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Carla Antonelli: "La incongruencia de género es otra estigmatización"

La activista ve en la despatologización "un paso de gigante", pero lamenta la nueva etiqueta que la OMS adjudica a la transexualidad

Carla Antonelli: "La incongruencia de género es otra estigmatización"

Carla Antonelli: "La incongruencia de género es otra estigmatización"

La lucha en España por los derechos de los transexuales tiene en Carla Antonelli a una de sus principales abanderadas. Esta activista tinerfeña logró, con su elección como diputada socialista de la Asamblea de Madrid, que el colectivo LGTBI entrara en el corazón de las instituciones para alzar su voz y sus demandas con mayor contundencia.

Antonelli se congratula de que la transexualidad haya salido del catálogo de trastornos mentales de la Organización Mundial de la Salud (OMS) "Ha sido un importantísimo paso, eso hay que destacarlo, un paso de gigante. Hemos salido del manual de trastornos, técnicamente ya no es un trastorno mental. Es algo a celebrar sin duda alguna". No obstante, advierte de las connotaciones negativas que tiene la denominación incongruencia de género, con la que se la etiqueta ahora en el apartado de condiciones relativas a la salud sexual. "Es un término peyorativo, si hay algo precisamente que no somos los transexuales es incongruentes, somos congruentes con nuestra identidad sexual. Al final se nos vuelve a señalar, a estigmatizar, es otra estigmatización", lamenta.

Antonelli rebate la condición patológica de la transexualidad, que contempla más bien como una situación vital que precisa un paraguas asistencial por parte de la sanidad pública. "La realidad de las personas transexuales es que tenemos que recurrir al sistema de salud por idiosincracia específica. ¿El embarazo, la menopausia, la vejez son patologías? La transexualidad es una situación más del ser humano con atención específica en la sanidad pública. No tiene que ser contemplada como una enfermedad mental o una incongruencia", asegura la activista canaria, insatisfecha con la nueva catalogación asumida en el manual CIE.

Prejuicios

¿Por qué ha tardado tanto tiempo la OMS en dar este paso? Antonelli lo tiene claro: "Por los prejuicios, hay una resistencia a dar como cotidiano algo que ya lo es". Carla señala que "ha sido una batalla lograr que se pusieran de acuerdo unos con otros" y añade que hay gente que está muy cómoda "en la condescendencia, señalando a esos 'pobrecitos enfermos', como quien hace una obra de caridad".

También detecta en todo esto "intereses más mundanos" de gente que "defiende sus propios espacios o chiringuitos". Apunta directamente a "algunos profesionales de la medicina". La activista rechaza frontalmente que "un tribunal médico decida quiénes somos. Las mujeres y los hombres nos afirmamos a nosotros mismos, no necesitamos que lo haga ni un juez ni un tribunal. Hay personas que pueden sentir que sin tener esta capacidad de decisión divina pierden la razón de su existencia. Es absurdo".

"Mira por dónde, que alegría que ya no tengamos un trastorno. A mí ya me constaba", ironiza Antonelli, que ve en la despatologización de la transexualidad un eco de lo ocurrido con la homosexualidad en 1990, cuando salió del catálogo de enfermedades mentales de la OMS. "Estamos haciendo el mismo proceso que la homosexualidad", asegura.

La activista se muestra crítica con la concepción de disforia de género, aún vigente en otro manual importante, el DSM, célebre inventario de patologías mentales. La idea de disforia centra sus criterios diagnósticos en la ansiedad que debe asaltar al transexual: "Pareceque la transexualidad debe producir una desazón tremenda", afirma. volviendo a pulsar la nota irónica.

Carla Antonelli entiende que la transexualidad debe ser asumida como " una manifestación más de la diversidad sexual del ser humano". En definitiva, subraya el gran avance que supone la despatologización por parte de la OMS, pero insta a no cejar en la defensa de los derechos del colectivo: "La lucha continúa".

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