"Yo, que pasé mi juventud en las plácidas, pacíficas y tranquilas glorias de la era victoriana, siento el anhelo de invocar una vez más la plegaria y el himno: Dios salve a la Reina". Así se mostraba el primer ministro británico Winston Churchill (interpretado por un sobresaliente John Lithgow) ante una joven reina Isabel que asumía prematuramente el trono del Reino Unido tras el repentino fallecimiento de su padre, el rey Jorge VI. The Crown, una de la series revelación del pasado año, regresa hoy a Netflix con el estreno de su segunda temporada, protagonizada por Claire Foy.

Si la primera entrega narraba los difíciles inicios de una monarca novata, que alternaba su compleja tarea como cabeza de Estado, con una vida personal que se complicaba por su nuevo estatus, la serie explora en esta temporada la difícil relación de la reina con su esposo, Felipe, al que da vida el ex Doctor Who, Matt Smith, y su hermana Margarita (Vanessa Kirby), además de los acontecimientos históricos que marcaron las primeras décadas de su reinado. Entre otras cosas, Isabel se enfrentará a la caída del primer ministro Harold Macmillan tras el escándalo Profumo (apellido del ministro de Guerra que mantuvo una relación con una corista, fallecida hace unos días, que a su vez tenía un romance con un espía soviético) y a la guerra del Sinaí con Egipto por el control del canal de Suez. También se producirá el famoso encuentro entre la reina y el presidente de los Estados Unidos, John Fitzgerald Kennedy, interpretado por Michael C. Hall ( Dexter), y su esposa Jacqueline (Jodi Balfour).

La serie, creada por el británico Peter Morgan, no tendrá en esta ocasión episodios tan concretos y personales como el de la niebla que asoló Londres en diciembre de 1952 o el retrato de Winston Churchill por su 80 cumpleaños en la primera temporada. En cambio, sí profundizará en las relaciones personales de los protagonistas, especialmente en el matrimonio real, uno de los más longevos de la historia.

Netflix confía tan plenamente en el éxito de The Crown que ya ha confirmado una tercera temporada. La mayor novedad es que el rol de la reina lo asumirá la actriz Olivia Colman, ganadora de un Globo de Oro por su papel en El infiltrado. El motivo del cambio (por el momento es el único confirmado) responde a que los actores tengan la misma edad que los protagonistas de acuerdo a la época en la que se sitúa la trama.