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Ayuda mutua frente a la soledad

Pacientes de Salud Mental se reúnen cada semana para compartir sus inquietudes

Ayuda mutua frente a la soledad

Las instituciones y colectivos vinculados a la salud mental surgen de la necesidad de forjar vínculos de cooperación y de generar una comunidad. La Asociación Integral Canaria Salud Mental Espiral surgió en 2009 gracias a un conjunto de usuarios de la Unidad de Salud Mental y del Centro de Día de La Casa del Marino. En ese momento, los fundadores vieron que era necesario mantener encuentros con otras personas diagnosticadas con enfermedades psiquiátricas para comentar los problemas a los que se enfrentaban en el día a día y para combatir la soledad y el aislamiento al que se ve sometido el colectivo. Once años después, la situación de estas personas no ha mejorado sustancialmente. Es más, se ha visto agravada con la llegada del confinamiento decretado con el estado de alarma para frenar la expansión de la Covid–19. Por esto, un grupo de miembros de Espiral ha puesto en marcha un taller de ayuda mutua en el que los asistentes pueden expresarse con libertad, de forma anónima, sin sentirse juzgados y en el que, sobre todo, combaten la soledad.

Las reuniones, en las que hablan de sus problemas y comparten sus inquitudes, las mantienen un día a la semana y, para mantener las medidas de seguridad, el punto de encuentro es el Parque Doramas. El coordinador del taller, que también participa en la actividad y prefiere mantenerse en el anonimato, afirma que la desesperación ante la soledad les llevó tomar la iniciativa y formar el grupo de trabajo. “Todos somos personas con alguna enfermedad mental diagnosticada y en tratamiento”, explica el organizador y añade que “en los encuentros cada uno expresa sus sentimientos y sus preocupaciones, siempre respetando las normas y sin hablar de temas que puedan generar conflicto como la política, la religión o el fútbol”.

Esta herramienta para la autoayuda la descubrió el coordinador del taller gracias a su participación en el Aula del Paciente del Hospital Universitario de Gran Canaria Dr. Negrín. Las personas que participan en estas dinámicas disponen de un conocimiento y experiencias que poseen un enorme potencial pedagógico. Además, el compromiso de ayudar a otras personas enfermas y la posibilidad de compartir estrategias de autocuidados a muchos les resulta beneficioso.

En su primer encuentro, relata el coordinador, hablaron sobre cómo se sintieron durante el confinamiento. En ese tiempo se vieron obligados a cambiar las rutinas y, al ser personas altamente sensibles, esa circunstancia podía empeorar sus dolencias. “En la cuarentena teníamos un justificante que nos autorizaba para salir a la calle si lo necesitábamos y cuando la desescalada nos lo permitió empezamos a quedar en pequeños grupos para, simplemente, tomar un café o compartir un rato juntos”, recuerda el responsable del taller de ayuda mutua. Quien lamenta el hecho de que la sociedad estigmatice a las personas con enfermedades psiquiátricas y advierte que muchos consideran que las suyas no son patologías reales.

El vocal de Espiral, Juan Arencibia, destaca la importancia de la labor que desarrolla la Asociación, puesto que ayuda a más de un centenar de socios a “normalizar su vida”. “Cuando uno se siente desubicado, por un descontrol mental o porque ha perdido el rumbo de su vida, allí encuentra cariño y comprensión”, afirma Arencibia. Quien subraya que las múltiples actividades que desarrollan ayudan a empoderar a los usuarios, a los que “se le da una oportunidad para expresarse y ser ellos mismos”. Desde la organización sin ánimo de lucro también facilitan a los socios herramientas para su día a día, fomentan su integración en la sociedad e “intentan ser una familia y ayudarse entre todos”.

Estrés por la pandemia

Casi todos los españoles, nueve de cada diez, ha sufrido estrés en los últimos doce meses y el principal motivo está ligado a la Covid-19, por miedo a infectarse con el virus o a que lo haga un familiar (44%) o por estar confinado en casa (36,2%). Pero además en el último año ha aumentado el número de personas con problemas de sueño (51,5%), ansiedad (50%), irritabilidad o ira (50,9%) y también las que van más a la nevera para comer más por culpa del estrés (28,1%). El 22% asegura haber sentido ansiedad durante el confinamiento y el 21 % dice que se ha sentido triste o decaído, y los que han padecido más sentimientos negativos han sido las mujeres y las generaciones Z y millenial. Esta son algunas de las principales conclusiones del III Estudio sobre la Salud y la Vida presentado por la aseguradora Aegon, en el marco del Día Mundial de la Salud Mental, que se celebra el próximo sábado, 10 de octubre. | Efe

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