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Entrevista.

José Cárdenas Zafra: "Tenemos todo lo que necesita el niño discapacitado y, si no, lo buscamos"

"Hay psicólogos, profesores y muchos psicoterapeutas ya que vienen 300 pacientes sólo en rehabilitación", apunta el hermano superior de San Juan de Dios

José Cárdenes ante la estatua de San Juan de Dios en el centro.

José Cárdenes ante la estatua de San Juan de Dios en el centro. SABRINA CEBALLOS

¿Qué supone este premio para la Orden de San Juan de Dios?

Es un gozo para la orden y para todos los que colaboran en todas las casas el mundo. La orden empezó en Granada en el siglo XVI. Y en España somos muy conocidos porque estamos extendidos en todas las provincias. La presencia en Canarias no es tan lejana en el tiempo. Empezamos primero en Tenerife en 1947 y de ahí los hermanos vieron que nuestra presencia era necesaria por en aquel tiempo por el tema de la polio. En Gran Canaria estamos del 70 que se inauguró oficialmente.

Y es importante la dimensión internacional que ha tenido.

La orden casi desde el inicio en el siglo XVI se propagó inmediatamente en América, reciente el descubrimiento. Los hermanos portugueses también en los siglos XVI y XVII. La casa más antigua es de 1578 en Roma y es un hospital.

La mayoría de la gente relaciona a la orden con los niños discapacitado, pero su función es mucho más amplia.

Es básicamente un centro especializado en la discapacidad para niños. Pero tenemos también un Centro de educación especial, una Escuela infantil de atención temprana, una Unidad de salud mental para adultos, una Unidad de discapacidad mental de adultos hasta la edad de los 65 años. Y hay una Unidad de rehabilitación, hidroterapia y fisioterapia externa que parte de la Consejería de salud.

¿Cuántos niños acuden al colegio del centro regularmente?

En el horario normal hay unos 140 o 150 niños diariamente. Después tenemos un grupito residencial . Son dos programas distintos, niños con problemas sociales de los que el gobierno nos ha dado la tutela. También está la unidad de día que es de lunes a viernes. Son adultos con mucha necesidad de cuidados que en sus casas les resulta muy difícil atenderlos. Esa unidad es muy bonita, por la forma en que están atendidos y el ambiente en el que conviven.

¿Cuántos profesionales trabajan en estos momentos?

Ahora 170. Hay psicólogos, profesores y muchos psicoterapeutas porque tenemos una media de 300 pacientes diarios. Las aulas son de cuatro o cinco niños, por la complejidad que lleva el trabajo. Luego, está todo el personal auxiliar de las unidades de residencia de los niños, de salud mental, etc.

¿Qué pasa cuando el niño cumple el ciclo formativo?

Los más pequeños, si sigue necesitados, se lo ampliamos. Y hoy pueden estar hasta los 18. Pero a partir de esa edad no tenemos recursos. La necesidad existe, pero hay que dotarla económicamente.

¿De donde provienen la mayoría de los fondos que utilizan?

De subvenciones, aportaciones del Cabildo y benefactores nuestros que también colaboran. Canarias siempre ha sido muy generoso en ese aspecto. Cuando hacemos la cuestación la gente responde, igual en la campaña de Navidad.

¿Y el centro cuenta con todos los medios necesarios?

Todas las necesidades de tratamiento de un niño discapacitado las tenemos y, si no, las buscamos. Con el programa de atención temprana los padres detectan la disfunción, ven algo raro, lo llevan al médico, hacen una prueba y llegan al diagnóstico concreto. El problema es diagnosticarlo de forma correcta para que se pueda actuar.

Uno de los motivos por el que le han concedido el premio ha sido por el esfuerzo en África.

Estuve 21 años en África, 6 en Sierra Leona, en la guerra civil del 98 y durante la época en que el ébola arrasaba en Liberia, Sierra Leona y Guinea-Conakri, que fue donde murieron nuestros hermanos misioneros.

¿Hay centros en Europa que puedan atender a los refugiados que huyen de Irak y Siria?

Tenemos en Alemania y Austria. Nuestra actividad es muy amplia: desde hospitales hasta psiquiátricos, albergues y atención a los refugiados. Y en esos tenemos programas a tal efecto. Hay centros de acogida y tenemos de todo.

¿Tiene previsto el centro incluir nuevas dotaciones?

Nuestro objetivo es mantener lo que tenemos y potenciar la atención temprana. Tenemos los medios para ayudar al crecimiento del niño y una ayuda ambulatoria. No existen recursos cuando el joven cumple el periodo de aprendizaje, pero estamos negociando para que se dote. Hay cuatro a cinco que siguen con nosotros, pero que lo asume la obra social, porque la gente responde. La infraestructura la tenemos, pero nos gustaría abarcar más posibilidades.

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