Casi 96.000 mujeres, en concreto 95.917 (11,12 por cada mil mujeres), abortaron el pasado año en España, un 1,91 % más que en 2017, y de ellas 5.078, en su mayoría de entre 20 y 34 años, residían en Canarias.

Estos son los últimos datos hechos públicos por el Ministerio de Sanidad, que considera que en términos estadísticos suponen "una tendencia a la estabilización".

De todas las mujeres residentes en Canarias que abortaron en 2018, fundamentalmente a petición propia y casi todas en centros extrahospitalarios privados, aunque se informaron antes en centros sanitarios públicos o a través de familiares y amigos, 3.606 habían superado la ESO, el Bachillerato o ciclos de FP equivalentes, y 3.024 vivían en municipios de entre 50.000 y 500.000 habitantes.

En 2.893 casos, estos abortos tuvieron lugar en las ocho primeras semanas del embarazado o antes y otros 2.066 se practicaron a mujeres con entre 9 y 14 semanas de embarazo.

El método más empleado en Canarias para llevar a cabo estas interrupciones voluntarias de embarazos fue el de dilatación y aspiración y la mayoría de las mujeres fueron españolas y trabajadoras por cuenta ajena, mientras que 1.298 estaban desempleadas.

En 2010, el último año con la regulación del aborto previa (hasta el mes de julio de ese año no entró en vigor la ley de plazos), se registraron 113.031 interrupciones voluntarias del embarazo, con una tasa de 11,49 por cada mil mujeres.

El descenso es visiblemente destacado si se retrocede hasta el año 2008, cuando se produjeron 115.812 abortos (11,78 por cada mil).

En el grupo de mujeres menores de 20 años también se ha registrado un estancamiento, según Sanidad, con 9.828 interrupciones, 73 más que en 2017.

De esta forma, representan al 10,25% del total de abortos y la mayoría (el 65,37 %) interrumpe su embarazo antes de la semana ocho de gestación.

La tasa de abortos realizados en esta franja de edad (8,96 por mil) muestra un descenso hasta 2016. En 2010, era bastante superior, del 12,71 por mil.

El número de abortos, según el Ministerio, se sigue incrementando en centros públicos, pues el año pasado el 13,95 % de las interrupciones se llevó a cabo en ellos frente al 1,84 % de 2010.