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Crisis del coronavirus Repercusiones en la Educación

Las guarderías privadas realizan test a su personal para volver a las aulas

Los centros se preparan para reabrir sus puertas el día 1 - Están a la espera de las directrices de la Consejería de Educación sobre las ratios

Imagen de una escuela infantil de La Laguna.

Imagen de una escuela infantil de La Laguna. CARSTEN W. LAURITSEN

Las escuelas de Educación Infantil privadas tienen todo a punto para poder volver a la actividad. A pesar de que podrían abrir las puertas el próximo lunes, al entrar en la fase dos de la desescalada, la mayoría de los centros prefieren esperar una semana más, hasta el día 1 de junio, para regresar a las aulas bajo las directrices de la Consejería de Educación. Entre las medidas que han adoptado para adaptarse a los tiempos del coronavirus, estos centros han realizado pruebas serológicas a la mayoría del personal, quienes además han pasado por un chequeo médico para poder volver a sus puestos de trabajo con las máximas garantías posibles. Los centros han accedido a estos tests a través de las empresas de riesgos laborables y han sido las propias escuelas las que han costeado las pruebas, cuyo importe ronda los 60 euros.

Aunque son centros privados, para contar con el respaldo de las instituciones públicas que están al frente de la crisis sanitaria, están a la espera de las pautas sobre el plan de salud pactado entre las consejerías de Sanidad y Educación y sobre el número de alumnos que podrá haber en cada aula, . "Necesitamos establecer los ratios con los que podremos trabajar y conocer en qué porcentaje debemos reducir nuestras plazas autorizadas para que la vuelta sea segura", explica el directivo de Aceilas (Asociación de Centros Infantiles de Las Palmas), la representación de los centros infantiles privados de la provincia oriental, Gustavo Hernández, quien además es el director de la Escuela Infantil Pizquito.

Otra de las inquietudes que manifiesta Hernández es determinar qué familias tendrán preferencia para acceder al servicio. "Entendemos que aquellas unidades familiares en las que los dos progenitores se vean obligados a trabajar de manera presencial tendrá prioridad", explica el educador. Si bien, en el caso de que queden plazas disponibles, se cuestiona qué otras familias tendrán que ser atendidas. "Si esto no se establece de manera clara, se puede dar la circunstancia de que se queden muchas plazas vacantes y no sea posible mantener económicamente las escuelas", advierte.

Virucidas en el patio

Los centros de Educación Infantil han trabajado desde la declaración del estado de alarma en la desinfección de cada rincón para que las escuelas sean lugares seguros. Además, han adaptado e intensificado los protocolos de limpieza y han implantado nueva señalética para crear circuitos de tránsito de los alumnos. También se han dotado de equipos de protección para el profesorado, que consisten en mascarillas, pantallas faciales y ropa específica para el trabajo. Asimismo, algunos centros han dispuesto un dispositivo de higienización desde la entrada, con una alfombra para limpiar el calzado, gel hidroalcohólico -tanto para el personal como para los niños- y una solución pulverizada para rociar las mochilas de los alumnos.

La Escuela Infantil Pizquito ha reforzado estas medidas y también ha adquirido una máquina que convierte en humo las soluciones virucidas. Se trata de un aparato electrónico similar a los fumigadores, que permitirá desinfectar el patio cada vez que un grupo de menores lo utilice. De esta manera, cuando los siguientes alumnos disfruten de su hora del recreo lo podrán hacer en un espacio libre de agentes patógenos. "Los grupos funcionarán como departamentos estancos", detalla Hernández, "la idea es que los grupos no coincidan nunca en un mismo espacio común como puede ser el patio, la zona de la siesta o el comedor". Además, cuando los niños utilicen los baños se desinfectarán en profundidad, porque "los niños ponen las manos en todos los lados".

Al igual que en los aeropuertos o a la entrada de los supermercados, se tomará la temperatura a los profesores y a los alumnos y se llevará un registro para detectar posibles alteraciones. Hernández advierte de que de nada vale que en las escuelas infantiles se tomen todo tipo de precauciones, si en su tiempo de ocio los menores acuden a un parque infantil o zonas de recreo en las que podido estar otros menores que puedan estar contagiados por el Covid-19, aunque "esto forma parte de la responsabilidad de las familias".

Durante los casi dos meses de estricto confinamiento y distanciamiento social, las familias han mostrado su preocupación por la desregulación de los hábitos en los menores, tanto de sueño como de alimentación. "A partir de ahora tenemos que caminar entre todos hacia la mayor normalidad posible, aunque nada será como antes", explica el educador. Quien ya se plantea la necesidad de empezar a pensar en la vuelta y en los efectos que tendrá la vuelta a la rutina en los más pequeños. "Puede que empiecen a expresar miedo por salir, ya que llevan mucho tiempo en casa con sus padres y ellos lo siente como un lugar seguro", indica Hernández. Por esto, desde las escuelas "hay que prever este tipo de circunstancias y estar preparados con actividades que permitan trabajar estos sentimientos con los niños".

Vuelta al cole asimétrica

Con el inicio de la fase dos se podrá iniciar una reapertura parcial de los centros educativos, aunque la vuelta al cole generalizada no se producirá hasta septiembre. En Canarias se prevé que los alumnos de los curso de final de etapa puedan volver, previa cita, a su centro educativo, siendo de carácter voluntario tanto para el alumnado como para el profesorado. A pesar de que prácticamente la mitad de la población española inicia la segunda fase de la desescalada el próximo lunes, la reapertura de los centros educativos será desigual según las comunidades autónomas. La mayoría de las regiones, entre ellas el Archipiélago, ha descartado la vuelta de menores de 0 a 6 años, con la excepción de los centros privados.

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, señaló que en el decreto que prórroga del estado de alarma se reconoce la competencia de las comunidades autónomas en materia educativa, que deberán disponer "como mejor estimen oportuno" la desescalada, si es que proceden estas actividades. El Gobierno central ha remitido una guía con medidas de prevención e higiene a las autonomías para la fase dos en materia educativa, en la que recomienda priorizar en los posible espacios al aire libre, optimizar aulas y otros espacios y organizar la distribución para que siempre se mantenga una distancia de seguridad de dos metros.

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