El empresario mexicano Carlos Slim pasa sus vacaciones en Galicia y juega al dominó en Avión (Orense) con otros amigos mexicanos. El sexto hombre más rico del planeta está alojado en la mansión de Olegario Vázquez Raña, oriundo de la localidad y afincado en México. Y ayer mismo, durante el trayecto de apenas diez minutos que separa la casa de su anfitrión del bar O Luar, donde echaron la partida, pronosticó el futuro que se nos avecina por los rapidísimos avances tecnológicos. "Con los robots, la gente tendrá que trabajar menos horas durante más años, pero es algo que estoy seguro abrirá nuevas oportunidades", afirmó.

¿Y la situación en España?: "Yo la veo muy bien, sabíamos que se iba a recuperar muy rápido y parece que en términos de producto ya lo ha hecho. Ahora esperemos que se empiece a generar más empleo". Una preocupación, la del empleo, a la que Slim otorga una dimensión internacional: "Es el reto más importante que se plantea ahora en todo el mundo, lograr que existan más oportunidades de trabajo".

Rodeado solamente de amigos y sin ningún guardaespaldas, algo impensable en su país natal, el multimillonario confesó durante su paseo que lo que más aprecia de la región, en la montaña, es la tranquilidad. "Aquí vengo a conversar, a convivir con los amigos y a disfrutar de la gastronomía". Ciertamente, así lo hizo durante la jornada de ayer.

Slim dio pistas sobre la clave del éxito de su imperio empresarial: "Si uno quiere triunfar en los negocios es muy importante estar constantemente invirtiendo, capacitando a nuevo personal y sobre todo, procurar rodearse siempre de un buen equipo", manifestó.