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El peligro de las toxinas

"El problema de la enfermedad en sí no es la infección de la bacteria, que es parecido al de una amigdalitis, lo grave es la producción de toxina de esa bacteria. Es una toxina que va al torrente sanguíneo y puede producir lesiones graves en el sistema nervioso central, en el corazón, riñones... daños graves e incluso la muerte", explicó Núñez. Así, "la vacuna produce anticuerpos contra la toxina, no contra la bacteria. Una persona vacunada puede tener la bacteria en su garganta sin padecer la enfermedad, eso hace que la bacteria pueda circular entre la población, pero nadie enferma porque todo el mundo está protegido, pero puede llegar a una persona no protegida, como es el caso de este niño". Elisa Ardoy

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