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CRISIS DEL CORONAVIRUS Situación sanitaria

Oftalmología del Insular crea un plan de "cita única" para evitar aglomeraciones

Pone en marcha un circuito de asistencia integral para optimizar la atención durante la pandemia con tramos horarios, que se combina con teleasistencia y un modelo mixto

Oftalmología del Insular crea un plan de "cita única" para evitar aglomeraciones

Oftalmología del Insular crea un plan de "cita única" para evitar aglomeraciones

El alcance de la pandemia del coronavirus ha elevado la presión en los sistemas sanitarios y redirigido los recursos médicos a frenar la infección. Sin embargo, el resto de enfermedades siguen su curso, y la necesidad de continuar atendiendo la demanda de los pacientes que no sufren la Covid-19 obliga a agudizar el ingenio y reestructurar un sistema ya de por si saturado antes de la pandemia. Es el caso del Servicio de Oftalmología del Hospital Universitario Insular de Gran Canaria, dirigido por el doctor Francisco Cabrera, que ha diseñado un plan de choque para hacer frente al alto volumen de personas que pasan a diario por la consulta. Un nuevo modelo basado en la "cita única", más efectivo y eficiente dirigido a evitar las aglomeraciones y cumplir las exigencias de seguridad que requiere la crisis sanitaria, sin bajar ni un ápice la calidad asistencial.

Oftalmología, junto con Traumatología y Cirugía, es el área con mayor demanda asistencial de la sanidad pública. Los oftalmólogos del Hospital Insular, en 2019 atendieron a 70.000 pacientes, -25.000 de forma directa en el centro hospitalario, 31.000 en los CAE (atención especializadas en los centros de salud) y 6.500 en la consulta pediátrica del Materno Infantil-. La media de atención del Servicio está en torno a los 150 pacientes diarios.

"Con la pandemia estaba claro que teníamos que seguir atendiendo a esos pacientes, lo cual iba en contradicción con las medidas de obligado cumplimiento como son evitar aglomeraciones y mantener la distancia física aún cuando todos lleven mascarillas. Eso nos ha llevado a reestructurar la asistencia, porque está claro que de esta pandemia, va a salir un modelo de asistencia sanitaria mejorado, adaptado a la realidad y a las circunstancias, que probablemente sea para quedarse porque así lo haremos más eficiente", indicó Cabrera.

El primer paso ha sido el de gestionar la consulta, de forma que cada facultativo ha seleccionado a los pacientes para los que es imprescindible la cita presencial, a los que pueden ser atendidos por teléfono, y aquellos en los que se puede establecer una modalidad de consulta mixta en la que la persona acude al hospital a hacerse las pruebas que necesita para el diagnóstico, se va a casa y el especialista le llama a ultima hora de la mañana para comunicarle los resultados y el tratamiento a seguir, acortando así el tiempo de espera -"normalmente muy largo"-, entre que se hace la prueba y es atendido en el hospital por el médico el mismo día.

"Hemos conseguido disminuir el volumen de pacientes diario pasando de una media de 150 a 100 o 120, que sería la capacidad máxima que se ha estudiado que se puede asumir en la consulta de Oftalmología del Hospital Insular en función de nuestros recursos e instalaciones, para evitar aglomeraciones y tiempos de espera inútiles".

"Alto rendimiento"

Tras bajar la ratio de pacientes diarios presenciales, se distribuyeron en tres franjas horarias, tres turnos de citación, de 40 personas máximo cada uno, teniendo en cuenta la posibilidad de la aparición de casos por la vía de urgencia. Y además, se estableció un sistema denominado consultas de alto rendimiento o de acto único, mediante el cual todas las necesidades del paciente -pruebas de imagen, análisis, consulta médica- se realizan el mismo día y en un intervalo de tiempo no superior a la hora y media.

"Las citas se hacen de forma secuencial y consecutiva, para que el paciente tenga una consulta de alto rendimiento, es decir, que si tiene que venir para varias cosas, sean todas seguidas y salga del hospital con un diagnóstico y un tratamiento en menos de 90 minutos, y no tenga que venir varios días para un mismo resultado".

Según destaca el especialista, se trata de un modelo de circuito asistencial "multicita", sometido a una estricta coordinación para seguir el orden necesario de pasos -toma de visión, dilatación, realización de pruebas y consulta con el médico-.

"Esto significa un giro importante en la estructura de funcionamiento hasta la Covid-19 de la sanidad, no sólo en Canarias, sino a nivel nacional, donde al paciente podía pasar una hora entre cada cita y estaba toda la mañana en el hospital", apunta Cabrera, destacando el trabajo a destajo de los sanitarios para dar respuesta a la alta demanda asistencial. "Llevamos haciendo toda la vida un sobre esfuerzo para atender a mas pacientes de los que admite la lista, porque esto no es un avión con 120 plazas y si hay 121 pasajeros, uno se queda en tierra. La mayoría de nuestros pacientes tienen patologías derivadas del envejecimiento -cataratas, degeneración macular asociada a la edad, retinopatía diabética, glaucoma...-, Son patologías crónicas que requieren de revisiones, controles y pruebas constantes de por vida. Damos muy pocas altas y vemos cada vez más pacientes, de ahí la necesidad de hacer una gestión inteligente de esta asistencia".

Poner dicha maquinaria en marcha con la precisión que requiere ha sido una labor de equipo importante, tal y como subraya el jefe del Servicio de Oftalmología, quien también destaca el papel del propio paciente para que el plan sea efectivo, sobre todo a la hora de cumplir a raja tabla con el horario de las citas.

"Esta reestructuración de la consulta por tramos horarios multicitas, bien ordenadas y secuenciadas para que el paciente tenga que venir un sólo día, requiere de mucho tiempo y esfuerzo. No sólo depende del facultativo, aquí estamos implicados absolutamente todos, y el primero el paciente, al que se le invita a que acuda justo a la hora que se le cita, ni media hora antes ni media después. Y si puede prescindir de venir con acompañante mejor, pero si es necesario por edad o incapacidad, lo conveniente es que venga con una persona".

Cabrera también destacó la labor para llevar a cabo el nuevo modelo asistencial del personal auxiliar y de enfermería -"sin ellos los médicos no podemos hacer nuestra labor, son imprescindibles en nuestro circuito horario y secuencial"-, además de los servicios generales y centrales del propio Hospital Universitario Insular de Gran Canaria -citación, admisión...-, para que se integre en el plan de forma fluida.

"Estamos muy comprometidos con este sistema que iniciamos en junio. Consolidarlo lleva su tiempo, y hay que tener en cuenta este período vacacional, pero ya empezamos a ver los frutos del esfuerzo por establecer una asistencia basada en flujos o circuitos higiénicos y saludables para el paciente, disminuyendo el tiempo de espera y optimizando la visita única".

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