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Canarias obtiene el bronce en la Liga Europea de Robótica celebrada en Italia

Un equipo de empresarios del sector tecnológico gana el tercer premio con un submarino autónomo capaz de tomar decisiones en misiones de salvamento

Canarias obtiene el bronce en la Liga Europea de Robótica celebrada en Italia

Canarias obtiene el bronce en la Liga Europea de Robótica celebrada en Italia

Canarias se ha alzado con el tercer premio en la Liga Europea de Robótica (modalidad marina) celebrada en Italia, con un submarino autónomo capaz de tomar sus propias decisiones. El proyecto, denominado Fuerteventura BD Robotics, enfocado hacia el estudio y prevención de riesgos en el agua, ha competido con más de diez equipos de universidades y empresas de toda Europa, en el certamen promovido por el Centro de Investigación Submarina de la OTAN (NURC), celebrado el pasado mes de julio en la ciudad portuaria de La Spezia, en Italia.

El proyecto canario, capitaneado por la empresa Black Display Robotics de Fuerteventura y patrocinado e impulsado por la sociedad tecnológica Subsea Mechatronics y por Marine Park (coworking orientado al sector marino-marítimo), ambas de Gran Canaria, es un robot submarino de aluminio y metal, mide 1,80 metros de largo, puede sumergirse hasta 200 metros, y cuenta con un innovador software que otorga al dron capacidad de toma de decisiones. La iniciativa ha contado también con el apoyo del Cabildo de Fuerteventura, y las Universidades de Las Palmas de Gran Canaria y de Girona.

El equipo canario está liderado por Aytor Nuez, de Black Display Robotics, y compuesto además por el empresario Francesc López y el ingeniero Alejandro O'shanahan. "Esta competición ha sido una oportunidad para dar a conocer al sector tecnológico europeo nuestro software, capaz de automatizar todas las funciones de rescate para optimizar los resultados", indicó Nuez, quien destacó entre las utilidades del mismo la inspección de puertos y fondos marinos, ayuda en rescates marítimos, encuentro de cajas negras en accidentes aéreos en el mar, inspección de tuberías...

Aytor Nuez, que proviene de la industria del petróleo, montó hace poco más de un año su propia empresa de tecnología robótica, más centrada en la programación, consciente de la importancia que está adquiriendo la tecnología, no sólo en el sector de las plataformas, sino en otros ámbitos relacionados con accidentes medioambientales, emergencias...

"En el sector del petróleo cada vez está adquiriendo más importancia los ROV (vehículo operado a distancia), aunque su principal handicap es que tiene un cable que une el robot al barco, con lo cual precisan siempre de un equipo que controle y maneje el robot, como si fuera un coche teledirigido, solo que muy caro y muy grande. Con nuestra propuesta, se pretende reducir costes no teniendo siempre el barco encima y le aplicas lógica, de forma que el robot va actuando según las funciones para las que lo hayas programado".

Para la competición, el equipo canario contó con un prototipo de robot desarrollado por la Universidad de Girona. "Se trata de una tecnología que en su momento compró la OTAN, que tuvo a bien cedérnosla para probar nuestro código, en el que llevamos varios años trabajando", subrayó Nuez al tiempo que confesó que se decidió a participar en la Liga Europea de Robótica porque "era la plataforma perfecta para enseñar nuestro software al mundo".

No obstante, la aventura no empezó bien para el equipo canario, que se encontraron nada más llegar a La Spezia con la sorpresa de que el robot estaba totalmente desmontado sobre la mesa.

"En una semana tuvimos que montarlo y hacerlo operativo. Al final conseguimos un tercer fantástico premio, algo casi impensable al principio, teniendo en cuenta que sólo éramos tres personas en el equipo, y que nos medíamos con grupos de 15 y 20 miembros de Alemania, Francia, Italia, Inglaterra..., que llevan trabajando años sobre su robot totalmente montado y funcional. Los tres tuvimos que montarlo, incorporar el sistema que diseñamos en Fuerteventura, y hacerlo funcionar".

La citada competición integraba una serie de pruebas en un puerto, donde colocaron boyas, una caja negra de un avión, un maniquí que simulaba una víctima de accidente, y un sistema de tuberías con una supuesta fuga. Los robots que competían tenían que ir encontrando los objetos, hacer un estudio de la zona, pasar por medio de las boyas para medir la precisión de navegación, encontrar la caja negra, el maniquí, hacer un seguimiento de las tuberías y hallar el punto exacto de la fuga... "Lo que más se valoraba era la efectividad y la precisión de la navegación, del mapeado fotográfico, localizaciones exactas... De hecho esta tecnología está pensada para prevenir accidentes y muertes en situaciones de emergencia, como el accidente de la central nuclear de Japón".

El equipo canario logró completar todas las pruebas, quedando en tercer lugar, tras una universidad alemana y otra italiana, a pesar de ser la propuesta con menos inversión de la citada liga de robótica, donde se midieron proyectos valorados entre 500.000 y cinco millones de euros. "Esto no es una competición de robótica donde pruebas un prototipo sobre una mesa. Esta liga está muy orientada al sector profesional, a la captación de talento y de nuevas empresas que sacan cosas interesantes. Y la experiencia no ha podido ser más positiva, nos medimos con equipos mucho más fuertes y el resultado fue espectacular, todos tenían que ver con nuestra actitud y profesionalidad", concluyó Aytor Nuez.

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