yanowsky, Premio Nacional de Danza 2012, que regresa con esta propuesta a la Isla donde transcurrió su infancia. "Este espectáculo significa algo muy personal para mí porque significa volver a casa, a mis raíces, a mis amigos", explicó ayer la bailarina durante la presentación del show, y que destaca el privilegio de poder compartirlo "con uno de los mejores bailarines del mundo". Con nueve coreografías diseñadas por los más célebres maestros de la danza, y embellecidas con un amplio espectro de partituras a cargo del Coro Mateo Guerra de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria, el show desembarca en el coliseo capitalino esta noche, a las 20.30 horas y repite función mañana, a la misma hora.

La pieza On Before, cuya sutileza técnica la convierte en una obra "para sibaritas", según señaló ayer Gonzalo Ubani, director artístico del Cuyás, dibuja en el aire "un viaje hacia la muerte" a través de dos cuerpos que pasan "de un plano personal al diálogo, y del diálogo a la confrontación", explicó ayer Carlos Acosta, que dedica esta pieza a su madre, que falleció durante la gestación del proyecto. Según el coreógrafo, la pieza se mueve entre el relato y las emociones por medio de una "narrativa sugestiva" sujeta a la libre interpretación del público. "Poco a poco, hemos confeccionado una obra donde la narrativa existe, pero no es definitiva, no es explícita, de modo que sitúa al espectador en una posición de co-autor que puede leerla de distintas maneras", explica Acosta, que afirma que el final, que culmina con la muerte, "es muy conmovedor".

Para este viaje artístico, el coreógrafo embarcó a la mejor bailarina para transitar del estilo clásico al campo abierto que recorre la danza contemporánea. "A lo largo de mi trayectoria, he participado en varias producciones grandes que han contado con la presencia de una decena de bailarines, pero ahora buscaba algo más íntimo", revela Acosta. "Zenaida es la flor nacional española y una de las grandes bailarinas de nuestros tiempos", afirma, "siempre me ha gustado trabajar con ella por su gran versatilidad y porque se desdobla: puede interpretar a una Giselle despampanente y, al mismo tiempo, tiene unas grandes facilidades para asumir los retos de la danza contemporánea".

Precisamente, el abanico de estilos que recorre y conjuga esta nueva entrega de Acosta se planteó como un desafío para este dúo de artistas consagrado en la danza. "On Before llegó como una oportunidad para nosotros de poder crecer hacia diferentes estilos, porque los estilos que envuelven el espectáculo son muy variados, tanto en el apartado de la danza como en el musical", señala Acosta, "los bailarines clásicos tienen siempre un límite pero es que, además, un artista necesita retos". Por su parte, Yanowsky también resalta su proyección hacia todo tipo de públicos. "Lo que más nos interesa como artistas es nuestro desarrollo artístico dentro de la danza, señaló la bailarina, "en este sentido, nos interesaría que veniesen jóvenes al show porque está pensado para todas las edades, así que esperamos que el público grancanario se anime".

Con todo, el espectáculo se estructura en dos partes. La primera, incluye cuatro piezas con coreografías de otros tantos maestros, que son On Before, de Will Tucket; Memoria, de Miguel Altunaga, Sirin, de Yuri Yanosky y Two, de Rusell Maliphant. La segunda parte cuenta con otras cinco: Footnote to Ashton, de Kim Brandstrup; Falling Deep Inside, de Simon Elliot; Sight Unseen, de Edwaard Liang; Hand Duets, de Carlos Acosta y George Céspedes; y O Magnum Mysterium, de los propios Carlos Acosta y Zenaida Yanowsky. En cuanto al apartado musical, G. F. Händel y Alberto Iglesias firman algunas de las partituras, junto con el compositor cubano Omar Puente o Morten Lauridsen, y que interpreta el Coro Mateo Guerra de la OFGC a las órdenes de su director, Luis García Santana.

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