Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Entrevista | Sofía Valdivielso

"Somos nosotras las que hemos logrado tener derechos y libertades"

"A día de hoy todo el mundo habla del movimiento feminista por mérito nuestro", afirma la profesora de la ULPGC

La profesora del Grado en Educación Social de la ULPGC, y ganadora del premio Simone de Beauvoir 2018, Sofía Valdivielso.

La profesora del Grado en Educación Social de la ULPGC, y ganadora del premio Simone de Beauvoir 2018, Sofía Valdivielso. juan castro

¿Cómo ha estado vinculada su trayectoria profesional al feminismo?

Desde que empecé a trabajar como alfabetizadora en 1985 me dediqué a enseñar a leer y a escribir a las mujeres de las zonas de las medianías. Pero a esto hay que sumarle mi experiencia personal, los estudios, las lecturas y el análisis de la realidad siempre siendo consciente de las desigualdades que han existido entre los hombres y las mujeres. En una etapa de mi vida me trasladé a un instituto de investigación de Alemania para estudiar la participación de las personas adultas en la educación. Todo esto me ha permitido profundizar en el asunto para conocer las injusticias que la sociedad ha ejercido contra las mujeres.

En base a su experiencia, ¿cómo valora la evolución social que se ha producido en materia de igualdad?

Es cierto que hemos mejorado en algunos indicadores, pero en otros estamos en una situación de riesgo. Esto nos puede llevar a experimentar un retroceso. Hemos conseguido que las mujeres podamos incorporarnos al sistema educativo, y por tanto, al mercado de trabajo. Si bien es cierto, que en este último siguen existiendo numerosos desequilibrios a nivel salarial. También, hemos avanzado en el desarrollo de leyes que promueven la igualdad. Un ejemplo podría ser la Ley del Aborto o la Ley del Divorcio. Asimismo, se nos ha reconocido la igualdad formal y esto nos ha llevado a conquistar espacios de libertad que hasta hace 50 años eran impensables para nosotras. Cabe recordar que en la década de los 70 una fémina no podría abrir una cuenta corriente sin el permiso de su marido, o ni siquiera, obtener el pasaporte. Por tanto, hemos mejorado en igualdad de oportunidades. No obstante, todavía queda mucho por hacer.

¿Dónde radican las principales desigualdades?

Las principales desigualdades están relacionadas con los sueldos y las condiciones de trabajo. A muchas mujeres se les cuestiona por su interés en ser madres en las entrevistas de selección. Esto no ocurre con el sexo masculino. Además, las mujeres jóvenes están sometidas a una gran presión social. Les dicen que se tiene que reproducir porque existen problemas con las pensiones y si se quieren incorporar al mercado laboral el hecho de querer ser madres es un problema. Por tanto, no están en las mismas condiciones.

En el ejercicio de sus funciones, ¿se ha encontrado con dificultades por el simple hecho de ser mujer?

En mi carrera profesional no he observado esos obstáculos, pero sí es cierto que he tenido que trabajar muchísimo más que un compañero. Es cierto que las diferencias no han sido evidentes, pero sí muy sutiles. La verdad es que en la Universidad y en la administración pública he sido una funcionaria más, con el mismo salario y los mismos derechos que el resto. Sin embargo, en ocasiones surgen dificultades sociales que impiden desarrollar las funciones propias del trabajo en las mismas condiciones que los hombres. Un ejemplo claro lo pone la maternidad, siempre y cuando se tenga en cuenta la responsabilidad que tenemos las mujeres en la primera etapa de la crianza de nuestros hijos. Es evidente que nuestro sistema ha favorecido siempre al varón y lo sigue haciendo.

¿Considera que la equidad está presente en el ámbito universitario?

No. Aún existen desigualdades muy sutiles. La prueba está en la incorporación de la obra humana de las mujeres en las diferentes asignaturas. Casi todo lo que se ve son autores, y muy pocas féminas se agregan desde la perspectiva teórica e intelectual dentro de las aulas. Por tanto, las universidades deben abrir las puertas al reconocimiento de las publicaciones de las mujeres. De nada sirve elaborar un trabajo si no es reconocido.

¿Qué sería necesario para lograr el cambio?

El cambio está en manos de las mujeres. Los derechos se conquistan y no se regalan. Hemos sido nosotras las que hemos conseguido derechos y libertades porque hemos presionado y participado políticamente. El motor hemos sido siempre las mujeres, y a día de hoy todo el mundo habla del movimiento feminista por la concentración histórica que conseguimos el 8 de marzo del pasado año.

¿Qué representó para usted recibir el premio Simone de Beauvoir 2018?

El premio Simone de Beauvoir me produjo una gran satisfacción, y de hecho, puedo decir que ha sido el galardón de mi vida. Se trata de una distinción que viene de la gente de la calle, y me hizo muy feliz porque es un reconocimiento a mi trabajo.

Compartir el artículo

stats