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Entrevista a Lynsey Addario

"Antes fotografío al niño en zona de conflicto, después intento ayudar"

"ISIS ha logrado que sea imposible cubrir la actualidad de Siria, han multiplicado el riesgo", asegura la fotógrafa ganadora de un premio Pulitzer

"Antes fotografío al niño en zona de conflicto, después intento ayudar"

"Antes fotografío al niño en zona de conflicto, después intento ayudar" LP / DLP

Lynsey Addario (Norwalk Connecticut, 1973) es una de las fotoperiodistas más influyentes del planeta. Trabaja para The New York Times, National Geographic y Time. El cineasta Steven Spielberg rodará su vida con Jennifer Lawrence.

Para que se haga cargo del tipo de entrevista: "¿Cómo combate el riesgo de embellecer la tragedia?"

Después de realizar este trabajo durante veinte años, sé que las cosas son lo suficientemente malas para que yo necesite añadir mis opiniones. Me limito a documentar situaciones desesperadas. La realidad es a veces horrible, sin necesidad de incorporar mi perspectiva.

¿No debería salvar al niño, en lugar de fotografiarlo?

A veces es posible hacer ambas cosas. Antes tomo la fotografía del niño en zona de conflicto, para transmitir al mundo lo que está ocurriendo, y después intento ayudar. He llevado a mujeres embarazadas al hospital; cada situación es diferente.

Ha rozado la muerte por culpa de su trabajo.

Estoy todavía viva, para bien o para mal, pero en tres ocasiones he estado amenazada de muerte. Piensas que es el final de tu vida, es simplemente terrorífico. Al mismo tiempo, la mente humana tiene un código de supervivencia, que te ayuda a mantenerte calmada y compuesta para salvarte. La histeria trabaja en tu contra.

¿Cómo es el peligro de muerte?

Como si el mundo se detuviera. Todo se ralentiza, cada segundo dura horas. El clisé de que ves desfilar tu vida en un momento es cierto.

ISIS ha cambiado las reglas del periodismo.

Sí. Para mí, no tienen respeto por el periodismo ni el fotoperiodismo. Han logrado que sea imposible cubrir la actualidad de Siria, excepto por periodistas que se infiltran en el país y lo abandonan de inmediato. Han multiplicado el riesgo, y por primera vez me encuentro con compañeros curtidos que me dicen que se niegan a cubrir estos sitios.

¿Ve los vídeos de ejecuciones?

Nunca he visto uno. Me falta valor, porque yo también he sido secuestrada. Me golpea personalmente, demasiado cerca de casa.

Fue secuestrada por el gobierno libio en los estertores de Gadafi.

Pasé una semana atada y con los ojos vendados. Me golpearon, me toquetearon y me manosearon. Lo peor es la incertidumbre. Cualquiera puede aguantar un puñetazo en la cara, pero es más difícil cuando no puedes ver.

¿Le hubiera gustado estar presente cuando Gadafi fue ejecutado?

Venga ya, ni dudarlo, es uno de los momentos históricos de los últimos tiempos. Fue un acto de venganza, Gadafi se había ganado muchos enemigos con su brutal dictadura.

¿Hubiera fotografiado la muerte de Gadafi?

Mmmm, no lo sé. Llevaría mi cámara conmigo, por lo que la respuesta es sencilla. Nunca he fotografiado una ejecución, pero sí a un montón de personas agonizando.

Jóvenes soldados, viejos aldeanos, cada habitante del planeta es hoy un actor consumado.

No todo el mundo. En Sudán del Sur, vi la huida de personas que nunca habían visto una cámara ni a un blanco. Tuve la sensación de transportarme a dos mil años atrás. Me miraban como si fuera una aparición.

Una excepción.

Sí, hoy es muy difícil lograr un momento auténtico en una foto, porque todo el mundo conoce los recursos para comportarse ante la cámara.

Una premio Pulitzer en Instagram.

Es fantástico, una plataforma completamente distinta, mediante la que entras en contacto con miles de personas que no leen New York Times.

¿Instagram puede sustituir al New York Times

En ningún caso lo reemplazará. El periodismo es la cumbre de la montaña.

¿Hay alguien en casa suplicándole que no vuelva a marcharse a un país en guerra o en miseria?

No, una persona así nunca podría estar en mi casa, nos habríamos divorciado.

Se da por sentado que odia a los "paparazzi".

Solo digo que nunca lo haría. Dos décadas atrás, cuando era joven y pobre, me encontré con Leonardo DiCaprio en una calle de Nueva York. Eran los tiempos de Titanic. Llevaba la cámara, y aquellas fotos me hubieran reportado miles de euros que necesitaba. No las tomé, y mi carrera siguió por otros derroteros.

Y hoy Jennifer Lawrence la interpretará a usted en una película de Spielberg.

Me siento muy halagada de estar en manos de un equipo con tanto talento, que despierte las conciencias sobre lo que hacemos mis colegas y yo.

Una vez en Hollywood, pierde usted el control de su vida.

No necesariamente, porque he elegido a personas con integridad y que respetan el periodismo.

¿Mira usted a las personas a los ojos?

Por supuesto, y en ellos veo esperanza, muerte, resiliencia. Es siempre diferente, y siempre te sorprende.

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