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Entrevista | Irene Serafín

"La investigación en la Universidad está estancada porque falta financiación"

"Algunas subvenciones son solo para los materiales, no para las personas, y así es muy complicado" señaló la investigadora de Enfermedades Tropicales en la ULL

Irene Serafín, en La Laguna.

Irene Serafín, en La Laguna. MAYA BENCOMO

¿Cómo fue su primer año en la investigación?

Llevo prácticamente toda mi vida dedicándome a la investigación. Tuve la suerte de conocer gente dentro del departamento que me ayudó a iniciarme un poco. Si no, habría sido más complicado.

¿Son peores las condiciones laborales al principio?

Yo estuve como mucho un año sin cobrar. Iba solo por la mañana para aprender, porque no tenía mucha idea, y por la tarde trabajaba en una tienda de ropa para ganar algo de dinero. Luego salió el proyecto en el que estoy y como tenía experiencia y sabía cómo hacerlo, me quedé trabajando.

Y ahora, ¿cree que los investigadores necesitan un trabajo complementario para poder subsistir?

Es muy complicado compaginarlo. Si empiezas a trabajar en el análisis, no sueles tener tiempo de estar en eso y trabajar a la vez. Vas cumpliendo años y te gusta tener tu vida, una independencia. Llega un punto en el que te cansas y lo dejas.

¿En algún momento ha pensado en dedicarse a otra cosa?

He tenido la suerte de vivir de mi trabajo casi desde el principio. Ahora, sí es cierto que con la tesis lo tengo un poco más complicado. Tengo que dividir mi tiempo entre una cosa y la otra.

El margen de tiempo para hacer la tesis es de tres años...

Sí. Estoy en el tercero y he pedido una prórroga. Entregué mi contrato y pedí hacer el doctorado a tiempo parcial. Ahora tengo dos años más, hasta 2020. Preferiría habérmela quitado de encima, pero al final es un tránsito. Prefiero continuar investigando tranquila, pero sí es cierto que tener los tiempos fijados te limita un poco más.

¿Cuánto tiempo le dedica a su trabajo?

En teoría, 40 horas a la semana, lo que son 8 horas al día de lunes a viernes. Sin embargo, siempre se le echa más tiempo. Subo los fines de semana cuando hace falta porque me gusta, pero hay que invertir más en la investigación, si no, la vida no avanza.

¿Cómo valora las becas que otorga el Estado a la investigación científica?

A veces es difícil que se dé financiación a personas. En muchos proyectos dan becas para material y para productos, pero no para el personal. En mi caso, el proyecto en el que estoy está financiado por el Ministerio de Salud, y estamos mi responsable y yo solas. La subvención que recibimos es muy limitada y se suma el inconveniente de que los Presupuestos Generales del Estado se van renovando cada año y no hay una continuidad en la cantidad que recibimos.

¿La financiación es insuficiente?

No entra demasiado dinero. Hay gente que hace los muestreos en otras islas y también hay que pagarles. Por otra parte, es necesario comprar material y es extremadamente caro.

¿En cuánto está valorado el material que utiliza en su proyecto?

No sabría decir exactamente cuál es el precio, pero tal vez un equipo de extracción de ADN puede costar 300 euros, y con uno no haces nada. Tienes que comprar cantidad.

¿En qué punto se encuentra la investigación en la Universidad de La Laguna?

Bastante delicado, pero por lo mismo. Falta financiación por parte del Gobierno y del Ministerio a nivel nacional. Está estancada. Hay muchos problemas porque a veces se dan subvenciones, pero para material. En ocasiones, parte de esa financiación que se da anualmente no la puedes invertir en contratar a un profesional. Te ponen la condición de que sea para materiales y para productos, pero no para personas. En mi caso, por ejemplo, no. Sí conozco financiaciones en las que en el boletín se especifica de forma explícita que solo es para productos, materiales y lo que tengas que comprar.

¿Cómo enfrenta esta precariedad el Vicerrectorado de Investigación?

No sé hasta qué punto ellos pueden hacer algo. Tal vez presionar y solicitar más ayudas. Al fin y al cabo, tú tienes que buscarte el guiso. Cada uno va a lo suyo y es normal.

Tiene una carrera y un máster. ¿Piensa que las personas con esta formación deberían tener un sueldo mayor?

Yo cobro 1.040 euros. Sí se debería cobrar más pero los presupuestos son limitados. En mi caso, al menos soy mileurista y, dentro de lo que cabe, no me quejo. A veces los jefes de los proyectos tienen que hacer malabarismos para poder tener un sueldo digno.

¿Pudo acudir a la visita del ministro Pedro Duque?

No me enteré de que vino. Me di cuenta cuando vi a tanta gente por fuera del Servicio General de Apoyo a la Investigación (Segai). Creo que habría sido importante que los investigadores fuéramos porque al final, el recorte de los presupuestos que se destinan a la ciencia es un problema que nos atañe a nosotros. No entiendo por qué algunos grupos de investigación fueron avisados y otros no. Mi centro de trabajo está justo en frente del Segai. El año pasado vinieron el rey Felipe y la reina Leticia y pasaron por nuestro centro. Todos podemos formar parte de este tipo de encuentros si se organizan bien.

¿Opina que vivir en Canarias limita a los investigadores?

Sí, porque no se invierte. Es complicado llegar a un Departamento y que de la noche a la mañana encuentres un trabajo para ti, y que esté remunerado. Yo sé que tengo que salir, y me apetece, para formarme. Además, dentro del doctorado, tienes que hacer una estancia en algún centro. Estoy barajando entre uno de Liverpool y otro de Portugal. Este último es interesante ya que podría seguir trabajando con la Macaronesia. Y Cabo Verde y Madeira presentan muchas similitudes con Canarias.

¿En qué consiste el proyecto en el que trabaja?

Trata sobre la vigilancia de mosquitos invasores en puertos y aeropuertos. Mi tarea consiste en hacer los muestreos de dichos mosquitos en esos puntos y luego identificar las extracciones que se recogen tanto aquí como en otras zonas del Archipiélago, que también llegan a mi laboratorio.

¿Existe desconocimiento sobre la utilidad de este tipo de proyectos específicos?

Sí. Por ejemplo, en el caso de la mía, si nos documentamos un poco vemos que en esta vida todo tiene una utilidad y nos va a repercutir antes o después. Los mosquitos, aunque no nos lo creamos, son salud pública. Nos repercuten en nuestra salud y en nuestro modo de vida. Aquí en Canarias vivimos del turismo, y la gente viene en parte porque sabe que es un lugar seguro en cuanto a sanidad. No corres el riesgo de contraer nada, no te tienes que vacunar. Eso hay que cuidarlo.

¿Canarias es un buen lugar para estudiar esto?

Sí y es muy útil porque estamos rodeados de lugares que tienen estos mosquitos exóticos que son susceptibles de entrar aquí en cualquier momento. De hecho, ya han entrado, y es cuestión de tiempo que vuelva a entrar.

Como el mosquito del Zika en Fuerteventura...

Fue un shock. Es verdad que trabajamos para eso, pero hasta que no lo ves no lo crees. En esos momentos te sientes útil y ves que lo que estudias cada día tiene su aplicación práctica. En ese caso, hubo mucho trabajo en poco tiempo. Tuvimos que ir para allá para hablar con los vecinos, ya que se hicieron encuestas epidemiológicas en la zona donde apareció el mosquito, observando las picaduras, etc.

¿Percibió mucha información alarmante en ese caso?

Sí. No es tan fácil que se den situaciones epidemiológicas de la noche a la mañana. Necesitas cantidad suficiente del mosquito y tener la enfermedad. En el caso de Canarias, no hay. Entra algún caso de fuera, importado. Tienen que coincidir muchas condiciones para que se de una epidemia. En otros países sí es más fácil, como algunas zonas de África, porque tienen el vector, es decir, el mosquito, y tienen la enfermedad en la población. Ahí se está continuamente transmitiendo.

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