La montañera Edurne Pasaban no lo dudó y en cuanto tuvo conocimiento del terremoto que había asolado Nepal decidió viajar hasta este país del Himalaya para ayudar a su gente, a la que "tanto debe" según reconoce, a través de la fundación que creó hace diez años.

Pasaban, que ya ha recaudado 60.000 euros para los afectados por el seísmo, llegó a España el pasado domingo desde Katmandú después de haber permanecido dos semanas en algunas de las zonas más afectadas por el sacudida de 7,9 grados en la escala Richter que el 25 de abril dejó más de 8.800 muertos, 23.000 heridos y un pueblo arrasado.

La primera mujer que coronó las catorce cimas de más de 8.000 metros del planeta creó la Fundación Montañeros por el Himalaya, destinada a la educación de los niños nepalíes y construyó una casa, el Kailash Hostel de Katmandú, donde estudian 113 niños. Tras el seísmo "la primera preocupación fue ver cómo estaban esos niños, ya que supe que la casa había sufrido desperfectos, pero todos los pequeños se encontraban bien, aunque dormían en la calle", relata, ya que toda su historia como deportista se la debe "al pueblo de Nepal".