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El Negrín innova en el abordaje del cáncer rectal con tecnología puntera

El Hospital dispone de un equipo pionero en el país de hipertermia que permite calentar el tumor a altas temperaturas para hacerlo vulnerable a otros tratamientos

La doctora Marta Lloret junto al equipo de hipertermia del Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín. LP/DLP

El Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín cuenta con un equipo de hipertermia profunda para tratar tumores de recto localmente avanzados, que puede presumir de una tecnología muy precisa y pionera en el país. La terapia ya ha demostrado su eficacia y consiste en administrar calor dentro del propio tumor, lo que permite que las células neoplásicas se vuelvan más vulnerables a los tratamientos oncológicos como la radioterapia o la quimioterapia. “La hipertermia produce una vasodilatación en el tumor y, al llegar más sangre a este, aumenta la oxigenación de los tejidos. Esto hace que se vuelvan más sensibles a la radioterapia y que se potencien los efectos de los tratamientos sistémicos”, detalla la doctora Marta Lloret, responsable del Servicio de Oncología Radioterápica en el citado hospital grancanario.

Lo cierto es que este recurso aterrizó en el centro el pasado mes de marzo y ya se ha podido instalar en la práctica habitual del servicio. Y es que los equipos que se encontraban disponibles anteriormente no eran capaces de medir con exactitud la cantidad de calor que se debía administrar, por lo que se podían producir lesiones en los tejidos sanos. Ahora la realidad es otra. “La gran ventaja que tiene este aparato es que es capaz de realizar una termometría en vivo, de tal manera que garantiza la consecución de nuestro objetivo: calentar el tumor por encima de las temperaturas fisiológicas del cuerpo. Lo ideal es que oscile entre los 41º y los 43º”, explica la facultativa.

Dos veces en semana

Cabe resaltar que esta terapia debe ser aplicada dos veces a la semana, en sesiones de entre una y dos horas, y siempre de manera conjunta con la radioterapia o quimioterapia. “Lo habitual es realizarla inmediatamente después de las sesiones de estos tratamientos”, apunta Lloret antes de resaltar que la hipertermia “se tolera muy bien y no tiene prácticamente toxicidad ni efectos secundarios” más allá de la sudoración que experimentan los pacientes al someterse al calentamiento del tumor. “Es como cuando en verano hace 40 grados. En este caso, los tejidos sanos se dilatan y los tejidos tumorales, como tienen un sistema vascular muy tortuoso y deficitario, concentran el calor al no ser capaces de disiparlo”, señala al respecto.

A pesar de ello, su uso todavía “no está muy desarrollado en España”. De hecho, el equipo del Negrín es único en el territorio nacional, donde tan solo otros tres centros sanitarios aplican este tratamiento. “Aquí no es muy habitual su uso, pero en países como Holanda, Italia, Alemania o Estados Unidos se ofrece de forma habitual a los pacientes oncológicos e incluso se hace junto con la protonterapia”, apostilla la doctora. “Hay estudios que también nos hacen pensar que va a potenciar la inmunoterapia. Ya que la administración de calor, es decir, la hipertermia, estimula el sistema inmune del paciente”.

Por lo pronto, los candidatos a someterse a este tratamiento en el hospital grancanario son los pacientes aquejados de cáncer de recto localmente avanzado y que van a recibir radioterapia o quimioterapia antes de la cirugía. “Con esto vamos a conseguir que las resecciones sean mucho más completas y que evitemos, en gran medida, las colostomías”, asegura la doctora. La terapia está indicada, además, en situaciones de difícil control de la patología tumoral, como son las recaídas, en las que no pueden ser administradas dosis plenas de los tratamientos oncológicos, ya que ayuda a potenciar su eficacia.

Asimismo, la especialista cuenta que la hipertermia también resulta beneficiosa “en tumores que no consiguen buenos resultados, como el de páncreas o esófago, ya que se ha demostrado que cuantas más armas terapéuticas se utilicen, mayores posibilidades de control habrá sobre la enfermedad”. Estas, adelanta la doctora Lloret, “serán algunas de las futuras líneas de tratamiento” del Servicio de Oncología Radioterápica del Negrín, donde el año que viene esperan poder compartir los resultados sobre la experiencia de los pacientes que se han sometido a esta técnica con cuyo funcionamiento, asegura, están “muy contentos”.

Referente a nivel nacional

“Gracias al nuevo equipo, podemos aplicar la hipertermia en excelentes condiciones y conseguir los mejores resultados para nuestros pacientes”, valora la doctora Marta Lloret, responsable del Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Doctor Negrín. Cabe destacar que el centro de referencia del área norte de Gran Canaria forma parte del grupo Español de Hipertermia y es uno de los hospitales que reúne mayor experiencia en este campo. “Somos un referente a nivel nacional y nuestro propósito es que se pueda beneficiar de esta terapia un gran número de personas”, enfatiza la profesional sanitaria. Según comunicó el Negrín la pasada semana, el Servicio de Oncología Radioterápica ha atendido a una nómina compuesta por 26.000 pacientes desde que se realizó el primer tratamiento hace ya dos décadas. Durante todo este tiempo, las terapias integrales han jugado un papel fundamental, por lo que se han desarrollado diferentes áreas de trabajo para la administración de tratamientos sistémicos en el Hospital de Día y otras terapias oncológicas como la propia hipertermia, que llegó al centro el pasado mes de marzo y que, a pesar de la crisis sanitaria causada por el Covid-19, ha logrado integrarse en el área. | Y.M./A.R. M.

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