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Astrofísica

Las Islas, en la élite de los telescopios modernos

Las tres instalaciones científicas más relevantes para la observación están vinculadas con Canarias

Las Islas, en la élite de los telescopios modernos

Las Islas, en la élite de los telescopios modernos

La nueva generación de telescopios astronómicos ya está aquí. En el presente. Pero es que además las infraestructuras más importantes del futuro de la observación del firmamento tienen relación, de una u otra manera, con Canarias. De hecho, el primero de ellos ya está funcionando en el Observatorio del Roque de Los Muchachos en La Palma y el último podría recalar en la misma Isla.

Así será si el próximo año se confirma que el Archipiélago albergará al Telescopio de Treinta Metros (TMT), una instalación que está prevista en Hawai pero que espera por una resolución judicial para su puesta en marcha. Esta misma semana, el consorcio internacional que ejecuta el proyecto daba a conocer que si la isla americana falla, La Palma es el lugar idóneo.

No es de extrañar si se tiene en cuenta que el Observatorio del Roque de Los Muchachos ya cuenta con el único telescopio de nueva generación en funcionamiento. Mientras el Telescopio Europeo Extremadamente Grande (E-ELT) se sigue construyendo en Chile, el Gran Telescopio Canarias (GTC) ya acumula horas de observación, multitud de datos recibidos, imágenes inéditas captadas e investigaciones de relevancia para la astrofísica en marcha.

La infraestructura palmera, dirigida ahora por Romano Corradi, es el baluarte del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), que apostó por acoger, idear, construir y gestionar lo que hasta ahora es el mayor telescopio de observación nocturna. Con un diámetro de 10,4 metros, el GTC es el mayor telescopio óptico-infrarrojo del mundo y uno de los más avanzados. Entre sus principales características se encuentra su espejo primario, configurado a través de un total de 36 espejos hexagonales que actúan como uno solo.

Su construcción se inició en 2000 y siete años más tarde, durante la madrugada del 14 de julio, tuvo lugar la primera luz. Desde entonces ha pasado casi una década en la que el Gran Telescopio Canarias se ha situado a la vanguardia en trabajos astrofísicos. El último hallazgo de mayor relevancia fue la obtención de la imagen más profunda del Universo captada hasta ahora desde tierra.

Además, otros dos tesoros ocupan los focos del telescopio palmero: Osiris y Emir son los dos espectrógrafos ideados y construidos en el área de instrumentación del IAC, en La Laguna, y que como el resto de la tecnología del Astrofísico está a la vanguardia de la innovación para investigación del firmamento.

Con estos antecedentes no es de extrañar que los promotores del futuro TMT hayan elegido La Palma para construir la instalación científica como alternativa a La Palma.

Se trata de un telescopio de 30 metros de diámetro cuya ubicación prioritaria es la isla de Hawai. Fue el lugar elegido por el consorcio internacional que promueve la infraestructura científica, que aún persiste en su idea de edificarla en el Observatorio Astronómico de Manua Kea.

En esa zona ya hay operativos un total de 13 telescopios y el proyecto logró los permisos iniciales para iniciar su puesta en marcha en 2014 pero la movilización ciudadana frenó las obras.

Se da la circunstancia de que el observatorio se sitúa en el entorno de un volcán considerado sagrado por los nativos de la isla norteamericana, que además es defendido por los ecologistas por sus importantes valores medioambientales. La conjugación de ambas cosas provocó que los tribunales hawaianos paralizaran el proyecto a la espera de conocer la visión de todas las partes implicadas.

El telescopio se encuentra en esa fase de resolución judicial, pero la carrera para aventajar al E-ELT, provocó que el consorcio internacional buscara una alternativa a la Isla. El director del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), Rafael Rebolo, no dudó en aprovechar la ocasión para hacer valer la privilegiada posición de las Islas en observación astronómica.

Según ha explicado el propio Rebolo, tras enterarse de que el TMT buscaba un posible hogar, escribió una carta a los promotores del proyecto para postular el Observatorio del Roque de Los Muchachos como alternativa a Hawaii. Tras un proceso de aproximadamente un año, en el que se han sucedido reuniones entre el consorcio internacional y el IAC y visitas a La Palma, así como intercambio de información, la Isla logró convencer al consorcio de su idoneidad para albergar el telescopio.

La decisión fue anunciada el pasado lunes por la noche pero, aunque se trate se otra excelente noticia para las expectativas de las Islas, aún queda camino por recorrer. El director del IAC explicaba al respecto que para poder construir el TMT en La Palma se requiere de una tramitación burocrática e incluso apoyo financiero, que a pesar de que las instituciones han expresado durante el proceso de negociación su intención de apoyar la iniciativa, resta que ese compromiso se materialice.

Se trata de una cuestión relevante si se tiene en cuenta que el consorcio internacional que lidera el Telescopio de Treinta Metros confía en empezar la construcción en 2018. El objetivo: que la producción científica esté en marcha antes que la del Telescopio Europeo Extremadamente Grande.

Precisamente, el E-ELT, auspiciado por el Observatorio Europeo Austral (ESO), estuvo a punto de tener su sede en La Palma. Durante la fase de selección de la ubicación de la infraestructura, el Observatorio del Roque de Los Muchachos se postuló como uno de los mejores lugares para su instalación.

Durante este proceso, el IAC pugnó por la gran infraestructura para completar la ciencia de vanguardia que realiza el GTC, pero finalmente el ESO optó por construirla en Cerro Amazones, en Chile. Sin embargo, el liderazgo del Archipiélago no acabó con esa selección: el Instituto de Astrofísica de Canarias se encarga de construir uno de los instrumentos que ocuparán el telescopio.

La calidad de la observación de La Palma así como la capacidad tecnológica del centro de investigación canario quedan demostrado con el papel jugado en el E-ELT y en su actual candidatura al TMT. Pero pueden no ser los únicos telescopios con sello canario. El próximo gigante para la observación se planifica en Rusia y los promotores del proyecto, liderado por la Universidad Nacional de Moscú, se han fijado también en Canarias.

Aunque solo se trata de un interés o de una toma de contacto, lo cierto es que los científicos rusos han mostrado su intención de que su telescopio opere sus 60 metros de diámetro en el Observatorio del Roque de Los Muchachos. Todos tiene en común dos cosas: el objetivo de escudriñar el Universo más allá de lo imaginable y la capacidad de Canarias para atraerlos.

Un ´gordo´ de 25 millones de euros para La Palma

  • Hawaii es una isla con un arraigado respeto por la cultura aborigen y, aunque en medio de esa cultura se ha colado hasta el momento con más o menos éxito la observación astronómica, lo cierto es que la incorporación de un telescopio de treinta metros de diámetro no ha gustado a la población. Discusión y resolución judicial al margen, las condiciones técnicas y científicas de la infraestructura la convierten en uno de los ejes del futuro de la astrofísica.El Telescopio de Treinta Metros (TMT) es un proyecto promovido por la Universidad de California y el Instituto Tecnológico de California (Caltech) en el que también participan los Observatorios nacionales de China (NAOC) y Japón (NAOJ), así como otras instituciones científicas y técnicas de Canadá e India.Sus cifras marean. El proyecto involucra desarrollos tecnológicos por un valor aproximado de 1.400 millones de dólares. Además, se prevé que la vida útil del telescopio para desarrollar su actividad científico se prolongue por al menos unos 65 años. A estos números se puede añadir uno con especial relevancia para el Archipiélago: Según el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), en el caso de que la infraestructura científica se instale finalmente en La Palma, la inversión anual en las Islas será de más de 25 millones de euros tanto en gastos de personal como contratos de diversos suministros.Además, según se desprende del acuerdo tomado el pasado lunes por el consorcio internacional que promueve la construcción, el TMT, la actividad en el Archipiélago tendría dos sedes vinculadas al IAC, una en la Isla Bonita y otra en Tenerife, con un total de 120 profesionales entre personal científico, ingenieros y administración.Eso sí, habrá que esperar a que avance el próximo año para saber qué isla conquistará a este gigante: La Palma o Hawaii. La decisión, está anunciada para principios del próximo año 2017.

La primera luz que se tome en Chile tendrá color canario

  • Tras lograr todo un reto de gestión y construcción con el Gran Telescopio Canarias (GTC), el Instituto de Astrofísica de Canarias se propuso acumular más ojos avisores del Universo. Su diana se puso en el Telescopio Europeo Extramadamente Grande (E-ELT), un proyecto auspiciado por el Observatorio Europeo Austral (ESO) y que finalmente se está construyendo en Chile con un espejo primario de hasta 42 metros de diámetro.Lejos de tirar la toalla, los responsables del IAC fueron capaces de ver las enormes potencialidades de la construcción de una infraestructura con estas características para el desarrollo de tecnología de vanguardia, empleable tanto el E-ELT como en otras instalaciones de observación astronómica futuras. Así impulsó el proyector Consolidator-GTC y así convenció a los responsables del ESO de que el centro de investigación canario podía aportar a su telescopio mucho más que una parcela en el Observatorio del Roque de Los Muchachos.Tal es así, que el área de instrumentación del Instituto de Astrofísica de Canarias, en su sede de La Laguna, está encargada de construir uno de futuros ocupantes de los focos de E-ELT. Se trata de Harmoni, un espectrógrafo de campo integral de alta resolución angular que centra su observación en el rango óptico infrarrojo cercano. Según revela el IAC en su página web, el Instituto ha participado activamente en su fase de diseño conceptual, como parte de un consorcio internacional también formado por la Universidad de Oxford (IP), el UKATC-Edimburgo, el CRAL-Lyon y el CSIC-CAB-Madrid. Pero además, Harmoni ha sido seleccionado como el instrumento responsable de captar la primera luz del telescopio chileno, un evento protocolario de cada infraestructura pero que supondrá, cuando se produzca, que el IAC pueda acceder a la observación en el E-ELT, que le garantiza un tiempo propio a los científicos canarios.

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