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1.246 menores esperan en centros de acogida por una familia en Canarias

El Gobierno contacta con el colectivo africano asentado en las Islas para informar sobre la posibilidad de dar respaldo a los niños migrantes que llegan al Archipiélago

Un instante de un encuentro con familias de acogida especializadas celebrado este fin de semana en Canarias.

Un instante de un encuentro con familias de acogida especializadas celebrado este fin de semana en Canarias. LP/DLP

Sin familia. Así están 1.246 menores en el Archipiélago, que viven en centros de acogida tutelados por el Gobierno de Canarias. De cara a engrosar el banco de familias acogentes, el Ejecutivo regional da un impulso al Programa Canario de Acogimiento Familiar, encaminado a evitar que los niños que se encuentran en una situación de desamparo entren en centros de acogida y puedan convivir, de manera temporal, con una familia que asuma sus cuidados y ejerza como tutora para apoyarlos y acompañarlos en su integración, formación y desarrollo hasta la mayoría de edad. Para aumentar el banco de hogares acogentes la Consejería de Derecho Sociales se ha puesto en contacto con el colectivo de familias africanas asentadas en las Islas.

"Todos los menores que están en sistema de protección son susceptibles de ser acogidos", explica la directora general de Protección a la Infancia y la Familia del Gobierno de Canarias, Iratxe Serrano. Quien apuesta por aumentar el número de personas dispuestas a dar respaldo a menores que no cuentan con el amparo de sus familias biológicas, ya que considera que el acogimiento "es una de las mejores medidas de protección".

En las Islas hay 706 menores nacionales, viviendo en residencias, de los que 21 tienen entre 0 y 3 años, y 28 están entre los 4 y los 6 años. Gran Canaria, con 350, y Tenerife con 273, son las islas que presentan una mayor concentración de niños en desamparo. Además, en los centros y hogares de acogida hay 540 menores extranjeros no acompañados, repartidos principalmente entre las islas capitalinas, Lanzarote y Fuerteventura.

El pasado mes de diciembre, el Parlamento de Canarias aprobó una proposición no de ley (PNL) para impulsar el acogimiento familiar a menores migrantes no acompañados. Como medida complementaria, la Consejería de Derechos Sociales se ha puesto en contacto con familias africanas que llevan años asentadas en el Archipiélago para informarles sobre la posibilidad de acoger a los menores migrantes que llegan a Canarias. Gracias a esta iniciativa hay 16 familias marroquíes interesadas en dar un hogar a estos niños. Con esta iniciativa el Gobierno trata de facilitar la integración en familias con las que compartan cultura y costumbres para que la adaptación sea más llevadera para los menores.

El presidente de la Asociación de Familias Acogentes de Canarias (Asfaca), Francisco Oliva, ha acogido desde 2009 a 19 menores. "Hemos tenido niños recogidos del hospital de forma urgente a los 7 días de nacer, dos hermanos y hasta cinco juntos en un verano", recuerda con cariño Oliva. Quien considera que la experiencia es muy positiva y gratificante, porque les aporta felicidad poder compartir tiempo con los menores y ver como crecen. "Te ves recompensado con más cosas que las que tú puedes ofertarles, lo que les das vuelve duplicado a tu familia", asegura el presidente de Asfaca.

Uno de los momentos más difíciles para las familias de acogida se produce cuando los niños dejan el hogar en el que han estado durante meses o, incluso, años. "Nos despegamos, lloramos y sufrimos, pero a la vez estamos alegres de que ese niño vuelva con su familia biológica o comience una nueva etapa junto a una familia adoptante", reconoce Oliva. Quien se alegra de que el nuevo equipo de la Dirección General del Gobierno de Canarias esté dispuesto a fomentar el contacto de los padres acogentes con los niños, una vez han dejado de estar bajo su techo, puesto que "han formado parte de su vida".

Cuando los menores cumplen los 18 años se encuentran en el limbo más absoluto, advierte Oliva, porque no tienen ningún tipo de ayuda para continuar con su vida. "Mientras no cumplen la mayoría de edad los niños perciben una ayuda -de 20 euros diarios- para que sus gastos no repercutan en la economía de la familia, pero si a los 18 años se quedan con sus familias de acogida no tienen derecho ni a una beca para ir a la universidad, porque no pertenecen legalmente a ninguna núcleo familiar, lamenta Oliva. Por esto, reclama que los niños que se quedan con sus padres de acogida cuenten con un respaldo económico, igual que los que permanecen en los centros. En este sentido, Serrano reconoce que todos los programas para jóvenes extutelados que existen en la actualidad "son insuficientes". La directora general explica que intentan alargar el acompañamiento "en la medida de los posible". Para ello, han puesto en marcha programas de formación para jóvenes entre 16 y 18 años, para que "su entrada en el mercado laboral sea más fácil y la emancipación sea real".

El presidente de Asfaca celebra la actitud de Serrano, ya que considera que ha puesto empeño en reactivar el Programa de Acogimiento Familiar y en "conocer de cerca la realidad y la problemáticas de las familias acogentes", algo que el anterior Ejecutivo había dejado de lado, lo que ocasionó que el número de niños en acogida se redujera durante la última legislatura.

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