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CRISIS DEL CORONAVIRUS

El embarazo en tiempos de Covid-19

El confinamiento ha trastocado la programación de las futuras familias, pero el aislamiento y la higiene son medidas necesarias para garantizar la salud de la gestante y el bebé

Un vientre pintado con la forma de un bebé durante un taller creativo.

Un vientre pintado con la forma de un bebé durante un taller creativo. JUAN CASTRO

La primavera está brotando en los jardines abandonados, en los paseos desiertos y desde las macetas donde crecen las flores que penden de los balcones y, también, en los vientres que se estiran y estiran, se agrandan y vuelven orondos en los cuerpos de las mujeres que cuentan las semanas para conocer a su bebé. Tara Fernández, Mónica Alberto, Estefanía Jiménez y muchas más viven el confinamiento causado por el coronavirus acompañadas por sus parejas, en la mayoría de los casos, y una nueva vida que se está formando en su interior.

Las embarazadas no están dentro del grupo de riesgo al que afecta el microorganismo y no se ha certificado ninguna transmisión vertical de la madre al feto, según los últimos datos publicados acerca de la pandemia. No obstante, el Ministerio de Sanidad ha elaborado un documento técnico de consulta pública sobre los cuidados y las precauciones que hay que tomar en estas semanas tan importantes en los centros hospitalarios donde hay partos.

Las recomendaciones generales son extensivas a quienes estén en estado de gestación como evitar zonas de contacto, no tocar superficies donde haya podido haber otras personas, usar pañuelos desechables, hacer un lavado minucioso de manos entre 40 y 60 segundos, utilizar soluciones como el gel alcohólico y, a falta de este, agua oxigenada o alcohol de más de 200 grados, detalla la matrona del Hospital Materno Infantil Elisabet Machín. "Las medidas son las generales para el resto de la población. Y en específico, por ejemplo, evitar ir al supermercado, donde vemos que se utilizan guantes por la ciudadanía, pero no de la manera correcta. La cuestión es intentar mantener el riesgo de exposición al mínimo y, si tenemos niños pequeños, estar con ellos tranquilas en casa y que salga otra persona con ellos", especifica la profesional.

"La mejor precaución que hay, sin duda, es el quédate en casa, y si toca salir como con una analítica que tuve el lunes siguiente al confinamiento pues a por una mascarilla y una higiene profunda en las manos evitando tocar ojos, nariz o boca y mantener la distancia de seguridad", comenta Brenda Medina Pérez, natural de Guía y de 36 semanas. Está a la espera de que nazca Astrid, su segunda hija, cuyo nombre fue elegido por su futura hermana mayor. El 18 de abril es la fecha clave, menos de un mes, y se informa a través de las fuentes oficiales para evitar mayores preocupaciones. "Intento aprovechar todo el tiempo en preparar los últimos detalles para la llegada del nuevo miembro a la familia", indica.

Por ejemplo, a Dolores Arencibia, médica del Hospital Negrín y con sus 35 semanas resplandecientes, le cogió la alerta por sorpresa. "Soy la típica embarazada que lo dejó todo para el final, si llego a saber que va a haber una apocalipsis zombi?", ríe. El buen humor como escudo a las adversidades. En estos días ha tenido una revisión con su tocólogo y notifica que por ahora el Materno no ha cancelado ni atrasado ninguna cita, "el hospital se está comportando muy bien, puedes contactar con tu médico y la cuestión es cuidarse el doble, como hemos hecho hasta ahora, y quitar el miedo", señala.

En este punto coincide la matrona Machín, "las embarazadas de bajo riesgo pueden pedir consulta telefónica a su matrona de zona y solucionar cualquier duda con relación al virus o lo que le ocurra durante su embarazo, sin olvidar que se lleva el trabajo en conjunto con el tocólogo o ginecólogo". Es importante remarcar que las pacientes deben acudir solas en este período a sus citas médicas porque se está restringiendo el acceso de los acompañantes por cuestiones de seguridad sanitaria. Para continuar con la ejercitación diaria sin que las cuatro paredes de la casa se echen encima hay muchos trucos, como los paseos de un lado a otro del pasillo, las pelotas de pilates o una buena conexión a Internet.

Desde Telde manda audios Patricia Pérez, que calcula rápidamente en sus 16 semanas que para pleno agosto habrá salido de cuentas. "No he tomado ninguna precaución en especial, pero solo salgo en casos muy extremos como cuando tuve principios de gripe, ahora estoy recuperada", dice, "y estoy mirando en Youtube ejercicios para embarazadas del segundo trimestre". Es madre primeriza y está deseando conocer a Hugo. El aislamiento apenas lo ha notado gracias a la interconectividad actual, "la comunicación es muy buena y pasamos los días jugando a las cartas, grabando vídeos, viendo pelis?". Distraer la mente mientras el mundo sea tan irreal y, por qué no, un antojo.

Las redes sociales están para algo más que un selfie: "Mi matrona da charlas de preparación al parto vía Instagram los lunes y martes, y los jueves tienes yoga para embarazadas, ves ahí el vídeo y listo", comenta Estefanía Jiménez Sosa, "yo a esa hora no puedo, pero a las 20.00 horas voy y lo hago y, si no, un poco de relajación antes de acostarme". A ella le faltan apenas unas siete semanas para darle un beso a Valeria, su niña, y había pensado que el tiempo que le quedaba de espera iba a ser bien diferente. "Tengo el espíritu de la ilusión, pero pasar las últimas semanas encerrada? Con la baja pensaba ir a hacer deporte, natación y yoga, comprar las últimas cosas, ¡y menos mal que fui con mi madre a traerlas!", la intuición la salvó de un susto de última hora.

El martes dio a luz una mujer contagiada por el Covid-19 en el Materno Infantil y se notificó que el estado del recién nacido era estable a la vez que la madre seguía bajo los cuidados médicos. Posteriormente, el jueves 26 un bebé de tres meses dio positivo por coronavirus en Fuerteventura. A este respecto, la trabajadora sanitaria Machín asegura que los protocolos están actualizados y el personal del complejo tiene la formación necesaria para hacer frente a este tipo de casos, "por lo tanto, desde mi punto de vista, estamos preparados y, aunque a todos nos angustia un poco esta situación, se está dando una respuesta adecuada y profesional".

La psicología del cuidado

Romen descansa en los brazos de Mónica Alberto González, quien lo abriga del frío que hace en la zona de Ravelo, en Tenerife. Dio a luz el día 14 de marzo y está acompañada por su marido y su hijo de seis años. "En el Hospital Universitario estaba todo milimetrado, no les va a pasar nada", tranquiliza, "ahora la situación es un poquito complicada, las visitas están totalmente restringidas y también las prohíben en casa, y al ir a la revisión del niño fui yo sola al centro médico con la matrona", y suspira por esa normalidad, tan típica, y ahora tan ansiada.

Ha ido presentando al nuevo miembro a las amistades y al entorno familiar por videollamadas para que lo conozcan. "La doctora siempre te pregunta si estás bien, si duermes y comes, y sí, lo hago, pero es verdad que no tener una visita o a alguien de la familia es duro, uno está acostumbrado a tener siempre a alguien", confiesa. A pesar del desánimo, Mónica saca pecho para mantener la calma y transmitir a sus hijos que todo pasará. Por ejemplo, al mayor le explica por qué hay tantos contagiados para que no se asuste o que tiene que lavarse bien las manos antes de tocar a su hermano. Una dosis de pedagogía que va sobrellevando junto a su pareja, quien la anima y ayuda.

Su amiga de La Orotava, Milagro Delgado, le da bríos y con 24 semanas en su vientre eligió el nombre de Sergio. "Tengo un embarazo estupendísimo, no tengo queja ninguna, y he intentado tomármelo como quien tiene una baja: he desconectado", apunta resuelta. Hasta abril no tiene más revisiones y si bien le cancelaron las clases preparto, aprovecha el confinamiento para hacer ejercicios de suelo pélvico. "Lo mejor es que nos tomemos esta situación con paciencia porque no es cuestión de alterarse", opina.

El estado anímico de la madre suele afectar a los fetos, como por ejemplo, el estrés. Por ello, la especialista Machín indica que un mensaje de tranquilidad, resiliencia y actitud positiva es fundamental durante la gestación. "Algunas técnicas pueden ser escribir en un diario las emociones que estamos pasando, solicitar el apoyo y el contacto psicológico de la matrona y dosificar las informaciones que nos llegan por WhatsApp e intentar no dejarse llevar por las fake news". Un silenciado a todos los grupos por un período de tiempo parece recomendable. "Además, aprovechemos para con nuestra pareja dar y tomar caricias, todo lo que tenga que ver con el afecto conllevará a producir oxitocina -la llamada hormona de la felicidad, clave durante estos meses-", atiende, "lo cual es saludable".

Gemelas

El trío de amigas lo completa Tara Fernández, que habla por teléfono desde Puerto de la Cruz y con 29 semanas está preparada para darle la bienvenida a Isora y Famara, las dos niñas que acuna. En este caso se trata de un embarazo de alto riesgo por ser gemelar y, por ahora, y armada con mascarilla y guantes, se ha ido hasta la consulta médica para el seguimiento correspondiente. "En principio, mi estrés es más que nada porque quería tenerlo todo preparado, y la intención era irnos en Semana Santa al sur y esperar, pero ahora ni tengo el cuarto preparado", por lo menos la farmacia está abierta para coger unos biberones y unos pañales rápido, y aprovecha los espacios abiertos a los que puede acceder, como la azotea, para hacer algo de ejercicio físico y controlar el peso.

Durante el parto solo podrá haber un acompañante, si la normativa no cambia. Además, la sanitaria Machín hace hincapié en que los servicios de cafetería están cerrados en los complejos hospitalarios, por lo tanto, avisa de llevar algo de comer o ropa cómoda para la estancia, "no habrá cambio de acompañante y tendrá todas las medidas de higiene necesarias junto a la atención de los profesionales para solventar todas las dudas".

Es un cúmulo de emociones, hormonas y sueños depositados en la piel para que nazca sano un pequeño ser. Las futuras madres se mandan mensajes entre ellas y establecen redes de cuidado, un consejo por aquí, desmentir este otro bulo, algún capricho para hacer llevadera la espera y mucha, mucha paciencia. "Nuestros hijos serán los que decidan cuándo llegar sin remedio y, aunque la situación sea tan singular, el dar vida a una parte de nosotras no dejará de ser lo más maravilloso de nuestra existencia", escribe Brenda Medina. ¿Cómo le contarán esta historia cuando crezcan? "Me inventaré un cuento, supongo, estamos en una situación nueva para todas", explica Dolores Arencibia, "y no sabemos si vamos a volver a nuestra vida de siempre".

Un mundo nuevo que está prendado de la primavera. La precaución es importante, teniendo en cuenta que no existe una vacuna que salvaguarde el prematuro sistema inmunológico de los recién nacidos. De ahí que la desinfección y la menor exposición posible sean indispensables. "El mensaje es de tranquilidad porque agobiarse y tener miedo no va a combatir al virus", cita Machín, y así tomar este período como una balsa alejada del ruido y el barullo para dedicar este tiempo a los cuidados propios y a los del futuro bebé.

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