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Entrevista a Mª Asunción González de Chávez

"Pretender que otros liberen a la mujer maltratada es un error"

"La ausencia de una educación orientada a un cambio de valores agravaba la educación sexual de los jóvenes", asegura la doctora en Psicología

María Asunción González de Chávez, psicóloga y exprofesora de la ULPGC.

María Asunción González de Chávez, psicóloga y exprofesora de la ULPGC.

Han pasado más de 15 años de la primera publicación de su libro ¿cree que continua siendo actual? ¿En qué medida puede seguir siendo útil?

Continúa siendo necesario porque, a pesar de todos los cambios sociales acontecidos en estos últimos años, es preciso transformar los valores que conciernen a la sexualidad, la maternidad, la paternidad y la violencia de género, para que se den cambios reales en las identidades, en la condición social y en las relaciones entre hombres y mujeres. Es un compromiso que debe ser asumido por el Gobierno y las principales instituciones de modo transversal para abordar cambios educativos desde edades tempranas y para aplicar políticas de igualdad en todos los ámbitos: socio-económicos, culturales...

¿Qué factores perpetúan entre los jóvenes los valores tradicionales de la sexualidad y la discriminación?

Todos los medios de comunicación continúan propagando, a través de películas y series norteamericanas, la difusión masiva de pornografía objetualizadora de las mujeres, a la que los jóvenes tienen fácil acceso a través de internet. La publicidad que utiliza el cuerpo femenino como 'gancho' para el consumo y, en fin, toda la industria dedicada al embellecimiento de la mujer... perpetúa el modelo tradicional y una relación entre los sexos basado en la adecuación femenina a ese modelo de subordinación y alienación de su cuerpo y sexualidad. Por otra parte, la ausencia de una educación sexual orientada a un cambio de valores en los modelos de masculinidad y feminidad, están igualmente perpetuando e incluso agravando los valores tradicionales de la sexualidad entre los jóvenes: la exhibición de las conquistas sexuales por los chicos es considerada una manifestación de hombría, les hace sentirse más seguros... mientras que las chicas que no ocultan sus deseos / prácticas sexuales son denigradas y definidas despreciativamente como 'fáciles' y 'furcias'. Es esta una diferencia de valoración de la sexualidad que marca notablemente la identidad de chicos y chicas desde la adolescencia, cimentando una desigualdad que se mantiene para el resto de la vida.

¿Qué opina del desmantelamiento del Observatorio de Salud de las Mujeres, a raíz del fallecimiento de su directora, Concha Colomer, y la consiguiente desaparición del proyecto sobre Salud sexual y reproductiva, elaborado por un Comité Técnico del que formó parte como experta?

Ese Comité Técnico estaba formado por representantes de cada Comunidad Autónoma, además de expertos de todo el Estado. Durante años trabajamos en la creación de un protocolo de actuación en el ámbito sanitario y educativo, que tenía como objetivo hacer transformaciones profundas en el abordaje de las cuestiones que ya he señalado. Pero el protocolo nunca fue puesto en práctica por el siguiente Gobierno, dilapidando así el esfuerzo y el dinero público invertido. Tal dejación constituye una demostración más de la falta de compromiso político con una transformación en profundidad en cuestiones de calado, especialmente por parte del partido que ha mostrado, en los últimos cuatro años, un sometimiento vergonzoso -y contrario a los principios laicos que deberían regirnos- a los dictados más misóginos y reaccionarios de la jerarquía de la Iglesia.

Usted opina que los nuevos protocolos de actuación en el ámbito sanitario en relación al embarazo y el parto han generado cambios positivos, que sin embargo no han impedido excesos normativizadores, ¿a qué se refiere?

En el libro hago mención especial a la promoción de la lactancia materna. Siendo esta defendible desde el punto de vista sanitario y como favorecedora del vínculo madre-bebé, cuando las condiciones que rodean a la maternidad la hacen posible. Pero el posicionamiento dogmático y sin respeto a la subjetividad de cada mujer de algunos profesionales ha contribuido a acentuar en demasiadas ocasiones la dicotomía buena/mala madre según se cumpliera o no el nuevo 'mandato'.

Por ello analizo que, como consecuencia, algunas mujeres se han sentido culpables por no obedecer y otras han exhibido su 'generosidad' amamantadora como muestra de su cumplimiento de ese ideal maternal. En la misma línea, la prolongación de la lactancia durante años se ha convertido en bandera para algunos sectores, desoyendo, despectiva e incluso agresivamente, cualquier análisis que animara a la reflexión y verificación de los efectos de la prolongación del vínculo simbiótico con el hijo en la identidad de estos, así como en la vida de las propias madres y de la pareja parental.

¿Es necesario un abordaje de los procesos de la maternidad y la paternidad, en el ámbito educativo y sanitario, para ayudar a los futuros padres y madres a comprender y manejar las vivencias vinculadas al ejercicio de esas tareas?

Sí, sostengo que es precisa la formación y el abordaje integral y con perspectiva de género de dichos procesos, pues sería de gran ayuda ser conscientes de las emociones, vivencias y conflictos que emergen cuando se deviene madre y padre. Dichas vivencias están vinculadas a las experiencias infantiles de cada uno en relación a sus padres y hermanos, y a lo largo del recorrido vital. No es casual que el embarazo o la primera maternidad suelan ser los momentos desencadenantes de la violencia física de muchos maltratadores? pues la maternidad y la paternidad son momentos de confrontación con los aspectos más profundos de la propia identidad, al igual que la sexualidad.

¿La maternidad subrogada puede representar una forma de prostitución femenina a través de la explotación de las mujeres más pobres?

En efecto así está siendo y esa explotación puede ser aún más grave cuando no existe ninguna reglamentación al respecto. Por ello debe iniciarse un debate político sobre esta cuestión y analizar en profundidad las condiciones diferenciales que existen entre los países con una reglamentación y los que no la tienen. Es importante que las mujeres más vulnerables no sufran aún más daño en su salud por carecer de todo tipo de protección jurídica, social y sanitaria. Rehuir el debate deja aún más desvalidas a estas mujeres, que pueden ser demandadas y utilizadas en otros países, como está sucediendo.

En relación a la erradicación de la violencia de género, ¿considera que quedan lagunas en el conocimiento de la profundidad y complejidad de esta problemática?

La ley estimuló la creación de muchas infraestructuras de apoyo y formación de los diversos agentes intervinientes; llevó asimismo a cabo campañas de información a las víctimas, así como de sensibilización al conjunto de la sociedad sobre la problemática, para estimular las denuncias tanto por parte de las mujeres maltratadas como por las personas cercanas a ellas. Pero, con el loable objetivo de erradicar la violencia de género, se estimulan las denuncias por parte de terceros, sin percatarse de que solo la voluntad y decisión de las propias víctimas hacen factible tal objetivo. Pretender que otros 'liberen' o rescaten a la mujer maltratada, sean sus seres queridos o técnicos diversos, es un error típico de quienes olvidan y niegan la individualidad de cada mujer, las peculiaridades de su historia personal, su personalidad y sus circunstancias. El abordaje y erradicación de la violencia de género precisa de muchas vertientes de actuación, desde el compromiso por la transformación de los valores e identidades de género a nivel macrosocial, cultural y, en consecuencia, intrapsíquico, hasta el conocimiento profundo de la complejidad del ser humano, tarea que ha sido el objetivo de este libro.

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