El hospital Perpetuo Socorro ha llevado a cabo con éxito una novedosa técnica quirúrgica para el tratamiento de una no unión o pseudoartrosis. Este tratamiento sitúa al centro sanitario a la vanguardia del tratamiento biológico ante la falta de consolidación de las fracturas de los huesos del organismo, una de las complicaciones más severas que pueden tener las roturas óseas.

La intervención, que ha sido realizada por el equipo quirúrgico de Cirugía Ortopédica y Traumatología que lidera el doctor Juan Nogales, se basa en combinar el uso de células madres pluripotenciales con el plasma autólogo rico en plaquetas en forma de gel y asociado al uso de trifosfato de calcio más hidroxiapatita con hueso autólogo del paciente. Es decir, una combinación de tejido osteoformador, osteoinductor y osteoconductor que juntos completan la cascada de formación del hueso. Se trata de un procedimiento poco agresivo que permite una recuperación mas rápida y con menos morbilidad que otros métodos más convencionales.

Las no uniones son clasificadas tradicionalmente como hipertróficas, oligotróficas y atróficas. Las hipertróficas son causadas por una inadecuada estabilización mecánica pero tienen un potencial biológico para poder reparar dicha lesión. En las oligotróficas hay una mínima formación del callo de fractura, pero con potencial biológico de curación. Por último, las atróficas se deben un fallo del organismo para formar un puente óseo entre los extremos de fractura y se forma un gap de tejido fibroso.

Para el tratamiento de las no uniones han sido evaluadas multitud de estrategias a lo largo de los años que van desde el injerto de hueso autólogo, preparaciones de hueso desmineralizado y más recientemente, las proteínas recombinantes. Hay últimamente un creciente interés en las estrategias basadas en células. En este sentido, "el estudio del plasma autólogo rico en plaquetas combinado con la estrategia del uso de células mesenquimales (aspirado de médula ósea) da un resultado esperanzador para la mejora de las no uniones de huesos largos en humanos. Asimismo, y aunque aún falta una mayor evidencia, hay numerosos trabajos clínicos que hablan de una curación del 90 %, por lo que había justificación científica suficiente para proceder a este tipo de tratamiento", relata el doctor Nogales.

La intervención

El procedimiento fue realizado a un paciente de 38 años fumador que acudió a consulta con dolor, hinchazón y dificultad para caminar con el peso total del cuerpo, precisando el uso de muletas. Previamente había sido intervenido quirúrgicamente de fractura diafiso-metafisaria distal del fémur derecho con reducción abierta y fijación interna hace ocho meses por accidente de tráfico y tratado con rehabilitación y recuperación funcional con resultados mediocres. Tras un estudio radiográfico y por tomografía axial computerizada se observó una situación de fractura sin consolidación ósea, es decir, un cuadro de no unión ósea de fémur de tipo atrófico.

El tratamiento biológico se realizó bajo anestesia regional en los quirófanos de hospital Perpetuo Socorro y durante el mismo se realizó una punción posterior a la cresta ilíaca derecha para la extracción de concentrado de médula ósea y una venoclisis para extraer sangre periférica de la que se obtuvo plasma autólogo rico en plaquetas. Posteriormente, se accedió al foco de fractura y tras conectar las cavidades medulares, se aplicó allí una mezcla de concentrado de médula ósea, plasma rico en plaquetas en forma de gel, hueso autólogo y cerámica de trifosfato de calcio con hidroxiapatita. El cierre se realizó por planos y se aplicó plasma con plaquetas en los diferentes planos de partes blandas, detalla el traumatólogo y cirujano ortopédico.

El paciente fue dado de alta al día siguiente y ha sido valorado en los meses posteriores a la intervención, en los que ha dejado el hábito tabáquico y realizado rehabilitación tanto en medio acuático como en seco durante varios meses, recuperando la movilidad y la fuerza del miembro inferior izquierdo. En la actualidad camina sin muletas y no presenta dolor al caminar ni al levantarse una vez que la consolidación de la fractura ha mejorado y le ha conferido una estabilidad mecánica al hueso fracturado.