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"El 40% de los alumnos repite uno o más cursos y cada uno cuesta de 8.000 a 20.000 euros"

El investigador Jaime León detecta variables modificables en el rendimiento estudiantil

Jaime León.

Jaime León. LP/DLP

"Me preocupa mucho el bajo rendimiento que muestran los alumnos, rinden por debajo de sus capacidades o potencial, de hecho, si nos fijamos en las cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadística, aproximadamente, el 40% de los estudiantes con 15 años ha repetido un curso o más, una exageración", subraya el investigador Jaime León, becario postdoctoral de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) premiado por la Fundación BBVA.

A su juicio, el panorama de la enseñanza "aún es más grave si tenemos en cuenta que cada alumno que repite cuesta alrededor de 8.000 euros, según los técnicos de la Consejería [de Educación y Universidades], o 20.000 euros, según el informe PISA [Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes] 2011, es mucho dinero, muchos recursos mal empleados. Por cada niño que no repita podríamos disminuir el número de alumnos por aula, que es altísimo, mejorar las instalaciones, subir el sueldo de 8.000 a 20.000 euros a un profesor o ahorrar mucho", sentencia Jaime León, distinguido con una beca Leonardo por importe de 30.000 euros.

De ahí que el investigador de la ULPGC trabaja en "detectar variables que afectan al rendimiento de los alumnos y que sean susceptibles de modificar porque puede ser debido a un factor genético, pero es muy difícil cambiarlo". Sin embargo, sí se puede modificar con más facilidad el estilo comunicativo del profesorado de secundaria, proyecto becado por la Fundación BBVA.

En su opinión, "a medida que pasa el curso, desgraciadamente, los profesores se preocupan más por terminar un temario amplísimo, con muchas competencias, y el lenguaje es cada vez más directivo, 'tienes que hacer...', incluso con situaciones conflictivas, 'ya sabía que no ibas a ser capaz...', frases automáticas que decimos casi sin pensar que tienen un gran efecto en los alumnos, desmotivan". Por ello, Jaime León proyecta la formación breve de los docentes en un lenguaje positivo o motivador para optimizar el potencial académico de los adolescentes y, en última instancia, minimizar el fracaso escolar porque "los alumnos que abandonan los estudios tienen mayor probabilidad de encontrar trabajos peor pagado o incluso necesitar la ayuda de los servicios sociales, unas cifras muy preocupantes".

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