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Canarias, con menos vitamina D que los países nórdicos

El catedrático grancanario Manuel Sosa presenta sus estudios en el XV Congreso Nacional de la Menopausia

Sesión en el Auditorio Alfredo Kraus, este jueves.LP/DLP

El XV Congreso Nacional de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM) comenzó este jueves con su primera jornada de ponencias y talleres tras arrancar el miércoles en el Auditorio Alfredo Kraus con una sesión de puertas abiertas de acceso gratuito para todas aquellas personas interesadas en esta etapa de la vida de la mujer.

La inauguración oficial de la convención estatal se celebrará este jueves (19.00 horas) en el Auditorio Alfredo Kraus con la presencia de José Manuel Baltar, consejero de Sanidad del Gobierno de Canarias; Domingo Madera, presidente del comité organizador del congreso; Plácido Llaneza, presidente de la AEEM; Rafael Sánchez Borrego, presidente de la Fundación Española para el Estudio de la Menopausia (FEEM); Pedro Cabrera, presidente del Colegio de Médicos de Las Palmas; Juan Ramón Santana, presidente del Colegio de Farmacéuticos de Las Palmas, y Tensy Calero, presidenta del Colegio de Enfermería de Las Palmas.

Durante la mañana del jueves, Manuel Sosa Henríquez, catedrático de Medicina en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y responsable de la Unidad de Metabolismo Óseo del Hospital Insular, alertó de que el nivel de vitamina D de los canarios, y de los españoles en general, está por debajo de los 30 nanogramos por mililitro, que es lo recomendado para mantener una salud óptima, informaron mediante una nota de prensa desde la cita de AEEM.

"La vitamina D es en realidad una hormona más que una vitamina", explicó el catedrático. El más popular de sus efectos es la relación con el hueso para que éste se mineralice y se calcifique correctamente, pero también tiene otras muchas funciones: el sistema inmunitario se defiende mejor cuando los niveles de vitamina D son más altos mientras que su escasez aumenta la prevalencia de enfermedades autoinmunes.

En algunos estudios incluso, tener niveles bajos de vitamina D también se ha asociado con mayor riesgo de padecer determinados tipos de cáncer (como por ejemplo, el de colon). Todos estos efectos que van más allá de mineralizar y calcificar el hueso, es lo que conocemos como efectos extraóseos de la vitamina D.

La paradoja de la vitamina D

Hace algunos años, en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, realizaron un estudio entre los alumnos de la Facultad de Medicina para medirles la vitamina D. Se creía que eran buenos candidatos para tener altos niveles: eran jóvenes, sanos, tenían todo el sol del mundo porque viven en Canarias y además tenían el conocimiento de que el sol es necesario para fabricar vitamina D.

"Sin embargo, cuando vimos los resultados nos llevamos la sorpresa de que casi todos tenían unos niveles bajísimos de vitamina D", explicó Sosa Henríquez. Esto es lo que se conoce como "la paradoja de la vitamina D": en sitios soleados como España y Canarias, los niveles de vitamina D son más bajos que en países nórdicos, quienes conscientes de la ausencia de sol durante buena parte del año fortifican y suplementan sus alimentos con esta vitamina porque saben de lo importante que es para su salud.

En líneas generales, las mujeres menopáusicas tienen bajos niveles de vitamina D. El estudio Previcad, realizado por el Grupo Español para el Estudio de la Vitamina D y dirigido por Manuel Quesada, de la Unidad de Metabolismo Mineral del Hospital Reina Sofía de Córdoba, lo corrobora. Dicho ensayo tenía como objetivo principal determinar la prevalencia en España de la insuficiencia en niveles séricos de vitamina D y de la ingesta insuficiente de calcio en mujeres posmenopáusicas osteoporóticas tratadas y no tratadas.

Este estudio fue realizado en hospitales y centros de atención primaria categorizados según la exposición a la luz solar (superior o inferior a 2.500 horas de sol al año). Se recogieron datos demográficos y clínicos de mujeres posmenopáusicas diagnosticadas de osteoporosis, incluyendo su historial, fracturas previas, tratamiento farmacológico e ingesta de calcio. Además se determinaron los niveles de 25-hidroxivitamina D y de otros marcadores metabólicos.

La conclusión principal del estudio es que incluso en un país soleado como España hay una alta prevalencia de insuficiencia de vitamina D entre las pacientes osteoporóticas no tratadas. Además, la insuficiencia de calcio y los niveles séricos de vitamina D tienen una importante prevalencia, tanto en mujeres tratadas como no tratadas.

Hacer una dieta saludable, hacer ejercicio diariamente y tomar unos diez minutos diarios de sol son las principales recomendaciones para que nuestro cuerpo tenga un adecuado nivel de vitamina D sin necesidad de suplementos.

Unificar criterios en atención primaria

El presidente del congreso y ginecólogo, Domingo Madera, analizó el papel de la atención primaria en la menopausia en una sesión a la que asistieron numerosos médicos de familia, matronas y enfermeros relacionados directamente con la mujer que comienza a padecer los síntomas de la menopausia.

El objetivo de esta mesa de atención primaria es quitar ese concepto negativo que se tiene de la terapia hormonal sustitutiva. "Los ginecólogos llevamos desde 1991 haciendo tratamientos hormonales, pero en 2002 se publicó un estudio norteamericano que vinculaba estos tratamientos con un mayor riesgo de cáncer", explicó Madera.

"Posteriormente se demostró que se trataba de un estudio sesgado y ahora nos cuesta mucho quitar ese matiz negativo en la terapia hormonal sustitutiva y que las mujeres confíen en que estos tratamientos pueden ayudarles a mejorar su calidad de vida. Estamos cansados de recibir en nuestras consultas a mujeres con síntomas muy acentuados, con abanicos, con sofocos, con depresiones o problemas sexuales por el concepto negativo que tienen de estos tratamientos. Esto tiene que acabarse", indicó.

Por eso es tan importante incidir en la atención primaria, que es la vía de entrada al sistema,. "Aquí no se puede imponer el no a los tratamientos". El presidente del congreso señaló que "muchos ginecólogos están cansados de tratar de convencer a una mujer de lo positivo que puede ser el tratamiento para su calidad de vida en caso de que lo necesite y que luego en el centro de salud o en la farmacia le digan que eso produce cáncer".

Las sesiones sobre suelo pélvico, la función de la farmacia comunitaria en la ayuda a la mujer menopaúsica o un taller de láser vaginal serán otros de los temas destacados a lo largo del jueves. El XV Congreso Nacional de la AEEM seguirá su curso el viernes con otras cuestiones como la genética en la menopausia, la disfunción sexual femenina, la violencia de género en la menopausia o los cuidados en la mujer mayor de 65 años.

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