El servicio de Cardiología y la Unidad de Hemodinámica de Hospitales Universitarios San Roque han realizado de forma exitosa el primer implante percutáneo (a través de la ingle) de una prótesis de válvula aórtica para resolver la obstrucción que dificulta la salida de sangre del corazón hacia la aorta. Los equipos, dirigidos por la doctora Sara Bordes y el doctor Pedro Martín, han dado un importante paso en el programa para el tratamiento percutáneo de la cardiopatía estructural en Hospitales San Roque. Este tipo de implante evita las molestias y posibles complicaciones derivadas de la apertura del esternón.

El procedimiento se realiza con anestesia local y sedación consciente sin necesidad de intubación. En la sala de hemodinámica con ayuda de rayos X, se accede a través de ambas ingles pinchando la arteria femoral y avanzando hasta la aorta un catéter de aproximadamente cinco milímetros de diámetro que porta una malla metálica ( stent) con la nueva prótesis en su interior. Tras el implante se comprueba con ecografía transesofágica el correcto funcionamiento valvular, se retiran los catéteres y se cierran los orificios de la arteria femoral. Tras 24 horas de vigilancia en la UCI el paciente pasa a la planta de hospitalización siendo dado de alta, en condiciones normales, tres días más tarde.

Clásicamente el tratamiento de la estenosis aórtica severa se ha realizado mediante cirugía cardiaca, siendo necesario la apertura del esternón y la utilización de una bomba de circulación extracorpórea para detener el corazón y reemplazar la válvula. En los últimos años, el desarrollo tecnológico y la gran cantidad de implantes realizados en todo el mundo han permitido consolidar esta técnica, demostrando que es una alternativa igual de válida que la cirugía cardiaca abierta en pacientes mayores de 75 años de intermedio y bajo riesgo quirúrgico, mientras que se considera superior a la cirugía abierta en pacientes de alto riesgo quirúrgico, así como la única alternativa posible en pacientes inoperables.