Brillante y grande. Así lució anoche la luna en el firmamento, un fenómeno que popularmente ha adquirido el nombre de Superluna y que capta la atención de curiosos, aficionados a la astronomía y científicos. El efecto se produce por la "cercanía" del satélite con el planeta y además en coincidencia con la fase de luna llena.

El espectáculo, que se produce cada año alrededor de tres veces, en este 2017 se ha hecho esperar y no ha sido hasta el último mes cuando se ha dejado ver en el cielo. Pese a que suele ser más vistoso en verano, coincidiendo con las mejores condiciones climatológicas, también tiene ventajas observarlo en invierno puesto que se registran más horas de nocturnidad.

Eso sí, a pesar de que visualmente se puede llegar a apreciar como una luna gigantesca, en realidad el tamaño no varía en demasiado respecto a su máxima lejanía. Es apenas un 30% más brillante que cuando la luna se sitúa en el vórtice más distante de su órbita respecto del planeta. Por contra, anoche llegó a distar apenas unos 350.000 kilómetros de La Tierra, suficiente para que al menos a simple vista cobrara aún más belleza.

Respecto a su tamaño habitual, el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) informa de que el satélite apenas ganará un 14% de lo que se observa a lo largo del año. Este acercamiento máximo, conocido como perigeo, se producirá no obstante durante la mañana de hoy, pero a simple vista apenas se observará diferencia.

De hecho, en Canarias, ha sido visible desde las 18:32 horas de ayer hasta las 06:52 horas de hoy. Precisamente, los astrofísicos recomiendan observar el fenómeno en esas horas: el momento posterior al atardecer y justo antes de que amanezca. Eso sí, esta recomendación no solo es alusiva a la Superluna sino que se puede trasladar al resto de eventos astronómicos relacionados con la el satélite del planeta.

Aunque quienes pudieron disfrutar del fenómeno destacaron su belleza, los expertos avisan de que no ha sido la más espectacular. Y es que no pudo superar a la Superluna registrada el pasado año: En noviembre de 2016, la población del planeta fue testigo de la luna más grande en 70 años.

Otras dos décadas tendrán que pasar para que el satélite gane la intensidad del pasado año (en concreto en noviembre de 2034), pero la Superluna no esperará tanto para dejarse ver, puesto que los científicos estiman que a lo largo de 2018 este popular fenómeno se repita al menos tres veces, la primera de ellas durante el primer trimestre del año. Mientras, quedan las fotografías para el recuerdo y las imágenes grabadas en la retina.