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Seminario 'El Caribe, un mar con historia'

Gutiérrez: "La sociedad prehispánica conocía la técnica de construcción"

La experta en Historia de América abre las jornadas en la Casa de Colón

La Doctora Nayibe Gutiérrez.

La Doctora Nayibe Gutiérrez. LP / DLP

Las aguas que bañan las costas caribeñas alojan infinitas historias que han forjado el devenir de la región a lo largo de los siglos, mucho antes de que Cristóbal Colón las navegara en 1492. Entre ellas, se encuentra la historia de las sociedades indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta (Colombia), que expuso ayer la experta Nayibe Gutiérrez Montoya, arquitecta, doctora en Historia de América y profesora en la Universidad Pablo de Olavide. "Sobre todo, he trabajado la cara norte de la Sierra, que es muy interesante, sobre todo, por la concepción del espacio y su desarrollo arquitectónico", señala la ponente, "su dominio de la técnica de construcción nos lleva hoy a preguntarnos: ¿pero quién era esta gente?".

Bajo el título El Caribe Prehispánico, su ponencia fue la primera en abrir ayer el seminario El Caribe, un mar con historia, que reúne en la Casa de Colón, entre ayer y hoy, a ocho historiadores de universidades internacionales para ahondar en los diversos acontecimientos que constituyen la historia del Caribe. Gutiérrez descubrió ayer las especificidades de las sociedades prehispánicas de Sierra Nevada de Santa Marta, situada en la costa caribeña en el norte de Colombia. Se trata del relieve montañoso litoral más alta del mundo, que alcanza casi los 6.000 metros, con una gran riqueza hidrográfica y, aunque está nevada todo el año, los vientos alisios chocan contra ella y propician unas "condiciones ecológicas y climáticas singulares".

Y es que, además de sus características geomorfológicas, la zona manifiesta una singular importancia por sus múltiples asentamientos indígenas prehispánicos y muchos de ellos se mantienen intactos hasta hoy. Sin embargo, apenas se han podido estudiar con claridad. "Aquí vivían unas 70.000 personas, pero ha permanecido prácticamente desocupada durante 400 años", señala la historiadora. Entonces, señala un mapa salpicado de puntos rojos: Son los 250 asentamientos arqueológicos de la región, pero hasta hoy apenas se han trabajado dos", explica. "Podría decirse que uno se ha trabajado al 90% y otro al 80%, así que queda un gran trabajo arqueológico que hacer en esta región", añade.

Los motivos son la crisis de violencia de Colombia, "por lo que los primeros estudios son de los años 60 y 70, y son los más importantes". "Las excavaciones se hicieron muy rápido y no tuvieron continuidad, porque la zona estaba tomada por el paramilitarismo", explica Gutiérrez, "pero hemos cruzado los datos de algunos cuadernos de campo con lo que cuentan las crónicas".

Una de las características de estas "comunidades volcadas al mar" es su estructura jerarquizada. Los patrones de asentamiento eran: uno principal, dedicado a la administración; un segundo asentamiento más pequeño dedicado a la artesanía; y un asentamiento terciario, aún más pequeño, proveedor de alimentos. Por lo tanto, la región acogía "una suma de pequeñas comunidades que funcionaban como confederaciones, pero con rasgos culturales comunes", toda vez que se dedicaban a la orfebrería, la artesanía y la agricultura.

Estética

Sin embargo, su principal tarea era "la construcción de estructuras para la vivienda" y, en este sentido, lo más llamativo era su dominio de la "tecnología de la construcción", como ilustran los vestigios arquitectónicos puesto que "muchos permanecen tal cual". Los caminos, los aljibes, las escaleras o las terrazas construidas con tierra, madera y, sobre todo, piedra, "muestran una preocupación por la estética y la construcción". Cuenta Gutiérrez que, en el siglo X, "los asentamientos estaban en funcionamiento" y que "cuando llegaron los españoles en el siglo XVI, los asentamientos estaban a full". "Tenemos documentos sobre su desocupación, cuando los indígenas prácticamente acababan de salir corriendo", revela Gutiérrez, para quien "las crónicas son el testimonio clave". Pero lo más impresionante es que "sabían la técnica" y "todo cuanto construyeron en el siglo X permanece casi intacto, no hay ninguna construcción debajo y nunca se construyó encima".

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