La Consejería insular de Cultura y Patrimonio Histórico y Cultural planteó ayer la posibilidad de firmar un convenio con las fuerzas de seguridad del Estado y la Policía Canaria para establecer un protocolo que permita a sus técnicos estar en el lugar de un hallazgo arqueológico desde el primer momento.

En el caso de los huesos hallados el pasado 14 de agosto, el consejero Larry Álvarez aseguró que "ha habido una colaboración estrecha y fluida, pero se trata de establecer unas pautas que permitan a los arqueólogos del Cabildo estar desde el minuto uno en el yacimiento, puesto que es muy importante detectar si los huesos pueden tener un valor patrimonial". En ese caso, la ciencia determina una serie de cautelas que deben practicar los especialistas.

Álvarez dejó claro que "los técnicos del Cabildo están permanentemente localizados por si se produce una incidencia de estas características".

Para continuar con las cautelas aconsejadas, el Cabildo ha pedido al Gobierno de Canarias un permiso para poner en marcha un concurso entre las empresas de arqueología canarias. "Se trata de que la adjudicataria haga una prospección para determinar cuál es el estado del yacimiento y emita un informe que pueda servir para saber cómo gestionar el espacio en el futuro", agregó Larry Álvarez.

Terrenos públicos

Una cuestión que puede agilizar el proceso es que la cueva se encuentra en terrenos públicos, de la Administración General del Estado, por lo que no se tendrán que producir colisiones con intereses privados.

Será el Gobierno de Canarias quien tendrá ahora que solicitar el permiso para excavar en la zona y autorizar de esta manera al Cabildo a poner en marcha el concurso, "que no queremos que se alargue demasiado", aclaró el consejero, que pretende haber obtenido algún resultado antes del 31 de diciembre de este año.

Hasta ese momento, el lugar permanecerá protegido de expolios o daños.