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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Temperatura anómala y frecuencia cardiaca elevada, dos síntomas

Ante los signos de que podría existir una sepsis, los servicios de urgencias actúan de inmediato con antibióticos y se realizan las pruebas que permitan aplicar un tratamiento rápido que suele incluir medicamentos intravenosos para mantener la presión arterial, terapia con oxígeno, apoyo nutricional o terapia con corticoides para tratar el proceso inflamatorio.

La revista de la American Medical Association (JAMA), la de mayor difusión a nivel internacional, señala que los síntomas de la dolencia son variados pero no difieren sustancialmente de una infección más leve, por lo que los servicios de urgencias suelen actuar con un alto índice de sospecha. Así, van desde fiebre superior a los 38 grados o temperatura inferior a los 36; frecuencia cardíaca superior a los 90 latidos por minuto; más de 20 respiraciones por minuto, presión arterial baja, disminución de la diuresis (secreción de orina); cambio en el estado mental, con confusión o delirio y, por último, alteraciones extremas en el recuento de glóbulos blancos y en el recuento de plaquetas.

Los órganos más comunes donde se producen infecciones que pueden desencadenar en una sepsis son los pulmones, la piel, los intestinos, los riñones, el cerebro o los huesos.

Desde 2012, además, cada 13 de septiembre se celebra el Día Mundial de la Sepsis, cuyos objetivos para 2020 son reducir su incidencia, aumentar la supervivencia y mejorar la sensibilización sobre esta enfermedad, que afecta cada año a 27 millones de personas en todo el mundo, una cifra por encima de los casos de ictus, cáncer, infarto de miocardio y VIH, y de los cuales fallecen 8 millones.

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