Perfil.

El programa, que disminuye la tasa de mortalidad en un 30 por ciento, está dirigido a cambiar los hábitos de los infartados. Entre 80 y 100 pacientes pasan al año por esta Unidad con una tasa de reinserción laboral del 70 por ciento. El perfil es un hombre de 50 años, fumador, con sobrepeso u obeso y que nunca antes había ido al médico.

Menos fumadores.

La obesidad ha subido entre el número de los pacientes y roza ya el 40 por ciento. En cambio, como noticia positiva, cada vez son menos los infartados que fuman, pasando de un 70 por ciento a un 60 por ciento.