La energía proveniente del viento puede generar inversión, empleo y nuevas oportunidades de desarrollo para las Islas, al ser uno de los puntos de apoyo para "modificar el modelo productivo en el Archipiélago, incentivar las inversiones en I+D y promover empresas fuertes y competitivas", asegura Rafael Martell, presidente de Aeolican.

"No dudamos de lo beneficioso de esta energía sostenible para el conjunto de la ciudadanía", añade, a la hora de describir el impacto de la eólica en la economía y la sociedad canaria, a la que puede contribuir impulsando el empleo local en hasta 2.000 nuevos puestos de trabajo, a la vez que ayuda a combatir el cambio climático.

Por otra parte, "se trata de una fuente de energía limpia e inagotable, que reduce la emisión de gases de efecto invernadero y preserva el medioambiente, siendo la renovable que más contribuye a los objetivos de reducción de CO2 asumidos por España en el marco de los compromisos internacionales de consumo de energía a través de fuentes limpias", subraya el presidente de la asociación mayoritaria de este sector en las Islas.

Todo ello la hace participar de modo decisivo como parte de la estrategia frente al cambio climático, y en el caso de Canarias es el mejor aliado para evitar las importaciones de combustibles fósiles, una dependencia energética que todavía a día de hoy encarece considerablemente la generación eléctrica en el Archipiélago.

Según un reciente informe de una consultora internacional, el conjunto de las energías renovables puede generar en Canarias entre 2.000 y 3.000 puestos de trabajo, en toda una cadena de valor que mantiene importantes sinergias con otras industrias, como la aeronáutica, astilleros, digitalización y obra civil. Debe tenerse en cuenta que da empleo a más de 30.000 personas en España y es el motor de las comunidades rurales en las que se instala, con esos puestos de trabajo, las compras a proveedores locales y demanda de servicios de muy diversa clase.