El invierno se queda atrás hoy y da comienzo la primavera, una estación esperada por el aumento de las temperaturas y por más horas de luz, máxime cuando a partir del próximo sábado se cambie la hora. Pero el cambio no tiene nada que ver con el clima, ni con el incremento de alergias, sino que está directamente relacionado con la astronomía: es la situación del planeta en su propia órbita y su distancia respecto al sol lo que marca que hoy ya se primavera.

En esta disciplina científica el momento del paso de una estación a otra se denomina solsticio cuando se trata de junio y diciembre y equinoccio en septiembre y ahora, en marzo. Este fenómeno se refiere al momento en el que el Sol está situado en el plano del ecuador celeste, es decir, en el punto más alto en el cielo con relación al planeta. El propio movimiento del plantas hace que estos momentos no se produzcan exactamente igual cada año, aunque se produzcan siempre en torno a la misma fecha: este 2018 el equinoccio de primavera tendrá lugar hoy a las 16.15 horas.

Para que vuelva a cambiar la estación astronómica pasarán 92 días, momento en el que se produzca el solsticio de verano, uno de los más populares, y que tendrá lugar el 21 de junio. Hasta entonces, a los astrónomos y aficionados a la observación del firmamento les queda por delante una época poco propicia para mirar al Universo. En ese sentido, el científico y divulgador del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) Alfred Rossenberg, aclara que por el momento el primer evento se producirá el próximo 31 de marzo con la segunda luna azul del año.

"Se llama así a la segunda luna llena dentro de un mismo mes, que ya se sucedió el pasado enero", explica Rossenberg quien añade que "lo habitual es que se registre una luna azul cada dos años y solo se dan dos dentro de un mismo año aproximadamente cada dos décadas". No obstante, la aclaración más relevante respecto a este fenómeno astronómico es que "no se observa nada particular y desde luego no se verá el satélite en azul", comenta el científico del IAC.

Por eso, si se trata de buscar un motivo para escudriñar en lo más alto, Alfred Rossenberg propone la caza de Júpiter. "El planeta entra en conjunción el 9 de mayo, lo que permite verlo en contraposición a la salida del sol a partir del atardecer", explica el divulgador antes de puntualizar que "sale un poco antes cada día durante algunas semanas".

Eso sí, los eventos favoritos de la población no se dejarán ver mucho por las Islas durante los próximos meses. No hay ningún eclipse ni lunar ni solar previsto esta primavera y las lluvias de estrellas, aunque frecuentes, no serán muy intensas. Al menos, las dos "más interesantes" esta estación a juicio de Rossenberg serán "relativamente fáciles de ver" gracias a las condiciones óptimas de la fase de la Luna en esas fechas. Se trata de las Líridas con su punto álgido el 22 de abril y las Eta-acuáridas en torno al 5 de mayo.