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Hasta luego a las 'vacaciones Santillana'

La lista de tareas de un docente español se hace popular porque propone ver amanecer, cuidar una planta o volar una cometa

Hasta luego a las 'vacaciones Santillana'

Hasta luego a las 'vacaciones Santillana'

"Lo mejor que le pueden mandar a tu hijo/a para el verano. Por primera vez en los años que llevamos de cole, se disfrutarán los deberes y se harán todos de sobresaliente", comenta una madre llamada María Carmona Rubio en una red social, agradeciendo al profe Manolo lo que encargó a los escolares de Primaria para la época estival. Cuidar una planta, ver amanecer o decir te quiero son algunas de las actividades propuestas por este profesor andaluz. Y en poco tiempo, se ha hecho viral.

Y eso que la primera tarea que aparece en la lista implica madrugar, pero madrugar para ver el amanecer... Y visto así, no parece tanto. "Mirar la estrellas" o "poner forma a las nubes" son otras de las cosas que el profe Manolo propone en su larga lista con una única condición: cumplir, al menos, la mitad de ella. Los deberes del profe Manolo recuerdan a los que un profesor italiano puso a sus alumnos en 2015, una iniciativa que también se hizo viral y dio la vuelta al mundo

Si bien es cierto que la filosofía que encierra esta lista es una práctica que contagia a cada vez más profesores -el post de esta madre ha sido compartido ya por 17.000 internautas-, nunca llueve a gusto de todos.

Al mismo tiempo, ha reabierto la polémica perenne por los deberes escolares. ¿También en vacaciones?

Lo tiene claro, porque es un debate reciente para las federaciones de padres, la vocal Bertila Fernández: "Los deberes son necesarios". Eso sí, no en todos los casos y siempre que haya un "consenso" entre el profesor y la familia. Para las asociaciones de madres y padres "hay algunos alumnos que sí necesitan ese refuerzo o continuidad en verano, para llevarse consigo de vacaciones esa asignatura y no olvidarse de ella", explican.

Aún así, comparten los principios que expone el profe Manolo en su lista: "Las vacaciones son también para reencontrarse con la familia y descubrir la naturaleza", indica.

Desde el terreno docente, también se muestran de acuerdo con la filosofía del profesor andaluz. "Que los niños lean y escriban es uno de los pilares de la Primaria; pero además del fomento de la lectura, se incluyen tareas de autoconocimiento y educación emocional", valora Beatriz Martínez. En su centro educativo, a veces recomiendan algún cuaderno de asignaturas concretas, pero para abordar sin intensidad a lo largo del verano. Sin embargo, durante el curso sí hay deberes.

Xosé Ramos Rodríguez, profesor de Pedagogía y didáctica y actualmente orientador de instituto, vincula totalmente los deberes de las vacaciones con "una práctica no muy extendida" detrás de la que se encuentra "un negocio editorial de los cuadernos para verano". Dicho esto, el pedagogo cuestiona la base misma de la filosofía en la que se asientan los deberes para verano: "La función que dicen tener es no perder el hábito de trabajo o no olvidar aquello que se aprendió durante el curso", argumenta, "pero lo que se olvida a tan corto plazo, es porque se memorizó también a corto plazo para un examen; lo que un alumno sabe de verdad no se olvida tan pronto". Se trata de un debate -deberes sí, deberes no- que a este docente le resulta del todo "improcedente". "La idea que defendemos es que se puede, y debe, aprender disfrutando y disfrutar aprendiendo", asegura Ramos. Por tanto, totalmente contrario a los cuadernos de ejercicios estivales.

Tradición

Hace unas cuantas décadas, de niños, las vacaciones de verano de tres meses eran la mejor parte del año porque era el tiempo para disfrutar de la familia, de los amigos y del ocio. Aunque sin olvidar las obligaciones: ¿A quién no le suena aquello de Vacaciones Santillana?

Una de las partidarias de esa tradición es la profesora jubilada Marisa Andrade, que reconoce que sigue comprándoles a sus nietos cuadernos de repaso. "Soy partidaria de que los niños hagan algo en verano. Es importante seguir con el hábito; lo considero muy positivo. Yo les pido que hagan ejercicios o repasen aunque solo sea tres días a la semana", reconoce la docente. "Los niños ya tienen muchas comodidades y, si no les planteas nada, acaban enganchados en pantallas: videojuegos, vídeos...", defiende.

Al contrario, la profesora de un centro de Educación de Personas Adultas Josefa González, asegura que para los alumnos que hayan aprobado todo, solo se recomienda leer un libro para contribuir a una mujer competencia lingüística. "No se ponen deberes para nadie: solo disfrutar del verano".

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