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Universidad Toma de posesión del presidente del Consejo Social de la ULPGC

Tristán Pimienta apela al espíritu cívico para "hacer poderosa" a la ULPGC

El periodista toma posesión como presidente del órgano de representación y reivindica el legado de los 'padres fundadores' por estar lleno de "visión de futuro"

Tristán Pimienta apela al espíritu cívico para "hacer poderosa" a la ULPGC

Tristán Pimienta apela al espíritu cívico para "hacer poderosa" a la ULPGC

El periodista Ángel Tristán Pimienta se convirtió ayer en el séptimo presidente del Consejo Social de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) después de jurar el cargo ante el presidente del Gobierno canario, Paulino Rivero, el vicepresidente y consejero de Educación, Universidades y Sostenibilidad, José Miguel Pérez, y el rector de la institución académica, José Regidor.

Compartiendo tarima en el solemne acto con estos representantes institucionales, a su izquierda, y con los representantes del Consejo Social, a su derecha, Tristán Pimienta, ex director de LA PROVINCIA / Diario de Las Palmas, asumió la presidencia ante un nutrido grupo de miembros de la comunidad universitaria, del sector empresarial y del político a los que dejó su primer mensaje: el recuerdo del espíritu ciudadano que impulsó la creación de la ULPGC, que considera "un testamento lleno de buen juicio y visión de futuro".

Un espíritu al que apeló para que, tal y como formularon entonces los padres fundadores de la institución académica, "la sociedad y sus agentes" al unísono continúen contribuyendo con su apoyo moral y material "a reforzarla y hacerla poderosa", pues ese es el camino para consolidar a la ULPGC "para mejora, provecho y disfrute de las generaciones futuras".

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Esa remembranza al espíritu fundacional de la Universidad grancanaria, sustentado en la ciudadanía, estuvo presente durante todo el acto institucional. No solo en la alocución del nuevo presidente del Consejo Social sino en la puesta en escena de la toma de posesión con el despliegue, tras el atril en el que ayer se pronunciaron los discursos, de una imagen que reproducía la manifestación que tuvo lugar en la ciudad el 19 de mayo de 1988.

Fue esa la histórica movilización popular del ¡Ahora, sí!, en cuya cabecera se hallaba el propio Tristán Pimienta como miembro de la Comisión promotora prouniversitaria. "Las fotos, amarillentas como las hojas de papel prensa que recuerdan aquellas gestas ciudadanas", evocó ayer, "me muestran orgulloso y emocionado. Exactamente igual que ahora: orgulloso, emocionado y agradecido", reconoció.

Por que no es común que una institución académica como lo es ahora la ULPGC surja de la gente. En esa línea, abundó el nuevo presidente del Consejo Social. "La Universidad de Las Palmas de Gran Canaria no nació del empeño de un papa, de un cardenal ilustrado y avanzado para su tiempo, como Cisneros, de un obispo, de un rey o de un aristócrata, como ha sido la pauta histórica en Europa, o de un millonario filántropo o de hábiles negociantes que hacen caja en chiringuitos de titulaciones" sino que lo hizo, como describió ayer Tristán Pimienta "de un tsunami que cruzó la sociedad de Las Palmas desde todos los puntos de la rosa de los vientos y de las ilusiones", en una marea humana en la que estaba representado todo el pueblo de Gran Canaria.

De ahí que el compromiso de la Universidad con la sociedad, de devolverle todo el esfuerzo que entonces, y ahora, continúa haciéndose siga siendo inexcusable. Y en esa tarea, el Consejo Social es "uno de los instrumentos", un órgano "que en muchas iniciativas ha sido pionero en España cuando los consejos sociales eran como jarrones chinos de la dinastía Ming, muy valiosos, muy vistosos, pero que nadie sabía qué hacer con ellos. Aquí sin embargo lo supimos enseguida. Lo llevamos en el ADN", aseguró el presidente.

En este sentido, destacó que el trabajo desarrollado por el Consejo Social y la propia Fundación Universitaria, "dos instrumentos complementarios para la imbricación real de la universidad en la sociedad", ha ido asumiendo nuevos desafíos "hasta convertirse en un órgano con verdadero poder de intervención y dirección".

Ese estatus es "mérito de los presidentes y miembros que me han precedido y que han sabido marcar, y alcanzar, objetivos clave para ser una universidad que sueña con ser de nuestro tiempo". Algunos de esos representantes, como su predecesor en el cargo, Lothar Siemens, o más anteriores en el tiempo como Francisco Santiago Aureliano y Domingo Bello estuvieron en el acto junto al ex rector Manuel Lobo.

La mirada al pasado, al legado de los fundadores de la institución, se completó con los objetivos de futuro. "Es imprescindible recapacitar de vez en cuando sobre si vamos en la dirección correcta", reflexionó, para que la comunidad universitaria no pierda de vista otro de los principios de ese testamento. "Que tenga siempre bien presente que no es exclusivamente de ellos, que no es su patrimonio ni su reino de taifa, y que aquí no deben reproducirse jamás los esquemas endogámicos y corporativistas".

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