Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Crisis del coronavirus El papel de la Medicina Animal

La veterinaria abre el camino contra el virus

El catedrático de la ULPGC, Alberto Montoya, explica que desde hace más de 50 años la dexametasona se usa para tratar enfermedades animales como el coronavirus felino

La veterinaria abre el camino contra el virus

La veterinaria abre el camino contra el virus

Uno de los nombres que más ha sonado la última semana es del de la dexametasona, el fármaco que ha acaparado toda la atención después de que la Universidad de Oxford publicase los primeros resultados de su estudio Recovery que demostraban que su administración en bajas dosis ha logrado reducir la muerte en un tercio de los pacientes más graves con Covid-19. Su uso no acaba con el virus, sino que reduce sus síntomas al tratarse de un corticoide con efectos inmunosupresores y antiinflamatorios que se utiliza para diferentes patologías, también en veterinaria. De hecho, el catedrático de Medicina Animal de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria recuerda que se emplea "desde hace más de 50 años" para tratar, entre otras, las peritonitis infecciosas que derivan del coronavirus felino.

"Si nos hubiesen preguntado les habríamos dicho que el de la dexametasona es un tratamiento que funciona, porque es algo que los veterinarios sabemos desde hace mucho tiempo", asegura el investigador de la ULPGC en una reivindicación del papel importante que desempeña su gremio para la contención y erradicación de enfermedades como la del SARS-CoV-2. "Nosotros trabajamos con tuberculosis, malaria? Y si no hay más contagios es porque existe toda una cadena de veterinarios controlando la evolución, desde los mataderos al procesado de alimentos. Esta es una de nuestras misiones, evitar que este tipo de enfermedades pasen a los humanos. Por eso tenemos que estar más presentes", asevera.

Desde el punto de vista de Montoya, si se hubiera adoptado desde el principio un enfoque One Health -una salud- con una participación veterinaria al más alto nivel para la gestión de la pandemia, estudios como el de Oxford podrían haber llegado antes y haber salvado más vidas. "Todos los profesionales que estén vinculados a la Sanidad tienen que trabajar unidos, por eso los comités tienen que ser multidisciplinares y hemos estado viendo que en los que se han creado para esta crisis la presencia de veterinarios ha sido mínima y hay que recordar que la Covid-19 pasó de animales a humanos y que nosotros tenemos conocimientos sobre enfermedades epidémicas de este tipo", señala quien considera que haber tenido en cuenta los tratamientos empleados por los veterinarios contra las coronavirosis animales "habría sido especialmente útil ante una enfermedad desconocida" como la que asola a todo el planeta.

Y es que, por ejemplo, la dexametasona está incluida en la lista de medicamentos esenciales de la Asociación Mundial de Veterinarios de Pequeños Animales (Wsava en sus siglas en inglés) para su uso en endocrinología, neurología y sistema gastrointestinal. Es decir, es de "uso cotidiano" en veterinaria donde se emplea desde hace más de medio siglo para tratar, entre otras cosas, las peritonitis infecciosas en las que puede derivar el coronavirus felino. "En el gato es un cuadro más abdominal mientras que en los humanos se concentra más en el tórax, pero la génesis de la enfermedad es la misma por lo que los resultados de este fármaco en animales y personas son muy parecidos ya que modula la respuesta inflamatoria y evita que empeore la situación", explica Alberto Montoya.

De ahí que quien también fuera presidente del grupo de Especialistas en cardiología y aparato respiratorio de Avepa y miembro del Consejo Nacional considere que es "lógico" que se haya optado por este fármaco dado cómo actúa el nuevo coronavirus. "La Covid-19 es un proceso inflamatorio y se usa un antiinflamatorio de los más comunes", apunta antes de recordar que la administración de corticoides para este tipo de tratamientos "es lo más adecuado, especialmente la dexametasona, ya que es de acción rápida".

El veterinario asegura que este medicamento se puede utilizar en multitud de vías. De hecho, para el proyecto británico se le administró durante diez días, tanto por vía oral como intravenosa, a un total de 2.104 pacientes, a quienes se comparó con otros 4.321 que recibieron la atención habitual contra el coronavirus. De este estudio que arrancó el pasado marzo se extrajo que el uso de este fármaco logró reducir las muertes en un tercio de los enfermos que necesitaron ventilación artificial y en un quinto de los que recibieron solamente oxígeno.

Compartir el artículo

stats