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Crisis del coronavirus Relaciones en tiempos de pandemia

Noviazgos por Tinder durante el confinamiento

Los españoles se han instalado masivamente la aplicación, que bate récords de usuarios en tiempos de Covid-19

Noviazgos por Tinder durante el confinamiento

Noviazgos por Tinder durante el confinamiento

Muchas parejas españolas han visto su relación perjudicada debido al confinamiento obligado y a las restricciones posteriores por las que todos hemos tenido que pasar. Al igual que pasó en China, ha habido un repunte de separaciones y divorcios debido a la pandemia de coronavirus.

Por el contrario, otras personas han iniciado una relación durante la cuarentena vía online. Las aplicaciones de citas baten récords de usuarios en tiempos de covid-19. Numerosos jóvenes aseguran que se han instalado masivamente las apps. Esta nueva forma de flirteo puede llegar para quedarse. Cuatro parejas nos cuentan cómo fue su idilio virtual y si formalizaron vínculos después de la llegada de la nueva normalidad.

Según los entrevistados, la gente usaba las aplicaciones para saltarse el confinamiento. En cambio, muchos aprovecharon la oportunidad para conocer en profundidad a su pretendiente, evadirse del coronavirus y del aburrimiento. Un noviazgo online que para muchos ha supuesto volver a ser románticos y olvidarse del aspecto físico; otros lo ven como algo de lo que desconfiar que disipa la esencia del amor. Por esta controversia, algunas parejas piden que contemos sus historias bajo nombres ficticios.

"Quise conocer a una persona sin más, olvidando el físico"

Las primeras semanas de confinamiento Nani estaba desubicada: "Terminé con todas las historias de amor que estaba teniendo en persona y volví a Tinder para escapar del aburrimiento". Tras instalarse la aplicación para encontrar pareja, Nani dejó reflejadas en su biografía sus intenciones: "No estoy aquí para saltarme la cuarentena, solo para conocer a alguien desde la distancia". La joven no imaginaba que volvería a buscar a su media naranja por Internet durante el confinamiento y empezó a replantearse su decisión. "Empecé a eliminar las peticiones de chicos para desinstalarme la app, hasta que llegué a la número 86. No la quise eliminar. Se llamaba John, le mandé un mensaje y le di mi teléfono".

John, un joven americano que daba clases en España antes de confinarse, comenzó a hablar todos los días con Nani. "Han sido los minutos más largos de mi vida", le escribía cuando pasaba horas sin hablar con ella. "Me hizo más ameno el confinamiento", admite Nani, "me cantaba canciones, hacíamos planes para cuando levantaran el estado de alarma...". Su primera cita fue por videollamada. "Al principio fue muy raro, pero acabamos hablando tres horas. Cenamos juntos, me hizo un concierto. El tiempo voló", recuerda Nani. Las citas online se sucedieron las siguientes noches. En ellas crearon un bote de los deseos sobre cosas cotidianas que querían hacer cuando se vieran, como enseñar a John a hacer tortilla de papas, ir a un museo cualquiera, un picnic bajo las estrellas, un abrazo de cinco minutos o perderse por el monte.

En la fase 2, su romance dio un giro. John no iba a volver a dar clases en España y tenía que volver a su tierra. Además, su exnovia le volvió a escribir desde Estados Unidos. "Creo que no quiso arriesgarse a empezar una relación conmigo por miedo", piensa Nani, ya que no se conocían en persona; aunque John le ha prometido volver a España para reencontrarse algún día.

Una historia de amor que no fue más allá del confinamiento, pero a la que Nani le ha puesto título: Ilusiones de cuarentena.

"Nos hemos conocido gracias al confinamiento"

Se habían visto por la facultad universitaria, pero al estar en diferentes cursos "no habíamos tenido más conversación que pedirnos un cigarro", cuenta Pedro. El segundo día de encierro, "todo era tan caótico que no parábamos de hablar por el grupo de la Universidad intentando recabar información entre todos".

Esta pareja comenzó a chatear para conocer cómo estaba la situación de la covid en su zona. Pedro vive en una localidad próxima a Ángela. "Al principio solo hablábamos del coronavirus, pero después la conversación fue más transversal hasta que empezamos a querer saber más sobre nuestras vidas privadas", dice Pedro, que no duda en afirmar que si no hubiera sido por el confinamiento, ellos nunca se hubieran conocido:"Supuso un cambio radical. Nos quedamos muy desocupados. De no ser por la cuarentena, cada uno hubiéramos seguido con su vida".

Los meses de aburrimiento y los días raros los aminoraron conociéndose a la antigua usanza. "Como no podíamos vernos, nos mandábamos cartas hechas a mano", rememora Pedro, que un día recibió un paquete: "Le había dicho que no me había leído su libro favorito y me sorprendió enviándomelo por correo".

Su relación se desarrolló mediante conversaciones diarias, videollamadas y planes de pareja como ver películas a la vez desde la distancia. En la fase 1 decidieron quedar. "Fue raro porque uno no está acostumbrado a estar dos o tres meses sin poder ver a su novia. No tienes la certeza de que vaya a surgir algo, solo es intuición", asegura Pedro, pero lo que sí que tenía claro es que en lo último que pensaba era en el miedo a contagiarse. Resulta que Ángela y Pedro siguen siendo pareja en la actualidad.

"No perdía el tiempo porque sabía que la conocería en un futuro"

Alicia conoció a dos chicas en plena pandemia porque necesitaba comunicarse con una persona con visión a un futuro libre de confinamientos: "No sentía que perdía el tiempo porque sabía que iba a poder conocerla en persona en un futuro". Buscaba novia, aunque no pudiera conocerla físicamente. Empezó a utilizar las webs para encontrar pareja y vio "más gente de lo habitual". La vorágine de gente nueva en la app provocó que Tinder ampliara la opción de conocer a más gente de todo el mundo. "Gracias a esta opción pude conocer a Paula y Celeste, españolas, de Elche y Madrid, desde Polonia, donde estaba haciendo Erasmus", comenta Alicia, que ha usado la aplicación Tinder más que nunca. Ambas relaciones han transcurrido por chat, aún no se han lanzado a la videollamada.

Mientras esperaba para volver desde el extranjero, Alicia se ilusionó con Paula. "Parecía que la cosa iba bien. En cuanto volví a España, quedamos. Era entonces la fase 3". Alicia recuerda pasar una primera cita con las mascarillas puestas y miedo al contagio, pero "la distancia social no la mantuvimos". "Fue una cita agradable, pero no hemos vuelto a hablar", manifiesta Alicia, que recuerda que se había formado otra imagen de ella por sus fotos y mensajes y, finalmente, superó sus expectativas.

Después de terminar con Paula, Nuria afianzó su confianza con Celeste. Se escribían todos los días y han quedado en conocerse. Estas chicas reiteran que nunca se hubieran conocido de no ser por el confinamiento, ya que Alicia estaba viviendo en otro país.

"En cuanto pudimos salir, quedamos"

María conoció a su novio por Instagram. Estuvieron enviándose mensajes a todas horas durante el confinamiento. "En cuanto se pudo salir, quedamos", y María se llevó la grata sorpresa de que cuando lo vio por primera vez "era muy cercano, no me lo esperaba así, mucho mejor en persona, sin duda". En la fase 2, sin miedo al contagio, sellaron su relación con un beso.

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