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Entrevista. Profesor e investigador

Roberto Hernández: "Los naturales canarios nada pudieron hacer contra la represión señorial"

"Los indígenas supervivientes tenían que aportar lo que producían a la Iglesia y al señor feudal", apunta el docente

El profesor Roberto Hernández con un ejemplar de su nueva obra.

El profesor Roberto Hernández con un ejemplar de su nueva obra. GABRIEL FUSELLI

¿Una nueva publicación que profundiza en la situación de los aborígenes canarios?

Sí, en mi trabajo anterior sobre los Semidanes en Canarias valoraba la situación de los aborígenes canarios en las islas de realengo con especial dedicación al papel desempeñado por la casta dirigente de los Semidanes quienes en su mayor parte, tras la conquista de la isla de Gran Canaria, se convirtieron a su vez en conquistadores de las islas de La Palma y Tenerife donde obtuvieron en repartimiento importantes lotes de tierras.

¿Y ahora extiende el estudio de investigación a otras Islas?

Sí. Para ultimar la caracterización de la situación, el antes y el después de los indígenas canarios del Archipiélago, nos faltaba por reseñar lo ocurrido en las islas de Lanzarote, Fuerteventura, El Hierro y La Gomera, que como se sabe no fueron conquistadas por las tropas castellanas sino por las de señores feudales franceses quienes a principios del siglo XV se harán con el control de las tres primeras incorporándose más tarde al Señorío, sobre mediados del siglo, la isla de La Gomera.

¿Qué implicaciones tuvo la conformación del Señorío de Canarias?

Los franceses a principios del siglo XV emprendieron la aventura militar de conquista alentados por las posibilidades del mercado esclavista y la búsqueda de orchilla, liquen de especiales cualidades tintóreas. Conquistadas las tres primeras islas y tras numerosos litigios entre franceses, portugueses y castellanos, con sucesivos traspasos sobre sus derechos de propiedad, estas, con la incorporación de La Gomera, quedaron en manos de los señores andaluces Inés Peraza y Diego de Herrera.

¿ Qué régimen se implantó en las citadas islas?

Un durísimo régimen señorial donde sus propietarios tenían jurisdicción civil y judicial sobre todos sus vasallos. Todo el territorio de las islas les pertenecía, incluyéndose árboles, tierras, dehesas, prados y todos los vasallos que en ella estuviesen, con plena jurisdicción civil y criminal con horca y cuchillo.

¿ Hasta cuándo se mantuvo el cobro del impuesto del quinto ?

Poco a poco, las prerrogativas judiciales fueron retomadas por la Audiencia, pero la situación de la propiedad y los derechos de los señoriales en el cobro del impuesto del quinto se mantuvo hasta bien entrado el siglo XIX cuando se pudieron aplicar los acuerdos de las Cortes de Cádiz y su decreto de disolución de los señoríos en todo el Estado. Propuesta que por cierto fue defendida por el diputado doceañista canario nacido en Guía José Gordillo.

¿Qué supusieron para los canarios dichos acuerdos?

Mucho. Será a partir de entonces cuando todos los canarios tendrán la misma consideración, administrativa, pero en este proceso histórico de casi cuatro siglos se suscitarán importantes conflictos entre el poder señorial y el poder real produciéndose entre los naturales numerosas revueltas y un proceso migratorio de gran fuerza de las islas señoriales hacia las realengas.

¿Y los indígenas isleños sobrevivieron ante el empuje señorial?

Por supuesto. Lo primero que hicieron los europeos fue utilizarlos como fuerzas de choque en la conquista de las demás islas y así primero los majos de Lanzarote fueron utilizados en la conquista de Fuerteventura y posteriormente todos ellos contra los bimbapes e indígenas de las demás islas. Por último los gomeros, a pesar de la represión despiadada ejercida contra ellos, tendrían un papel muy destacado en la conquista de las islas realengas.

¿Y qué ocurre con los indígenas supervivientes?

Una vez estabilizada la situación militar los indígenas supervivientes fueron utilizados como mano de obra en todos los sectores de la producción, debiendo aportar la quinta parte de lo producido al señor feudal y el décimo a la Iglesia. En realidad los isleños se convirtieron en pilares del sistema que muy pronto se agrandarán con la llegada de numerosos esclavos moriscos y negros que junto con los nuevos colonos europeos de baja condición, conformaran la base demográfica de una nueva sociedad multiétnica y multicultural. Todos ellos convivirán con la dureza del medio y del sistema señorial y de ahí la imperiosa necesidad de emigrar a las islas realengas o levantarse contra los señores.

¿Lograron las revueltas sociales cambiar la situación de los naturales?

No, para nada. Durante siglos la Corona intentó mitigar el despótico poder de los señores pero, llegado el momento, la estructura e ideología del poder real se alineó abiertamente en apoyo de los señores y los litigios se mantuvieron durante años. Los naturales nada pudieron hacer contra la maquinaria represiva señorial, viéndose obligados a malvivir o emigrar.

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