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Plan de desescalada en Canarias Los retos del desconfinamiento

Atención Primaria refuerza sus medidas de prevención para afrontar la desescalada

Los centros de salud extreman sus protolocos de actuación, seguridad e higiene para minimizar el riesgo de contagios, optimizar recursos y proteger a los más vulnerables

Un centro de Atención Primaria en la Avenida Primero de Mayo, en la capital grancanaria.

Un centro de Atención Primaria en la Avenida Primero de Mayo, en la capital grancanaria. LP/DLP

La enunciación de las fases de desescalada en la pandemia contra el coronavirus por parte del Ejecutivo español situaba en primera línea el "papel primordial" de la Atención Primaria en las próximas semanas con el objetivo de "anticiparse al virus" y "saber exactamente el momento en que se produce ese contagio", en palabras del presidente Pedro Sánchez, debido a que la posibilidad de avanzar en cada fase depende de que se cumpla una serie de características sanitarias en la situación epidemiológica concreta de cada comunidad española.

Sin embargo, la realidad es que la Atención Primaria ya constituía el muro de contención del sistema sanitario que ha asumido el peso de la detección y seguimiento de los casos positivos por Covid-19 desde el decreto del estado de alarma nacional, cuya coordinación y capacidad de anticipación al virus junto con los hospitales ha favorecido, en el caso de Gran Canaria, la estabilización de la curva de contagios.

"No es solo ahora cuando la Atención Primaria toma las riendas o el peso de la situación, sino que desde el inicio del confinamiento ha sido fundamental la coordinación entre la Atención Primaria y Hospitalaria, donde, sobre todo, ha sido muy importante el trabajo en equipo", destaca Ana Bella Álvarez Medina, directora médica de Atención Primaria del Servicio Canario de Salud (SCS).

Aun así, los centros de salud afrontan las próximas fases del desconfinamiento con el doble reto de controlar los esperados repuntes de casos de Covid-19 y de retomar las consultas retrasadas con motivo de la pandemia, por lo que cada centro ha establecido o consolidado una serie de protocolos de atención, seguridad e higiene que se prolongarán a largo plazo en el escenario de la denominada "nueva normalidad". En el caso de las medidas planteadas para Gran Canaria, Álvarez destaca que "el objetivo es trabajar con seguridad, pero sin miedo".

Circuitos

La prioridad en la desescalada en los centros de salud es controlar la asistencia presencial para garantizar la seguridad contra los contagios. Cada paciente debe establecer a su llegada los motivos de su consulta para ser dirigido a través de circuitos aislados hacia las consultas y evitar la acumulación en zonas comunes. En esta fase se establecen triages por síntomas respiratorios o gastrointestinales -posibles casos de Covid-19- y otros para pacientes con otras patologías, denominados "zona roja" y "zona verde".

Higiene

Los pacientes deben responder a unas primeras preguntas de evaluación a su llegada a consulta y respetar las medidas mínimas de higiene. A este respecto, cada zona básica de los centros de salud cuenta con una zona de lavado de manos con gel hidroalcohólico y, además, se les proporcionará una mascarilla quirúrgica. "Uno de los problemas que estamos viendo son los pacientes positivos asintomáticos, así que el objetivo es que ese paciente no pueda contagiar a otro", apunta Álvarez. Cada centro de salud cuenta con una dotación de EPIs suficiente para garantizar la protección tanto de usuarios como de sanitarios.

Atención domiciliaria

En todos los casos se potenciará la atención domiciliaria, que ya se llevaba a cabo, pero se ampliará el espectro. "Antes los pacientes domiciliarios eran exclusivamente los que no se podían desplazar por circunstancias sociales o de movilidad, pero ahora se amplía ese criterio a pacientes con una salud muy frágil para evitar posibles contagios", apunta Álvarez. Además, se mantendrá el dispositivo de atención a domicilio por Covid-19 que coordina la gerencia de Atención Primaria desde el comienzo de la cuarentena a través de la enfermera Pino González. "Ese grupo se va a mantener porque han hecho una labor muy importante, pero nos planteamos extenderlo a los pacientes no Covid para proteger a nuestros vulnerables, como pacientes crónicos, y prevenir los contagios", añade.

Atención telefónica

Las consultas médicas que puedan atenderse por teléfono o por e-mail se realizarán a través de este sistema para optimizar recursos y evitar desplazamientos innecesarios.

Consultas pendientes

Las agendas de los grupos de cada centro se organizan para atender las consultas pendientes de pacientes no Covid-19, tanto vía telefónica como presencial, aplazadas con motivo de la pandemia. "Aunque se ha realizado un seguimiento brillante y proactivo por teléfono para evaluar las necesidades o casos que requiriesen de atención domiciliaria, poco a poco habrá que ir viendo estas patologías", confirma Álvarez.

Actividades no urgentes

Por último, a lo largo de las distintas fases de la desescalada se reiniciará toda la actividad no urgente suspendida con motivo de la pandemia, como retinografías, espirometrías u odontología. También se extremarán los procesos de limpieza y desinfección de unidades o sillones para garantizar la seguridad.

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