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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Un tercio de los tests de paternidad en las Islas revelan que el hijo es de otro

La desconfianza de las abuelas con las nueras, segunda causa de las pruebas en LGS Análisis

Un tercio de los tests de paternidad en las Islas revelan que el hijo es de otro

El día del padre se celebra hoy en España con motivo de la festividad de san José, el 19 de marzo de cada año, aunque la Biblia cuenta que la concepción de Jesucristo en el vientre de la Virgen María no correspondió al carpintero de Nazaret sino al Espíritu Santo. Más de dos milenios después, las pruebas genéticas ya sustituyeron a la intervención divina, o a la sinceridad maternal, para despejar las dudas sobre la paternidad.

La empresa Laboratorios González Santiago (LGS) Análisis, constituida en Tenerife durante 1988 e instalada por todas las islas en la actualidad, realiza cada año alrededor de 50 test de paternidad por ADN, de los que más del 30% revelan que la ascendencia biológica del hijo incumbe a otro hombre en lugar del supuesto padre. Es decir, un tercio de los test de paternidad en el Archipiélago cambian la filiación.

Del medio centenar de exámenes anuales practicados por la compañía canaria, el 70% corresponde a pruebas informativas o no probatorias solicitadas por personas interesadas (padres, abuelas o madre), de los que el 40% niegan el vínculo de paternidad analizado; mientras que el restante 30% de los test cuentan con validez judicial, de los que el 25% demuestran que el hijo atañe a otro varón distinto al supuesto progenitor. Y cuando el José de turno se entera que el hijo no es suyo, se puede armar el belén.

"A veces tenemos reclamaciones o amenazas incluso, pero el conflicto es entre ellos porque nosotros solo hacemos el test, no somos la causa del conflicto, sino el vehículo usado para demostrar la paternidad, nos aseguramos de cumplir la legislación y realizar todo bien, afortunadamente, estas pruebas son tremendamente delicadas y somos los primeros interesados en hacer adecuadamente todo, evidentemente, no solo la parte técnica, sino la fase previa, con la toma de muestras", destaca la farmacéutica analista y directora de calidad de LGS Análisis, Mercedes Hernández. Aunque la empresa ofrece el servicio desde finales del pasado siglo, "quizá antes eran más extraordinarios para litigios por herencias o divorcios", los test de ADN se extendieron gracias al conocimiento entre la ciudadanía y, sobre todo, la disminución del coste, alrededor de 400 euros en el caso de las pruebas informativas, por una demanda creciente, más competencia y mejor tecnología.

La demanda mayoritaria en las pruebas no probatorias procede de los hombres, tanto del padre oficial como del sospechoso, según los datos de LGS Análisis. Y por detrás aparecen las solicitudes de las mujeres, pero no de las madres, sino de las abuelas paternas.

"Las abuelas maternas no desconfían, pero las paternas sí se preguntan si el nieto es hijo de su hijo y llaman mucho para consultar si se divorcia, sin decirle nada a la nuera ni al hijo, que es lo peor, porque es una duda suya que se quieren quitar de encima", explica Mercedes Hernández. En esos casos, el laboratorio ignora la procedencia de las muestras, por lo que también desconoce los nombres de las personas implicadas, así que se limita a etiquetar y analizar como A y B a petición de la clienta.

Tras los presuntos padres y las abuelas paternas una menor demanda corresponde a las madres, tanto casadas como solteras. "Normalmente, las mujeres estamos seguras de nuestras maternidades, aunque no sepamos quién es el padre, el hijo es nuestro, pero en estos casos algunas preguntan incluso si se pueden realizar la prueba antes de nazca el niño, durante el embarazo, que es posible si el ginecólogo recoge la muestra, pero con riesgo de aborto", detalla la responsable de calidad de LGS Análisis.

En los test solicitados con validez judicial prevalecen los casos de procedimientos de divorcio y custodia de hijos, reagrupación familiar de inmigrantes, herencias o inscripciones en el registro civil.

Cadena de custodia

Según Mercedes Hernández, "en España no se necesita la autorización de la madre para una prueba de paternidad probatoria a su hijo, pero alguna persona con capacidad legal debe representar al menor, por ejemplo, si el padre reconocido tiene la patria potestad puede solicitarla sin el conocimiento de la madre, aunque siempre pedimos toda la documentación acreditativa".

Para los exámenes con validez judicial se realiza la identificación adecuada de los participantes (documento nacional de identidad, huellas dactilares e, incluso, fotografías en el laboratorio) y se aplica una cadena de custodia para garantizar que nadie manipula las muestras, que permanecen inalteradas hasta el momento de su análisis. Desde LGS concluyen que el test de paternidad resulta totalmente fiable al realizarse por profesionales cualificados y equipos adecuados, además de respetar los procedimientos y protocolos recomendados por entidades estatales e internacionales de genética forense. Felicitaciones a los padres. A todos.

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