Las dos integrantes del Grupo Hepta relataron ayer los tres casos de casas encantadas más curiosos que fueron regados de una misma dosis de misterio como de humor.

Paloma Navarrete comenzó relatando una excursión de todo el equipo del grupo HEPTA a Córdoba, el lugar donde se producen más fenómenos paranormales, en 2014 a un museo de ciencias naturales en el pueblo de Cabras. "Uno de los bedeles, tras fallecer, había cedido su esqueleto y se pensaban que él era el fantasma que se paseaba", recordó. Era un edificio del siglo XVII que antes había sido una residencia de estudiantes, por lo que el primero que apareció "fue un joven que se llamaba Álvaro que estaba buscando a un amigo. En las habitaciones de estudiantes vimos a otro chico tirado en la cama totalmente desmadejado y en el suelo un frasco casi vacío porque había estado inhalando éter". Pero lo más extraño ocurre cuando entra un ser vociferando "¿dónde estoy? ¿Qué me pasa?". y que resultó ser un tal Jack Gordon que estaba en un hotel en Granada. "Era un cuerpo astral que se nos había colado. La primera vez que se intercalaba en una comunicación con fallecidos, y al que seguramente le atrajo la actividad que había". La psicóloga explicó que luego llegó un ser vociferante gritando 'necesito que me escuches, ayudadme'. "Era un ser del 1800 que había hecho cosas muy malas a los niños de esa residencia y tenía unos remordimientos que no lo dejaban morir. Yo le digo que la solución era que pidiera perdón a los chicos. 'No me van a perdonar, tengo miedo', me contestaba. Pero conseguí que se fuera, era un personaje muy poco franco", añadió.

Navarrete y Blanco Soler explicaron además otros dos casos. El primero ocurrió en la sierra de Madrid, donde un fallecido había quedado atrapado en un sótano y no se quería marchar. El segundo era un centro de salud donde desaparecían cosas, se oían ruidos, incluso hubo un conato de incendio. "Era una doctora que decía que era injusto haberse muerto joven, y justo cuando estaba hablando con la fallecida aparecieron también el fantasma de un lechero y el de un niño que jugaba con ella", aclararon.