El fenómeno sísmico que vive El Hierro es absolutamente natural en una isla volcánica activa. "Ha tenido en el pasado erupciones y las va a tener en el futuro", apunta la científica del Instituto Geográfico Nacional María López. De hecho, Canarias registra de media una erupción volcánica cada 50 años, según las referencias de los últimos cinco siglos.

La foto fija que ofrecen los terremotos en la Isla del Meridiano "es que no hay ninguna evidencia de que haya una erupción volcánica en el futuro, si no cambia drásticamente el sistema y los terremotos se acercan a la superficie en vez de alejarse al mar", apunta el geólogo Juan Carlos Carracedo.

Los expertos señalan que estamos en un proceso de desarrollo de un posible volcán que tiene que migrar hacia la superficie para que el magma pueda subir. Los terremotos tendrían también que aumentar con series sísmicas de hasta 10 en una hora como pasó poco antes de la erupción en 1971 del Teneguía en La Palma, el último registrado en Canarias. "Pero también sabemos que ha habido muchas series sísmicas tan fuertes como la del Teneguía, que no terminaron en erupción", expone María López.

Carracedo comparte esta tesis y señala que sólo la evolución futura determinará si progresará a la superficie o no. "Una posible erupción puede tardar unas semanas, meses o dentro de cinco años. Es absolutamente impredecible", añade Carracedo , que considera una "exageración la información que se está dando de El Hierro cuando la mayoría de los movimientos sísmicos no tienen significación de nin- gún tipo".

El geólogo se muestra crítico con la gestión que las administraciones están haciendo de la situación sísmica y que ha ro-zado el "ridículo internacio-nal". Cuestiona la visita a la Isla de la ministra de Defensa Carme Chacón porque "lo que no se puede hacer es desplazarse hasta El Hierro con una unidad militar y decir que viene a dar tranquilidad".

El último volcán

Aunque en El Hierro existen sismógrafos desde 1970, sólo desde hace unos años se ha instalado una red importante y es la primera vez que se está registrando instrumentalmente un fenómeno sísmico. El último volcán que estalló en la Isla del Meridiano fue hace 3.500 años en la zona denominada Montaña Chamuscada, cerca de San Andrés. El penúltimo fue el volcán Tanganoga, que data de hace 5.000 años.

Esta historiografía contrasta con la de La Palma, que registra en ese periodo más de 12 erupciones volcánicas. Sobre la posibilidad de que en La Palma pueda producirse alguna reacción ligada a los movimientos que están teniendo lugar en El Hierro, Carracedo lo descarta tajantemente ya que las islas son independientes entre sí y, por lo tanto, no están conectados su tubos volcánicos.

La erupción de los volcanes en Canarias está precedida por terremotos superficiales que serían perfectamente sentidos por la población. Esta mayor sismicidad provocaría entre otros hechos que las campanas sonaran, las casas se rajasen y la gente tendría que dormir fuera de sus hogares. Entonces sería el momento de tranquilizar a la población porque incluso en ese momento la peligrosidad para la gente es muy baja, porque las erupciones en Canarias nunca producen daños a la población.

A este escenario se le añadiría el resurgir de conos volcánicos que arrojarían material piroclástico a una altura de 200 a 300 metros pero que no afectaría a aeropuertos, puertos y, en el caso de El Hierro, tampoco a Valverde, donde se concentra la mayor parte de su población, estando restringido los efectos del volcán a un radio de dos kilómetros. "Y ya está, no hay más. Se convertiría más en un atractivo turístico que en un peligro para la población", asegura Juan Carlos Carracedo, poniendo como ejemplo de esta situación las erupciones en 1909 de Chinchero en Tenerife o la del Teneguía en La Palma.