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Entrevista | Ricardo Solé

"Las urbes plantean un desafío para la ayuda humanitaria"

"El 80% de la riqueza mundial se genera en metrópolis, donde ya vive la mitad de la población" señaló el médico y trabajador de ayuda humanitaria

"Las urbes plantean un desafío para la ayuda humanitaria"

"Las urbes plantean un desafío para la ayuda humanitaria"

¿Cuál va a ser su cometido en el debate que van a mantener esta tarde?

En realidad, lo que pretendemos es aproximarnos a las ciudades desde varios ángulos, y el mío va a ser precisamente analizar el nivel de concentración de riesgo que presentan hoy en día las grandes ciudades, y el nivel de preparación que tenemos para poder abordar los problemas que acontecen cuando hay una catástrofe. Además, lo que quiero plantear a la audiencia es que el proceso de urbanización es una tendencia que se va a consolidar a lo largo de los próximos años y nos vamos a encontrar con la necesidad de responder a emergencias humanitarias en ciudades monstruo de África, Asia y en América Latina, sin tener instrumentos para hacerlo. De hecho, va a ser precisamente en África donde más van a crecer las ciudades de cara a los próximos 20-30 años.

¿Que problemática está ocasionando el proceso de urbanización?

La urbanización es un motor de desarrollo, y casi todos los países en vías de expansión articulan su crecimiento en la creación de grandes ciudades. En África, en la década de los setenta, había solo diez urbes con más de un millón de habitantes. A día de hoy ya existen 33. Se supone que de los dos mil millones de personas que habitarán en África en el año 2050, el 80% se va a concentrar en grandes ciudades. Esto es sin lugar a dudas una bomba de relojería, porque los que estamos intentando ayudar desde fuera estamos muy mal situados.

¿Dónde radica el conflicto?

El problema se encuentra en las oportunidades económicas. La gente se va del campo en busca de nuevas oportunidades, y eso pasa mucho en el continente africano. Sin embargo, cuando no encuentran su canalización a través de la urbanización regional, el siguiente paso es ir a Europa. Este es el tipo de migración económica más característica, y por tanto, el más frecuente.

Por su experiencia, ¿qué tipo de conflictos sociales han llamado más su atención?

Cuando intentamos aproximarnos a la realidad de una urbe, nos esforzamos por entender las leyes que allí se conforman. Se considera que una ciudad es un sistema complejo en el que existen sistemas de relación múltiples, y muy difíciles de individualizar. En este sentido, hay sistemas de relaciones sociales entre comunidades de la misma lengua, etnia, ocupación, etcétera. Todas estas interacciones influyen a la hora de intentar intervenir en un mismo grupo social, pues puede verse superada por la dimensión del problema, ya que cada vez que se tocan uno de estos elementos se altera todo el ecosistema de la ciudad.

¿Cómo se podría contri- buir entonces para mejorar la situación?

En realidad, no es tanto que los aspectos sociales sean la marginación, la falta de recursos e infraestructuras, sino que es más bien la interacción que ocurre entre todos los elementos que componen la ciudad, para que la intervención que se pueda ejecutar para contribuir a mejorar la situación tenga sentido y sea sostenible. Las ciudades plantean un desafío para la ayuda humanita-ria que estamos empezando a comprender.

Durante su intervención va a hacer referencia al concepto de urbanoceno, ¿qué entendemos por esto?

Hace referencia que el 80% de la riqueza mundial se está generando ya en metrópolis, y más de la mitad de la población vive ya en estos núcleos urbanos. Esto va a aumentar con el paso de los años, y lo que quizá marque más en un futuro es el hecho de que el planeta que estamos construyendo es un planeta de ciudades, en el que las nacionalidades quizá pierdan sentido, y lo que empiece a ganarlo sea la ciudad en sí. Sería un poco como la polis griega, pero a nivel planetario. Entonces, serán las ciudades las que tengan la capacidad de gestionar recursos y de mover personas, lo que plantea un desafío que aún no hemos conceptualizado.

¿Cómo está afectando la relación campo-ciudad?

La relación campo- ciudad es una cuestión muy interesante. Aquí entra el juego el concepto de la migración circular, es decir, la gente se va del campo a la ciudad pero de alguna manera mantiene sus vínculos con el cam- po. Entonces se produce un retorno de la ciudad al campo, en el que acontecen procesos de desarrollo no controlados y que serían las remesas que las personas envían a sus familias que se han quedado atrás y las visitas que realizan a lo largo del año. Todo esto genera un proceso circular que hace que el campo tenga una oportunidad de salir adelante, en lugar de estar sometido a un proceso de degradación.

Teniendo en cuenta todos estos aspectos, ¿cuál sería el gran desafío?

El gran desafío con el que nos encontramos consiste en intentar mejorar lo que hay sobre la mesa, especialmente en los países en desarrollo. De esta forma, si se logra gestionar correctamente el crecimiento de las ciudades, podría ser positivo también para el campo.

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