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Salud

Los canarios comen cada vez más y peor por la bollería y los refrescos

Los isleños consumen un 23% más de dulces industriales que en 2005, y 35 kilos más de alimentos en general al año. Suben los preparados y caen las legumbres

Los canarios comen cada vez más y peor. Así lo reflejan los datos del Ministerio de Agricultura , Alimentación y Medio Ambiente. Entre los años 2005 y 2015, cada isleño ha pasado de ingerir 656,2 kilos de alimentos al año de media a 690,7. Es decir, 34 kilos más al año por persona y 3 kilos más al mes. Aunque frutas, hortalizas y leche y derivados siguen siendo los productos más consumidos, platos preparados, bollería y refrescos se han disparado en las cocinas isleñas.

Cada canario consume 9 kilos más de carne al año que en 2005, pero mientras que la carne vacuna era la más consumida hace 10 años, ya ha sido sobrepasada por el pollo y el cerdo, cuyo consumo ha crecido un 36% y un 79% respectivamente, mientras que la ternera se ha reducido en un 22%, principal causa de que se coma medio kilo al año menos de ganado vacuno. En el caso del pescado, las principales variedades, el atún, la merluza y la sardina, están en los platos canarios en una cantidad entre el 10% y el 40% superior a 2005, dependiendo de cada pescado. El resto de la pesca sigue la misma tendencia, con un aumento de los kilos consumidos de marisco, molusco y crustáceo del 31,9%.

Las frutas, aunque no han aumentado tan radicalmente, siguen siendo el principal sólido consumido, con 88 kilos en 2015. Gracias principalmente a las naranjas, con casi 20 kilos anuales por persona, pero también a las peras (5,72), las manzanas (9,67) y los plátanos (12,81). La característica fruta de las Islas ha sido además la que ha visto un mayor aumento en su consumo, con un 37,9% más que en 2005.

Las hortalizas se mantienen estables alrededor de los 50 kilos anuales, sostenidas por la subida en las ventas de tomates, calabacines y zanahorias, pero frenadas por la reducción en el consumo de cebollas y lechugas. Las legumbres, por otro lado, han visto reducida su presencia en las cocinas canarias, desde los 3,65 kilos por persona en 2005 a los 2,78 en 2015. El mayor incremento, el de los champiñones y las setas, un 143%.

Leche y derivados

La leche y otros derivados lácteos han caída en 22 kilos por canario en estos 10 años, pero de manera desigual. Mientras que cada isleño bebe 28 litros menos de leche, consume 6 más de sus derivados. Tanto los yogures como el queso y los batidos han aumentado moderadamente su consumo, mientras que en el caso de los helados es casi el doble. En el caso de la leche, mientras la desnatada se ha mantenido en números similares, la entera casi ha caído a la mitad en comparación con el año 2005, pero semidesnatada se toma un 40% más.

Los alimentos básicos son ingeridos en cantidades similares. Las papas han visto aumentado su consumo un 6,3%, mientras que el arroz se reduce en un 5,5%. En medio del debate en los últimos años sobre qué aceites son más o menos sanos, tanto el de oliva como el de girasol, los más recomendables, están en las sartenes canarias un 20% menos que hace 10 años.

Pese a las campañas sanitarias contra la bollería industrial y la pastelería envasada, suben un 34%, mientras las galletas lo hacen un 20% y los cereales envasados, un 50%. Los platos preparados, en general considerados poco sanos, también aumentan moderadamente, con un kilo y medio más al año por persona. Los más consumidos, las sopas y cremas y las pizzas -4,38 y 1,76 kilos respectivamente-, seguidas de la carne congelada, con 0,64 kilos.

Las buenas noticias para los más preocupados por la salud de los habitantes del Archipiélago están en el descenso de un 18,8% en el consumo de azúcar, de los 6 kilos a menos de los 5. La sal ha experimentado una bajada aún más brusca, de un 30%, mientras los frutos secos se consumen 0,42 kilos más por canario; es decir, una subida del 17%. Sin embargo, los chocolates y cacaos sólidos se han incrementado ligeramente, un 7,4%, y el único tipo de chocolate que se consume hoy menos que en 2005 es el soluble.

Las bebidas, en aumento

En cuanto a los líquidos, cada isleño bebe unos 40 litros más anualmente, siendo el agua sin gas el claro líder, con casi 105 litros anuales de los 178 del total de líquidos no alcohólicos. Le siguen las bebidas refrescantes y gaseosas, también nocivas para la salud, como la bollería, con un crecimiento del 45% en esta década. Destaca sobre todo el aumento del consumo de la cola light, que casi se ha doblado.

Más particular es la evolución de las bebidas alcohólicas. En 2015 se bebieron 24,94 litros de alcohol por persona, por los 21,44 de 2005. Y aún así casi todas las variedades se toman menos. Ni los vinos, ni la sidra, ni el ron, ni el whisky se consumen hoy más que antes. El gran protagonista es, sin duda, la cerveza, que ya era la bebida alcohólica más consumida en 2005 y que ha aumentado su margen hasta estar ya cerca de triplicar al vino.

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