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Un camino hacia la perfección

Los psicólogos resaltan la influencia de los estereotipos sociales en la aparición de trastornos de la conducta alimentaria

A la izquierda, Raquel Santana, junto al equipo de profesionales.

A la izquierda, Raquel Santana, junto al equipo de profesionales. TONY HERNÁNDEZ

Los estereotipos asociados a los cuerpos ideales que pueden observarse en los anuncios televisivos o en los desfiles de moda repercuten negativamente en la población, y muy especialmente entre las féminas. Para conseguir este objetivo, son muchas las personas que recurren a dietas estrictas y a otros métodos de adelgazamiento muy poco saludables, que pueden llevar a padecer a los individuos que los practican un Trastorno de la Conducta Alimentaria(TCA). Se trata del inicio de un camino hacia una perfección impuesta por los agentes sociales, en el que prima la estética sobre la salud y el bienestar.

"Vivimos en una sociedad en la que el canon de belleza que predomina en las tiendas de moda femeninas es el de un maniquí que no supera la talla 36", manifiesta Raquel Santana, psicóloga de la Asociación Gull-Lasègue, un centro especializado en el trastorno de la anorexia y la bulimia. Y añade que, "a esto hay que sumarle las modelos que aparecen en las revistas con una apariencia de extrema delgadez, y que a menudo se identifican con el prototipo de figura ideal".

Según el criterio de la profesional de la asociación, esto genera una gran insatisfacción corporal, y lleva a la búsqueda de una perfección irreal, "porque muchas veces se asocian también estos etereotipos a las modelos y actrices que presumen de cuerpos atléticos, o muy delgados, y que además ni son reales ni representan a la totalidad de las mujeres".

No obstante, existen otros factores de riesgo que intervienen también en la aparición de estas patologías. "Pueden ser de tipo familiar, y como ejemplo podríamos citar el analfabetismo nutricional que pueda existir en el hogar, de la importancia que le de a la estética la familia, y de los hábitos alimenticios que posea ", dice Raquel Santana.

No obstante, según explica la profesional, otro de los factores de riesgo puede ser el hecho de haber padecido obesidad en la etapa infantil, o bien, que en el entorno familiar se haya dado estos casos. Asimismo, a nivel personal, un aspecto de gran repercusión "es la ausencia de habilidades sociales, y la capacidad de regular las emociones, y también, la influencia de la genética", apostilla la psicóloga.

Primeras manifestaciones

Reducir la cantidad de comida de forma drástica, atracones repentinos, control excesivo del peso, contar de manera obsesiva las calorías de los alimentos, aumentar la práctica de ejercicio físico, el aislamiento social, o los cambios de humor son solo algunas de las primeras manifestaciones que se producen cuando una persona comienza a padecer un TCA. "Pero esto no es solo lo que nos lleva a sospechar que se esté produciendo un trastorno de este tipo, un aumento de peso, también puede ser un indicativo", sostiene la profesional.

La Asociación Gull-Lasègue para el Estudio y Tratamiento de la Anorexia y Bulimia en Canarias trabaja de manera activa, desde 1.999, para luchar contra estos trastornos. Desde entonces, el centro dedica su actividad en ofrecer apoyo a los familiares, tratamiento ambulatorio a los afectados, al tiempo que se preocupa por crear conciencia social sobre esta problemática.

"Cuando un paciente pide ayuda, lo primero que requiere es una valoración psicológica. Y una vez tenemos el diagnóstico, y vemos evidencia de que existe un trastorno de anorexia o bulimia, indicamos el tratamiento ambulatorio", aclara Raquel Santana.

Siguiendo esta línea, y en base a las explicaciones de la profesional, el tratamiento ambulatorio consiste en una consulta, de una hora a la semana, con una psicóloga, y media hora a la semana con la nutricionista. "Una vez que la persona va dando síntomas de mejoría y estabiliza su peso, procedemos a alargamos la periodicidad de las consultas , hasta que se efectúa el alta", indica la psicóloga. Y agrega que, " aquellos que no mejoran, deben hacer uso nuestro centro de día, que tiene como misión intensificar el tratamiento ambulatorio, ofreciendo además la posibilidad de asistir a terapias grupales y al comedor".

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