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Crisis del coronavirus Reunión del Comité de Expertos de Emergencia Sanitaria

El pico de contagios se alcanza en las Islas esta semana y la que viene el de ingresos

Lluis Serra ve preocupante el porcentaje de sanitarios contagiados y admite que es un fallo en la protección, pero remarca que "no es más alto que en Madrid o Barcelona"

Centro de mayores de Tegueste, en Tenerife, donde ayer falleció un interno.

Centro de mayores de Tegueste, en Tenerife, donde ayer falleció un interno. MARÍA PISACA

Canarias alcanzará el pico máximo de contagios esta semana, la que viene se producirá el de sintomatología clínica, con hospitalizaciones, y unos días más tarde el de defunciones. Luego, la situación previsiblemente irá en descenso. Estas son las estimaciones que maneja el Comité de Gestión de Emergencia Sanitaria, aunque siempre existe cierta "incertidumbre", pues las prospecciones se pueden torcer, "basta con que haya un brote en una residencia con cincuenta o cien ancianos para que estas cifras se quiebren".

Así lo afirma el portavoz del comité de emergencia sanitaria que asesora al Gobierno de Canarias sobre el coronavirus, el catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública (ULPGC), Lluis Serra. Tras la reunión de este órgano, celebrada ayer, aseguró que, de acuerdo con todos parámetros, Canarias está en una situación "privilegiada" en comparación con otras comunidades en cuanto al número de contagios, hospitalizaciones e ingresos en UCI.

Según indica, el nivel de la enfermedad es muy inferior en Canarias con respecto a otras zonas de España y precisa que el incremento de la mortalidad que se ha registrado en otros lugares, como Madrid o Cataluña, no se ha producido en las Islas, tras recordar que en Madrid los decesos por la pandemia son 25 veces superiores que en Canarias.

Serra advierte que si bien las tendencias muestran un incremento en el número de contagios y hospitalizaciones en los próximos días, se está "lejos" de superar el límite de camas que pueden estar disponibles. Por ello, considera que con la predicción de camas que se van a ocupar no estima que se vaya a saturar la asistencia sanitaria en las Islas. No obstante, no hay que caer en la "autocomplacencia".

Sobre el personal sanitario contagiado en Canarias -casi el 20%-, admite que el porcentaje "es preocupante" y considera que "ha habido un fallo en las medidas de protección", si bien las cifras son "sustancialmente más bajas" que en Madrid o Barcelona.

A su juicio, el confinamiento ha producido "resultados muy positivos", pues antes de las restricciones cada canario infectaba a cuatro personas y ahora a poco más de una persona por lo que el nivel de contagios es "bastante aceptable". No obstante, el reto es salir del aislamiento sin que se produzcan nuevos brotes. En este contexto, advierte que es probable que se produzca una segunda oleada del coronavirus, que normalmente suele ser "más grave", pero hay un espacio de tiempo para que la sociedad y las administraciones se preparen. "Esta batalla no se ha ganado", enfatiza.

Todas estas previsiones las hace con prudencia e incertidumbre y deja claro que el sistema sanitario necesita más test para diagnósticos rápidos y también más protección física para el personal sanitario.

Según detalla, por los datos de los que dispone se han realizado en torno a más de 8.000 test en unas 7.000 personas distintas. Para tener un conocimiento más preciso del alcance del contagio se deberían hacer "muchos más, como 50.000 a 100.000 pruebas". Reconoce que en comparación con el territorio nacional se han realizado pocos test, pero señala que "no tenemos los medios y dependemos de las directrices del Gobierno central".

Serra es claro en evidenciar que a nivel científico y técnico reclaman muchos más test para tomar muestras en Canarias.

Sobre por qué el coronavirus se ha cebado principalmente con Tenerife, pues hay tres veces más contagiados, hospitalizados y críticos, es difícil dar una respuesta precisa, expone el experto. "Muy probablemente porque han habido algunos brotes más notorios en lugares como en residencias de ancianos y en determinados colectivos y esto ha hecho que el número de contagios se dispare", apunta.

En opinión del portavoz del comité de emergencia, los planes de contingencia están siendo bien ejecutados por cada área del Gobierno de Canarias. Este órgano se volverá a reunir mañana.

El comité da las pautas a las consejerías para que apliquen las medidas. Fue una de las decisiones del presidente Ángel Víctor Torres, que llevó a destituir a la consejera de Sanidad el pasado miércoles cuando Teresa Cruz no admitió que el comité sanitario la suplantara en la gestión de la crisis y aseguró que era un mero órgano asesor y ella mandaba. El presidente la destituyó fulminantemente.

Ayer Torres apartó a otro miembro del equipo de Teresa Cruz Oval, el secretario general técnico, Tomás Morales López. Julio Pérez, consejero de Administraciones Públicas y que sustituye en el cargo temporalmente a Cruz, decidió colocar a su secretaria general técnica de Administraciones Públicas, María Adela Altamirano, en ese cargo en Sanidad de forma transitoria, y combinará ambos puestos como todos los nombrados hasta ahora.

Desde el miércoles pasado, ha ido cayendo el equipo cercano de la consejera. El viernes fue destituida la directora del SCS, Blanca Méndez, y la de Salud Pública, Concepción Gil. En estas áreas, el presidente decidió colocar a su núcleo duro, personas de confianza, como Antonio Olivera -viceconsejero de la Presidencia- al frente del SCS, y a José Juan Alemán, un médico de profesión que vuelve al área de Salud Pública que dirigió en la pasada legislatura, y que trabajarán bajo la coordinación del Comité de Gestión de Emergencia Sanitaria, que dirige Conrado Domínguez -exdirector del Servicio Canario de Salud y actual secretario general técnico de Obras Públicas.

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