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Salud

El Archipiélago triplica la incidencia nacional de la retinopatía diabética

Más de 50.000 canarios padecen esta enfermedad, que puede derivar en ceguera

Canarias triplica la incidencia nacional de retinopatía diabética, una cifra elevada que se debe no sólo al alto número de afectados por la diabetes en las islas, sino al deficiente control que llevan estos pacientes. Así lo explicó ayer Francisco Cabrera, presidente de la Sociedad Canaria de Oftalmología, durante la inauguración del Congreso de la Sociedad Española de Retina y Vítreo, al que asisten unos 700 especialistas en el Auditorio Alfredo Kraus.

En general, en la comunidad canaria las complicaciones derivadas de la diabetes se ven triplicadas en comparación con la media nacional y con el índice de comunidades del norte de España, como País Vasco o Navarra. Una gran diferencia que se relaciona con los hábitos dietéticos y el nivel socioeconómico, entre otras cuestiones.

Cabrera explicó que el problema de la diabetes en Canarias no es tanto una mayor incidencia (160.000 pacientes censados), sino sus consecuancias, ya que un tercio de estos pacientes (más de 50.000) padecen retinopatía diabética, una enfermedad que puede derivar en ceguera.

Para el oftalmólogo es una situación preocupante, ya que la retinopatía diabética constituye la primera causa de ceguera en edad laboral, entre los 20 y los 60 años. "Si una persona se queda ciega en su edad más productiva el impacto social es mayor que si lo hace en una etapa más avanzada de la vida", apunta el especialista.

Para evitar que la diabetes derive en complicaciones, el oftalmólogo recuerda que es fundamental el diagnóstico precoz y el control exhaustivo de la enfermedad. "La retinopatía diabética aparece con los años de evolución. Un paciente después de 20 años de diabético siempre va a tener una alteración, pero hay que intentar que sea leve, no grave. Para ello es importante los controles periódicos, vida sana, dieta y ejercicio", expuso.

Gracias al programa de screening de detección precoz, Retisalud, implantado en Canarias desde 2007, se ha cribado a un 50% de la población diabética. "Es un ejemplo para el resto de las comunidades. Estamos consiguiendo detectar la enfermedad en estadios muy precoces", celebra Cabrera.

El representante de los oftalmólogos canarios recalca que en estadios muy avanzados las consecuencias de la retinopatía diabética son irreversibles. "Hay técnicas quirúrgicas que intentan preservar la visión de estos pacientes que ya llegan en una situación muy avanzada. Son actuaciones muy extremas a las que en teoría no deberían llegar", concluye.

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